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viernes, 24 de abril de 2015

FLAKKA... la neodroga caníbal.

Este texto fue publicado primero en VICE Spain y posteriormente traducido a inglés, italiano y portugués para VICE a nivel internacional, y publicado bajo pseudónimo como Alex Shulmann. Esperamos que os guste.

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La Flakka.


Hace unos tres años -una noche en el ordenador- me empezaron a llegar imágenes de un tipo arrancando la cara a otro a mordiscos. En aquel momento me quedé aturdido, porque no ocurría en un remoto lugar donde se siguiera practicando el canibalismo: ocurría al lado de una autovía en USA. Fueron las primeras noticias del que ahora es conocido -muerto ya- como el “Caníbal de Miami” y que aunque las drogas no tenían nada que ver en el asunto, tuve el presentimiento de que algo así iba a ser usado en el juego mediático contra las drogas y sus usuarios.

Era sencillo el planteamiento. ¿Qué hay que pueda explicar que una persona coma la cara de otra que está viva y tenga “resistencia sobrehumana” a las balas? Las drogas, está claro. Y en USA más todavía. La prensa pronto empezó a hablar de un drogadicto bajo los efectos de... ¿de qué? Algunos de los primeros reportes -de vecinos de la zona en las teles locales- hablaban de crack, pero existe crack suficiente en cualquier ciudad de USA como para saber de sobra que no provoca canibalismo. Entonces se buscó otro candidato (se llegó a mencionar hasta el “krokodil ruso”) y la cosa acabó aterrizando en una oscura denominación: “bath salts” o sales de baño.

La víctima, antes y después.


¿Qué droga es la sal de baño? Ninguna, pero algunas de las neodrogas legales que van supliendo al mercado -sin ser nuevas en realidad- se habían distribuido bajo ese disfraz, porque aun siendo legales como sustancias (no prohibidas) presentaba menos problema esa presentación. También se usó el formato de “abono para plantas” e incluso el de “inciensos”, pero lo de las sales de baño parece que gustó más. En una semana podíamos ver en todos los lados textos sobre las temibles “sales de baño” y muchas veces eran ilustrados con imágenes de lo que serían sales de baño reales, aumentando la histeria en un país muy poco ilustrado en drogas y acostumbrado a asustar a los habitantes como forma de control. Y eso creó las “sales de baño” como drogas.

Claro, los forenses y la gente “de ciencias” empezaron a preguntarse cómo era posible que los medios hubieran determinado que había una droga en el cuerpo del atacante y además, cuál era. No cuadraba porque no se tenían esos datos aún. Así que los medios empezaron a especular -porque como sale gratis da igual- con cuál de las sustancias en concreto podía ser, y la ganadora que nada tenía que ver, fue la MDPV o metilenodioxipirovalerona.

Hoy la sustancia ya es conocida como “droga caníbal” por la gran prensa basura. Semanas después llegaron los resultados de la autopsia completa: el atacante “caníbal” murió a balazos y no tenía resto alguno de droga en su sangre. Nada tenía que ver ninguna droga, pero daba igual: a los pocos días había todo tipo de vídeos en Youtube sobre la “droga caníbal” (aunque en ninguno se observa droga alguna) y sobre gente que había intentando comerse a otros en un ataque de locura provocado por esa supuesta droga. Gente como zombis a lo “The Walking Dead” que salían de bajos de las casas, desorientados y enajenados. Sucios sí, pero zombís no eran.

Yo hacía años que había probado la MDPV y reconozco que no me pareció una buena sustancia para ponerla en las calles: era un estimulante que te incitaba a redosificarte excesivamente por la ansiedad que creaba, y cuando subías las dosis el escenario en el que te metías no era placentero. Probada y desechada para mi uso personal. Aunque ni yo, ni ninguno de los que habíamos probado la MDPV, hubiéramos tenido ganas de comernos a nadie a bocados. Era otra fantasía más de la “war on drugs” pero quedaba marcado en esa memoria colectiva -del desconocimiento sobre drogas- del público en general.

¿Y qué tiene que ver todo eso con la Flakka?

Todo y nada: la flakka sólo es el nacimiento de otro mito inducido por los medios sobre las drogas.
En este caso, la cosa arranca cuando hace pocos meses alguien cuelga un vídeo de una persona, una mujer joven de raza negra, a quien se ve que se pone bajo la lluvia al lado de una valla, y se mueve, baila, parece agradecer al cielo que le mande agua y ciertamente tiene un comportamiento algo extraño, pero nada en principio que no se pueda achacar a la idiosincrasia de las personas o a otros factores de salud mental. No es la única persona que disfruta de un buen chaparrón de agua sin miedo, y no por eso alguien está loco o drogado. 

