viernes, 25 de julio de 2008

Afrodisíacos, cocaína, sexo y algunos negocios turbios.

Voy a contar una historia que aún está a medias, pero que como contrapartida tiene la ventaja de ser aplicable a muchos casos similares, y la moraleja (aunque incompleta) es válida para dichos casos -cada día más habituales por esto de internet- y conviene que la tengan en mente aquellos aficionados a buscar panaceas por la red.

Hace unos días, en la lista de Energy Control, que es la ONG nacional que se preocupa (no la única, pero sí la más conocida) por que los que deciden consumir drogas, lo hagan de una forma que minimicen los daños que el consumo les pueda traer -lo que se llama Reducción de Riesgos, y que el gobierno, siempre interesado en la salud pública, no quiere practicar- uno de sus integrantes dio la noticia de una web que vendía un producto que se achacaba interesantes virtudes.

Dos cosas hay que mueven la red, el mundo y los mercados: sexo y drogas.
Armas también pero no es el caso, por suerte.

El nombre del producto está bien elegido, ya que es una síntesis de dichos dos motores aludiendo a una de las drogas con más mito en cuanto a sus poderes afrodisíacos: la cocaína.
Cocaína y sexo.

La red es el medio de comunicación más activo y global que existe, y hace tiempo que los camellos, de mayor o menor alcurnia, hicieron suya una parte de este mundo.
Comprar cocaína por internet, es algo que sin estar exento de riesgos, se puede encontrar en anuncios varios.
Desde luego no parece probable que, a excepción de los que menos contacto tienen con el mundo real, alguien vaya a ser tan poco inteligente de comprar cocaína por internet.

Además de las mencionadas drogas por internet, está el sexo -el rey de la baraja- en el que podemos encontrar desde mágicos ungüentos que te aseguran un pene 8 centímetros más largo en 4 semanas, aparatos de tortura que a base de estirarte el miembro te darán una pilila digna de poner en el museo de cera, y también productos de todo tipo que juran como con su uso (normalmente dirigido para varones, con pocas habilidades sociales y una autoestima algo deteriorada) las mujeres caerán rendidas a sus pies, ardientes y deseosas de ser satisfechas por la varonil presencia de aquel que se haya dado un perfume determinado, o las haya dado a probar alguna sustancia de dudosa procedencia (normalmente sin su consentimiento y haciendo gala de una total ausencia de ética, y con un claro comportamiento criminal).

La mayoría de las personas, saben de sobra que estos remedios mágicos, viagras de cuerno de unicornio, y hormonas para vacas en celo, no existen.
Pero hay un porcentaje, pequeño por suerte, que por su desesperación o por ingenuidad creen que alguna de esas materias les convertirán en aquello que no pueden ser por la vía de la normalidad.

Volviendo (aunque no me había ido) al producto en concreto, algunos de los curiosos en esto de las sustancias y el sexo, o sólo en las sustancias, nos fuimos a ver dicha página.
Y para sorpresa, decían que te enviaban una ćapsula gratis para que pudieras ver sus efectos (ya no lo hacen, ahora si quieres probarla o analizarla, pagas primero).
Ahí de cabeza nos lanzamos a pedirlas, con ganas de saber qué tenían.

En la página NO DICE QUÉ COÑOS CONTIENE DICHA CÁPSULA. Pero sí dice qué es lo que no tiene.
Según el vendedor, el producto no contiene anfetamina, ni cafeína ni BZP (una piperazina, droga legal con la que se adultera en ocasiones el MDMA).
Pero la publicidad dice que simula los efectos del éxtasis.A nivel físico dice que "acelera el pulso cardíaco", "aumenta la temperatura corporal", y "elimina el hambre".
Son esos tres aspectos los más peligrosos para algunas personas, cualquiera que tenga cualquier tipo de trastorno cardíaco (conocido o no), el aumento de la temperatura aumenta el riesgo de deshidratación y las posibilidades de un problema por golpe de calor, y la falta de percepción del hambre ayuda a completar el cuadro por el que se puede llegar a una situación nada saludable por falta de nutrientes.

Parecen los efectos de cualquier estimulante como podría ser la cocaína o la anfetamina, pero insisten en su legalidad.

Al pedir la cápsula de prueba, ya que se hace por correo, pregunte cuál era su composición.
La primera respuesta que me dieron fue esta:

"Cocasex es una droga potente, no la tomes si estas tomando cualquier otra medicación.
Cocasex es una droga de diseño, LEGAL, no hemos enontrado interacciones con otros productos, la hemos tomado con viagra, cialis, cocaina, marihuana... con resultados espectaculares."

¡¡Vaya!! Están vendiendo una droga de diseño y potente, y legal.
Y sería de esperar que tendrán un buen respaldo de estudios sobre las interacciones farmacológicas para asegurar que no aparecen interacciones con la cocaína, cannabis, y viagras varias.

Pensé que tal vez, por precaución mercantil, no querían revelar de qué droga de diseño se trataba... ¿pero es eso legal? ¿Se puede vender un producto que actúa como una droga, a nivel cerebral y del sistema nervioso central, negándose a dar información sobre el compuesto y la dosis que lleva?

Me sorprendían esas afirmaciones cuando en la web indicaban sin pudor esto:

"Como todas las drogas cerebrales, bloquea la reabsorción de ciertos neurotransmisores (particularmente dopamina), la acumulación resultante provoca sensaciones muy agradables..."

¿Drogas cerebrales? Esa forma de actuación, bloqueando la recaptación de la dopamina, es el mecanismo en el que se basa el efecto de la cocaína y la anfetamina.
¿Han encontrado la droga ideal? ¿Una droga con los efectos de la cocaína y sin riesgos?

¡¡Esto no puede ser, y yo aquí sin saberlo!!

Así que volví a preguntar, cuál era el compuesto, y cómo podían saber que no era ilegal.
La respuesta me dejó acojonado:

"No te puedo decir la formulación, porque sinceramente, no la sé.
Pruebala y seguramente por tu experiencia, me podrás decir lo que lleva."

¿Están vendiendo una droga de diseño, potente, legal, que funciona como la cocaína o el éxtasis... y no saben lo que es?
Me resulta difícil de creer. Aquí la cosa o apunta a que cocasex es un timo o a que es una imprudencia peligrosa para la salud.

Además, a mi me habían enviado una cápsula sin pedirme explicaciones, sin saber si era mayor o menor de edad. ¿Ética o marketing?

Hay una error ampliamente difundido en esta sociedad a la que se le niega la información correcta sobre las sustancias, y el acceso libre a las mismas.
Bajo el manto de la prohibición, que la mayoría de los ciudadanos de bien aceptan en manada como una forma de protegerles de sus propias decisiones, se ha llegado a establecer una relación que no coincide con la realidad: muchos piensan que aquello que es legal, no les puede matar. Y viceversa: aquello que está prohibido es por el bien de todos, ya que esas sustancias matan (neuronas y personas).

Nadie esperaría que hoy día, la cocaína que le compraría a un camello pudiera venir con una cierta certificación de su contenido. Pero como en el "caso cocasex", sí esperan que aquello que les venden de forma legal, esté analizado y de alguna forma certificado sobre la seguridad que supone tomarlo. Peligrosa premisa esa.

Como la respuesta que me dieron no me dejó satisfecho (parece imposible que te digan que llevan las cápsulas que te venden), insistí en el mismo tema y me dijeron esto:

"Cuando conoci la droga y sus efectos (cocasex)y lo unico que me interesaba saber (para comercializarla) si era legal y si se podia la formula (para fabricarla), se analizó en un laboratorio quimico y el mesaje fue, todos los componentes son legales la formula no se puede saber"

¿Qué clase de laboratorio químico (se supone de que análisis) no puede decir qué sustancia es la que analiza, pero al mismo tiempo afirmar que sus componentes son legales?
Tal vez como cuestión de mercado valga que te digan eso, pero antes de vender un producto que calificas como droga de diseño, estaría bien asegurarse de cuál es.
Yo imagino que los servicios de análisis del Instituto Nacional de Toxicología podrían con "cocasex" resolver el misterio de la droga que sin saber cuál es, se sabe que es legal.
Y de esa forma ofrecer seguridad a quien pretenda consumirla.