Pero el vídeo se colgó con el título de “Flocka is destroying USA” y parece que creó escuela. En poco tiempo, los nuevos sucesos que implicaban a personas con comportamiento errático empezaban a ser calificados de casos de la nueva droga, que ya había cambiado su nombre de flocka a flakka, y algún medio norteamericano ha especulado con que el nombre viniera de la expresión latina de “la flaca” que todos tenemos en nuestra memoria musical.

Los medios hablan y muestran gente que aparecía desorientada o hiperactiva, en un estado mental alterado, con un discurso incoherente y con fuga de ideas, gente que se quitaba la ropa y corría por el medio de la calle por la hipertermia que sufrían, gente con reacciones paranoides de miedo, y de nuevo la “fuerza sobrehumana” que siempre aparece en los reportes de la policía de USA para explicar que tal o cual persona tuvo que ser reducida por un número incontable de agentes, o de balas.

Aunque de momento no tenemos una confirmación forense de que en ninguno de esos sucesos haya intervenido una droga, los medios de nuevo han cogido la idea y han asignado una nueva sustancia candidata, la alfa-PVP o alfa-pirrolidinovalerofenona, una droga creada hace décadas que tiene un hermano mayor que a muchos les sonará más: Katovit. El Katovit era un fármaco estimulante -de la función mental- que combinaba un principio activo con algunas vitaminas, que los estudiantes usaron hasta el año 2001 de forma generosa porque, tras la retirada de la anfetamina de la farmacopea (y mercado negro) en España, fue el único estimulante de farmacia que se podía conseguir sin receta. La droga del Katovit era el prolintano, y esta “nueva droga” rebautizada por los medios como Flakka, es el prolintano más un solo átomo de oxígeno. De hecho a la alfa-PVP se le puede llamar químicamente betacetona-prolintano o “katovit oxigenado”, y para los no entendidos en química es como tener el mismo coche al que le has cambiado una rueda: hace básicamente lo mismo con alguna diferencia, para mejor o para peor. Aunque poner un oxígeno en una molécula no suele aumentar su potencia, sino al revés; como ejemplo el átomo de oxigeno de la efedrina que al ser retirado (reducción) se convierte en la mucho más potente metanfetamina. Es así como se buscan las drogas: se encuentra una activa, y se explotan las posibles modificaciones en la molécula para conseguir otros compuestos que hagan más o menos lo mismo, pero con menos dosis, o mayor duración.




Al prohibirse de forma oficial la MDPV (y otras similares), una de las muchas que podían venir a ocupar su puesto era la alfa-PVP porque venía a ser lo mismo sin un grupo químico (metilenodioxi) y había quedado fuera de la prohibición al no ser un análogo en sentido estricto para la química. Así que los vendedores de “legal highs” la cogieron por bandera de reemplazo, y los medios están haciendo lo propio: reemplazando su antigua campaña de la “droga caníbal” por una más nueva.

Así que si a partir de ahora escuchas hablar de “la flakka”, ya no es la conocida canción de Jarabe de Palo, sino la nueva histeria sobre drogas con propiedades casi mágicas como la fuerza sobrehumana (aunque al final le detuvieron) o la resistencia a las balas (aunque al final lo mataron a balazos). Aunque he consumido muchas veces -y en generosas dosis- el prolintano del Katovit y la MDPV, no he probado la alfa-PVP y no tengo especial interés en hacerlo. Pero si lo fuera a hacer, aplicaría el mismo criterio que con otras sustancias, me informaría, buscaría cómo analizar la droga y poder tomar la dosis que yo crea correcta: sin más miedos a escenas caníbales o similares.

Si bien es totalmente cierto que las actuales campañas contras las drogas se lanzan así desde los medios, eso no quiere decir que no haya ninguna verdad en ellas. La hipertermia (que puede llegar a ser mortal), la ideación paranoide, las alucinaciones no agradables en las que el sujeto se defiende de enemigos imaginarios o incluso las de alguien que puede atacar al creerse en peligro, son reacciones que encajan con lo que sería una dosis muy alta de estimulantes. No hay apenas diferencia entre lo que es una sobredosis de MDPV y una de alfa-PVP, drogas viejas desechadas por los viejos laboratorios farmacéuticos que el mercado de la prohibición ha convertido en las neodrogas. Sustancias mucho más peligrosas que las drogas clásicas y que no estarían en manos del gran público que las quiera comprar, porque nadie compra un sustituto de una droga teniendo a su alcance la original a la que imitan.