Y si no se vende como medicamento, sino como suplemento alimenticio, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, podría decirle a "cocasex" qué contienen las cápsulas que venden. De hecho, tendría que estar registrada si así fuera de acuerdo con la ley:
"El registro de empresas alimentarias es una obligación impuesta por el derecho español. Dicha página muestra un buscador para localizar empresas dedicadas a la fabricación y/o elaboración y/o transformación, envasado, distribución, almacenamiento e importación de productos alimenticios, de acuerdo con el Real Decreto 1712/1991"

Por fin, en la última comunicación recibí una respuesta, que venía a contradecir lo que ponía en la web y lo que se había dicho antes sobre "drogas cerebrales".
Esta fue:
"La formulación esta hecha con aminoacios esenciales y minerales, simulando MDMA (extasis)"

¿Con aminoácidos esenciales (los que están en los alimentos) y minerales, se puede simular MDMA?
¿No era una droga de diseño legal?
¿Antes no sabían que compuesto era, y ahora son aminoácidos y minerales?

¿Y el consejo que dan en la web de dicho productito, sobre que es preferible esnifarlo a consumirlo por vía oral? ¿Esnifar aminoácidos?

Hubo cuestiones que no me pudieron contestar, sobre si la supuesta droga de diseño convertida en aminoácido, tenía efectos sobre la MAO u otras defensas corporales ante los compuestos externos.
Al final, desde el lugar que nos debían informar sobre qué es lo que venden, lo único que hemos podido averiguar es que se puede pasar en horas de no saber qué es, de una droga de diseño legal, a un inofensivo e inútil aminoácido.

Pero a alguna conclusión se llegará. Hay ya algunas cápsulas a disposición de un laboratorio, con la esperanza de que ellos sí puedan desvelar el misterio de la droga que no era droga.
Mientras la web de "cocasex" sigue ofreciendo orgasmos escandalosos a precios escandalosos.

Moraleja:
Resulta muy sencillo hoy día hacer una web, en la que se incluyen unas fotos de unas señoritas de buen ver, mostrando sus nalgas, pezones e insinuantes tangas.
Acompañarla de la venta de un producto que no se dice cuál es, y bajo la suposición de que es legal, suponer de la misma forma que no es peligroso.

Estas panaceas para poner cachondas a mujeres, hombres con problemas de levantamiento, y conseguir polvos de los que dejan una sonrisa en la cara durante 24 horas, no suelen tener más de verdad que las ganas de que sea cierto.

De existir alguna sustancia que pudiera imitar a la MDMA o a la cocaína y se venda por internet, tendría las contraindicaciones y peligros de las que pretende imitar (u otros añadidos).
Y que no se tenga que comprar a escondidas, o que no estén (aún) prohibidas, no es señal de que sean seguras.

Haciendo honor a lo que sería un mínimo de responsabilidad a la hora de consumir cualquier sustancia, es recomendable que nunca se consuma nada que no se sepa con certeza qué es, y en qué dosis se va a tomar.

La información está para protegernos, no para ocultarla a favor de un negocio, y menos cuando el riesgo es la salud de las personas.

Y no, no existe ni la cachondina ni hay sustancia alguna que vaya a convertir a cualquiera en el dios Eros por acto de magia, o a golpe de tarjeta de crédito.

P.S: He tomado del foro de Energy Control el informe sobre los efectos que un usuario que ha probado esa cápsula ha enviado.
Es bastante explícito.
"Me meti una capsula, la parti en dos tiros y es insufrible, me lloraron los ojos y el dolor se me extendio hasta la punta de cada oreja ,que solo me habia ocurrido cuando hace años me meti efedrinas level por la nariz.

El efecto tarda un poco, no es como la coca o el speed, no es gran cosa pero esta claro que no son aminoacidos, coloca supongo que 2 o 3 pondran bien, no se si es un rc pero puede ser...

A mi no me gusto mucho, pa follar 100 drogas mejores, algo de gustirrinin pero lo dicho, este tio es un primo que no ha probado nada en su vida

Estimulante, las pupilas no se me dilataron casi nada, eso si mucho aumento de la temperatura corporal, no digo que a dosis mas alta produzca algún efecto tipo alucinogeno que puede ser, esta claro que no es un timo, pero a ese precio me da la risa

Regalado igual me la tomo pero prefiero gastarme la guita en otras cosas

Si para ti esos son polvos inolvidables..."

4 comentarios:

demens delicatus dijo...

Bueeeno, pues esperemos a ver qué clase de cosa es esto de la cocasex... No entiendo el secretismo, me viene a la mente una frase muy usada en México que hace referencia a la policía china, ignoro por qué a esa corporación precisamente, que es: "están como la policía china: misteriosos y pendejos", tal cual...

Ahora, hasta tontería me parece que no nos informen exactamente el contenido de las famosas cápsulas, como fueran lo que prometen ser, tendría una fila de gente comprándole y en nosotros un respaldo para recomendar cocasex, en cambio lo único que ha logrado es despertar suspicacias y molestar con respuestas del tipo "sinceramente no tengo idea lo que contienen", ¿por quién nos toma? ¿Y el consumo responsable y reducción de riesgos? ¿Cualquier tipo de medicación? ¿Incluso un par de aspirinas o un antihistamínico? Jodido lo tenemos con ese panorama. Tampoco explica si se puede mezclar con alcohol o no, por ejemplo...

Demasiadas preguntas lógicas y aún más respuestas incoherentes, desde mi punto de vista.

A ver en que acaba el culebrón...

Symposion dijo...

Si querida Demens.
Si nos dicen si podemos tomarlo con alcohol...
Con una frase que puede pasar a la antología de Faemino y Cansado:

"¿Puedo consumirla conjuntamente con otras drogas?

Puedes, pero es mejor que no. No la consumas con mucho alcohol."


Nada de medicamento, querida Demens.
Si lo mezclas, que sea con drogas, déjate de tonterías y simplezas a ver si vamos a tener un susto.

Eso sí, puedes, pero "mejor que no".
Como un niño delante de su madre y una caja de galletas.

Lega dijo...

Supongo que sólo queda esperar a que lleguen los análisis de Energy Control para saber qué coño está vendiendo este campeón.

alejandro dijo...

interesante tu blog... te dejo esta opinión:

"No parece suficientemente demolida la pretensión de que las operaciones de la mente, así como los actos del cuerpo, estan sujetos a la coacción de las leyes. Los poderes legítimos del gobierno solo se extienden a los actos que lesionan a otros. Millones de mujeres, hombres y niños inocentes han sido quemados, torturados, multados y encarcelados desde que se introdujo el cristianismo. ¿Cual ha sido el efecto de la violencia? Hacer de la mitad del mundo estúpido y de la otra mitad hipócrita, apoyar el error y la bellaquería en toda la tierra".
Thomas Jefferson
1772
"El genio de los griegos bautizó a las drogas con un término (phármakon) que significa a la vez remedio y veneno, pues dependiendo de conocimiento, ocasión e individuo lo uno se transforma en lo otro. Del ser humano, y de modo alguno de las drogas, depende que remedien o dañen. Como existieron siempre, en todas partes, y -a juzgar por el hoy- mañana habrá más que qyer, la alternativa no es un mundo con o sin ellas. La alternativa es instruir sobre su correcto empleo o satanizarlo indiscriminadamente: Sembrar ilustración o sembrar ignorancia"
Antonio Escohotado
- Historia elemental de las drogas -




Muchas veces he expresado mi creencia de que la libertad es el valor fundamental sobre el cual deberían basarse todas las reglas de convivencia de una sociedad. Es cierto que no se trata de una libertad del todo irrestricta, ya que esta debe tener ciertos límites. Mucho se puede discutir acerca de cómo determinar que tan severos deben de ser esos límites. En mi opinión, siguiendo el pensamiento de John Stuart Mill, creo que los límites de la libertad humana comienzan solo en el momento en el que el ejercicio de esa libertad comienza a interferir con la libertad y los intereses de otra persona. En caso contrario, la libertad del ser humano es absoluta y nadie tiene el legítimo derecho de coartarla. Esto debe aplicarse tanto a particulares como a instituciones. Dicho de otra forma, el Estado también debe suscribirse a estas restricciones. Algo que en la práctica rara vez sucede.