Gracias a la prohibición de las drogas, ahora cualquier chaval puede acceder a miles de sustancias que de otra forma no hubiera accedido, pero con menos información, más mitos, mentiras y secretismo. Las neodrogas como “la flakka” matan más que las de la vieja escuela, pero lo hacen de forma legal: un gran avance para la sociedad.





Para saber más sobre esta familia de sustancias -algunas prohibidas, otras vendidas en farmacia y otras legales- y tener una imagen visual de la similitud química entre ellas, aquí pueden leer un texto del año 2008 sobre el tema del autor.


domingo, 5 de abril de 2015

USA debería pagar -con Bitcoin- a Anonymous por luchar contra ISIS

Este texto es una traducción de un artículo publicado en la revista Foreign Policy , y fue publicado originalmente en la web elbitcoin.org. Traducción propia. Esperamos que os guste.

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El gobierno USA debería pagar a Anonymous con Bitcoin para luchar contra ISIS.


Somos musulmanes, cristianos, judíos,” dice una máscara de Guy Fawkes en una misteriosa voz robótica. 
Somos hackers, crackers, hacktivistas, phishers, agentes, espías o simplemente el chico de la puerta de al lado... 
ISIS, os vamos a dar caza, tiraremos vuestras webs, tomaremos vuestras cuentas e emails y os vamos a exponer.
Seréis tratados como un virus y nosotros somos la cura.
Nosotros poseemos internet.

El “nosotros” aquí es Anonymous, el cacareado colectivo global de hacking que lanzó un furioso ataque online contra el Estado Islámico a principios de febrero, al que había declarado la guerra tras la caída de Mosul el pasado mes de junio. Tal y como informó Counter Current News (y tal y como los vídeos de la #OpISIS de Anonymous en Youtube orgullosamente proclamaron), estos ataques expusieron más de 6.600 links a cuentas de Twitter, junto con 2.000 direcciones de email y unos 100 canales VPN que usaban. Varios de los mayores puntos de reclutamiento en internet de ISIS fueron tirados abajo.





Pero la máscara de Guy Fawkes sonaba tan frustrada como era posible -en una robótica voz- en un vídeo posterior lanzado el 11 de febrero, anunciando un tercer ataque. “Con nuestra última operación #OpISIS, hemos demostrado al mundo y especialmente a los gobiernos que no es tan complicado luchar contra ISIS en las redes. 
Así qué... ¿por qué ningún gobierno lo está haciendo?”

Buena pregunta. ¿Cómo es que el gobierno USA, capaz de coordinar una compleja campaña desde 6.000 millas de distancia, siga virtualmente indefenso contra la red de mensajes y distribución online del Estado Islámico

Durante meses, los militantes del grupo han aterrorizado con tétricos vídeos de marchas de la muerte, decapitaciones e inmolaciones en atentados que han pavimentado el paisaje social multimedia, consiguiendo atención global casi instantánea. Añadan a esto el uso que el grupo hace de otras plataformas más íntimas para reclutamiento internacional (20.000 combatientes extranjeros de 90 países en el último recuento), y el tamaño del problema no para de crecer.

Estas boquitas online llevan consigo un tremendo valor estratégico. La ofensiva del Estado Islámico contra Mosul, por ejemplo, fue acompañada de una muy bien coreografiada campaña en las redes sociales, sembrando el terror y la confusión mucho antes que sus propios combatientes





Reveladoramente, cuando el gobierno iraquí actuó, lo hizo prohibiendo a sus propios ciudadanos acceder a Facebook y a Twitter. En el último mes, vídeos de las atrocidades del Estado Islámico han resonado con tal fuerza en los ciudadanos de Jordania y Egipto que han forzado una escalada militar y la toma de represalias por parte de estos gobiernos árabes. Y esto es precisamente lo que ISIS quiere.

Si los USA están luchando para conseguir atomizar al Estado Islámico, que se regenera rápidamente online, ¿por qué no pedir ayuda a grupos que son nativos de este hábitat digital? ¿Por qué no aceptar los esfuerzos de una tercera parte como Anonymous para ayudar a acabar con el Estado Islámico – e incluso darles los recursos para poder hacerlo?