Con frecuencia olvidamos el poder que puede y debe ejercer la ciudadanía sobre su gobierno. La apatía política y la desinformación provocan que nos olvidemos de la importancia de exigir nuestros derechos, contentándonos con cumplir las órdenes de nuestros gobiernos, como si estas fueran irrebatibles e infalibles.

Recordemos siempre que, al menos en las sociedades democráticas, los gobiernos fueron elegidos por los ciudadanos, por lo cual su función no consiste en ejecutar órdenes arbitrarias esperando que sus electores las acaten sumisamente, sino representar genuinamente la voluntad y los intereses de las personas que les dieron el poder.

La culpa de la aparición de gobiernos despóticos e ineficaces descansa en su mayor parte, en los ciudadanos que así lo permiten.

La democracia quizá no sea el sistema de gobierno perfecto, pero sin duda es el mejor del que disponemos por el momento. Un gobierno democrático tiene el legítimo derecho de imponer el orden y castigar a aquellos que afecten con sus acciones u omisiones, los intereses de otros miembros de la sociedad. En algunos casos no representa ninguna dificultad el identificar a aquellos miembros de la sociedad que entran en esta categoría. Nadie por ejemplo podría dudar que un violador, un pederasta, un funcionario corrupto o un asesino merecen un castigo por sus actos. Claramente, en cada uno de estos ejemplos se ha atentado contra la dignidad, los intereses o incluso la vida de alguien más. El problema comienza cuando nuestros gobiernos pretenden incluir en esta lista de infractores de la ley a individuos que no han interferido con la libertad, dignidad, los intereses o la vida de ninguna otra persona. Un ejemplo claro, en lo que a mí respecta, es la imagen que nuestros gobiernos y medios de comunicación pretenden crearnos alrededor de aquellas personas que consumen drogas.

¿Es verdaderamente legítimo que el Estado interfiera con la libertad que un individuo tiene de hacer con su cuerpo lo que quiera? ¿A quien esta afectando realmente el drogadicto aparte de a su propia persona? Un asesino privó de la vida a otra persona. Un violador o un pederasta (Dos de los seres mas despreciables que es posible concebir) atentaron contra la integridad física y más importante aún, contra la dignidad de sus víctimas, provocándoles un daño psicológico atroz e irremediable con el que tendrán que cargar por el resto de sus vidas. Un funcionario corrupto defraudó la confianza de los electores que le consiguieron el trabajo enriqueciéndose ilícitamente a costa de su dinero. En todos estos casos existe un claro e innegable perjuicio hacia alguien más. ¿Y en el caso de un consumidor de drogas? ¿ Es posible juzgarlo con el mismo rasero? ¿A quien esta perjudicando el consumidor de drogas excepto quizá a sí mismo?

El consumo de drogas entre los seres humanos es una práctica milenaria y prácticamente universal. No existe ninguna sociedad en la historia de la humanidad que se haya abstenido del consumo de sustancias químicas que posean las capacidad de alterar las funciones mentales, ya sea por motivos rituales, religiosos o simplemente recreativos. Es muy posible que las sociedades humanas primitivas forjaron sus respectivos conceptos de la Divinidad y la espiritualidad bajo la influencia directa del consumo de plantas alucinógenas (Al respecto recomiendo la lectura de un libro fascinante titulado “Las plantas de los Dioses”, fruto de una extensa investigación de Albert Hoffman –el químico que sintetizó por primera vez la dietilamida de l ácido lisérgico, mejor conocida como LSD- acerca del consumo de plantas con propiedades psicotrópicas entre diversos pueblos y civilizaciones del mundo) No se trata pues de una cuestión particularmente novedosa. No se trata de una “nueva plaga” o un “problema de nuestros tiempos” como pretenden hacernos creer los exagerados abordajes al tema por parte de los medios de comunicación o las insulsas e ineficientes campañas gubernamentales en contra de las drogas.

No pretendo negar la realidad. El consumo de ciertas drogas puede llevar a quien las utiliza a desarrollar una adicción terrible que sin duda puede provocarle problemas sociales, laborales o afectivos dentro de su vida personal. El consumo de opiáceos por ejemplo, conlleva el enorme riesgo de desarrollar una adicción atroz con el consecuente riesgo de experimentar el infierno del síndrome de abstinencia al momento en que se decida interrumpir su uso. El consumo de ciertas drogas puede provocar la muerte de quien las usa. Algunos ejemplos de estas sustancias, que en algunos medios gustan en llamar “drogas duras” son los derivados del opio (Morfina, fentanil, heroína, etc…) que son poderosos analgésicos y depresores del sistema nervioso central que potencializan el efecto de otros depresores más conocidos y consumidos como es el caso del alcohol o de algunos medicamentos ansiolíticos ampliamente utilizados como es el caso de las benzodiacepinas (Diazepam y derivados). De igual forma, existen estimulantes que también pueden provocar la muerte de quien las consume, como es el caso de la cocaína o las anfetaminas. Todas estas sustancias son innegablemente peligrosas y pueden ocasionar la muerte de quien las consume, ya sea por su combinación con otras drogas o por su uso individual.

Pero como en tantas otras cuestiones la solución a este problema no radica en castigar indiscriminadamente a los consumidores de estas drogas y juzgarlos bajo los mismos conceptos que un delincuente común, sino en la educación. En palabras simples, no creo que un consumidor de drogas sea un delincuente. Es solo alguien ejerciendo su libertad. Nadie ha dicho que el ejercicio de la libertad este exento de riesgos.

La mayoría de los consumidores de drogas desconocen los riesgos que conlleva su consumo, y en este caso es perfectamente lícito –y necesario- que se emprendan campañas informativas, eficientes y realistas para concientizarlos al respecto. En la práctica esto no sucede, o la verdadera educación es sustituida por amenazas inútiles y prédicas moralistas e hipócritas que no sirven para nada.

Nada de esto cambia el hecho de que un consumidor de drogas no puede ser juzgado lícitamente como un delincuente más, tomando en cuenta que no no esta afectando con sus acciones la libertad o los interés de nadie más. Todos los posibles daños de su acción los esta ejerciendo en contra de su propia persona, y en lo que respecta a su propio cuerpo, el ser humano es libre de hacer lo que quiera. Este es un concepto ampliamente aceptado desde el siglo XIX y sería un error pedir una excepción en este caso a su aplicación.

Ni siquiera es sensato juzgar el consumo de todas las drogas consideradas ilegales bajo el mismo enfoque. Las llamadas “drogas duras” son peligrosas. Es cierto. ¿Pero que decir de aquellas drogas ilegales que las campañas gubernamentales pretenden hacernos pasar por igualmente peligrosas cuando en realidad son mucho menos dañinas que drogas legalizadas ampliamente consumidas en todo el mundo como es al caso del alcohol o el tabaco? El ejemplo mas claro al respecto sería el consumo de marihuana. En el momento actual no existen pruebas de que la marihuana genere una adicción en quien la consume. Nadie ha muerto jamás por consumir marihuana. En términos simples, la sobredosis por marihuana no existe. Es cierto que se sabe que su consumo repetido si puede afectar las funciones cognoscitivas y la memoria de quien la usa. No es una droga inocua. Pero sus posibles daños palidecen ante las millones de personas que anualmente mueren como consecuencia directa del consumo de dos de las drogas legales más populares del mundo (La tercera sería la cafeína): el alcohol y el tabaco.

El alcohol produce una notable dependencia física y psicológica en aquel que lo consume de forma crónica. El síndrome de abstinencia que genera la suspensión brusca de su consumo en un alcohólico (El llamado delirium tremens) puede llegar a ser tan severo como para producir la muerte. Los daños a la salud derivados derivados del consumo crónico del alcohol son devastadores. Un alcohólico crónico casi irremediablemente sufrirá daños irreversibles en el hígado que lo llevaran eventualmente a la cirrosis hepática, una enfermedad terrible que lo puede llevar a la muerte ya sea por el daño hepático per se, o por otras consecuencias de la enfermedad, como lo son las hemorragias masivas por várices esofágicas derivadas de la hipertensión portal que conlleva la fisiopatología de la enfermedad.

Otro tanto puede decirse del tabaco. La adicción a la nicotina es intensa y particularmente difícil de superar. . En algunos casos se ha llegado a afirmar que el potencial adictivo de la nicotina rivaliza con el de los opiáceos. Una afirmación quizá algo exagerada. En la actualidad esta ampliamente aceptado –a pesar de los millones y millones de dólares que las tabacaleras gastaron durante décadas en un intento por negarlo- que el consumo de tabaco esta íntimamente relacionado con la aparición de diversos tipos de cáncer –siendo el pulmonar el más común- y con el desarrollo de enfisema pulmonar, eso sin tomar en cuenta que su uso también se relaciona con la aparición precoz y el agravamiento de la hipertensión arterial y con un aumento en la incidencia de cardiopatía isquémica, tanto en hombres como en mujeres.

Estas dos drogas por sí solas producen muchísimas más muertes que las que son atribuibles al consumo de todas las drogas ilegales juntas. Sin embargo, el Estado tolera su producción y consumo. Deberíamos preguntarnos el porqué. El hecho de que las grandes tabacaleras y empresas productoras de bebidas alcohólicas sean monstruos corporativos multimillonarios puede darnos una pista.

****


“Si se quiere anular una pirámide de números en relación serial, se altera o se
elimina el número base. Si queremos aniquilar la pirámide de la droga, tenemos
que empezar por la base de la pirámide: el adicto de la calle. , y dejarnos de
quijotescos ataques a los llamados “de arriba”, que son todos reemplazables de
inmediato. El adicto de la calle que necesita la droga para vivir es el único
factor insustituible en la ecuación de la droga. Cuando no haya adictos que
compren droga, no habrá tráfico. Pero mientras exista necesidad de droga, habrá
alguien que la
proporcione.”

- El
Almuerzo Desnudo –
William S. Burroughs


Mención aparte merece la llamada “guerra contra las drogas” que tan pomposamente enarbolan tantos gobiernos como parte de sus programas prioritarios. Estas campañas, además de ser tremendamente costosas, están mal planteadas y con mucha frecuencia no prestan ningún beneficio real al problema de las drogas. La razón es simple: Su blanco esta mal planteado.

La mayor parte de las veces, estas campañas únicamente se reducen a ser meras cacerías espectaculares a los grandes cabecillas del tráfico mundial, sin prestar ninguna atención a la educación de la población o a la rehabilitación del adicto. Como todos sabemos, el negocio del tráfico de drogas mueve miles de millones de dólares alrededor del mundo. Un negocio que proporciona ganancias tan incalculablemente grandes no puede ser combatido de esta manera. Dejando a un lado el hecho obvio de que los grandes líderes del tráfico mundial tienen el suficiente dinero y poder como para sobornar a todos los funcionarios que sean necesarios para mantenerse libres, en el momento en el que uno de ellos, por la razón que sea, es dejado fuera del negocio, es inmediatamente sustituido por alguien más. La caza policial de narcotraficantes no es mas que un recurso costoso e inútil que los gobiernos ponen en práctica para ocultarle a sus ciudadanos, sus errores y omisiones en terrenos mucho más importantes como lo son la impartición de educación de calidad o de servicios médicos. Existen muchas y muy buenas razones para desconfiar de un gobierno que pretende ganar popularidad entre sus pueblos mediante la ostentación de sus supuestos logros en la gran “guerra contra las drogas”.