A día de hoy, el minúsculo Centro para Comunicaciones Estratégicas de Contraterrorismo del Departamento de Estado -con sus 21.000 seguidores en Twitter-  ha sido la punta de lanza en los esfuerzos de USA por cortocircuitar los esfuerzos de la máquina de propaganda de ISIS. En el mejor caso, sus esfuerzos son como escupir contra el viento. En el peor caso, han sido una vergüenza cuando desde su cuenta de Twitter confundían Al-Qaeda con el Estado Islámico en un penoso tuit que los partidarios de la Yihad se encargaron de difundir por todo el mundo.

Aunque la administración Obama ha anunciado una fuerte expansión de dicha oficina y ha promovido un plan para dar fuerza a las redes de los estudiantes universitarios como forma de contrarrestar el violento extremismo online, estas iniciativas sólo abordan la mitad del problema. Como cualquiera que haya entrado en el debate político en Twitter sabe, que exista una contra-narrativa no implica de ninguna forma que alguien se vaya a molestar en escucharla. Un gran número de personas buscan información online con una mente clara y decidida. Tanto como los USA necesitan contraatacar al mensaje de ISIS, necesitan dar pasos para poder alzar su voz.

Aquellos mejor preparados para estas tareas no son necesariamente los miles de hackers profesionales en cibercomandos de USA y otras agencias, que están entrenados y equipados para contrarrestar ciberataques por grandes estados y otros actores no estatales pero sofisticados. En cambio, lo que el gobierno de USA debería hacer es mirar hacia esos no-afiliados hackers de mentalidad social (hacktivistas) que tiene sus propias razones para despreciar al Estado Islámico. Esto incluye a autodeclarados e infrautilizados “white hat” hackers [Nota del traductor: hackers -supuestamente-éticos y “buenos”] que usan su pericia probando y mejorando las ciberdefensas de las compañías. También incluye a aquellos individuos y colectivos hacktivistas como Anonymous que han tenido una larga tradición de relación antagónica con el gobierno de USA.





Aunque un primer vistazo de ratón al foro de imágenes de 4Chan, el nido inicial donde Anonymous se gestó, cause una malísima impresión, el hecho es que los hacktivistas sí tienen unas reglas morales. Los objetivos seleccionados por Anonymous y otros grupos -la industria musical y de cine tras el cierre de un popular sitio de intercambio, violadores acusados en Stenbenville, Ohio, e incluso el gobierno USA (tras el suicidio del hacker Aaron Schwartz tras ser imputado federalmente)- sugieren que hay un amplio set de principios. 

De hecho, Anonymous participó brevemente en la guerra civil en Siria al hackear la cuenta de correo del presidente Al-Assad en 2012. Como norma, los hacktivistas desprecian el abuso, la hipocresía y el fundamentalismo. 

El Estado Islámico no podía ser un objetivo mejor.

¿A qué se parecería una alianza entre los USA con unos grupos dispersos, mayormente difíciles de pedir explicaciones -si no incontrolables directamente- formados por individuos que están enfrentados frecuentemente con las leyes?

Es una idea radical: una fundación sin ánimo de lucro, patrocinada por una Coalición Anti Estado Islámico y financiado con una mezcla de contribuciones públicas y privadas. Esta pequeña institución podría asegurar recompensas del tamaño adecuado a cambio de pruebas de la identificación o eliminación de cuentas sociales vinculadas a ISIS, canales de VPN, webs de reclutamiento o cualquier otra forma de refugio online. Definir pruebas aquí es todo un reto de ingeniería – pero seguro que no tan complicado como hacer volar aviones no tripulados o desplegar escudos láser tipo Star Wars.

Esas recompensas podrían ser pagadas en Bitcoin, una moneda con cierto grado de anonimato y volatilidad que son comprensiblemente sospechosos para el gobierno USA, pero que sigue ganando popularidad entre las comunidades online más privadas. 

Autorizando el uso del Bitcoin, el estado podría extender su mano a los hacktivistas del mundo, respetando esos valores intocables para un hacker como su libertad o anonimato. Cualquier otro sistema -implicando pagos rastreables o incluso el registrarse como contratistas federales- terminaría sin duda en una explosión de paranoia y furiosas acusaciones de sobrevigilancia contra el gobierno.


Mientras la iniciativa atrajera la atención y el pago se demostrase rápido, fiable y a prueba de falsificaciones -esto es importante tratándose de hackers- podría abrir una nueva frente en la guerra digital contra el Estado Islámico. De hecho ya hay muchos administradores de social media que están luchando por cerrar cuentas yihadistas a un ritmo muy inferior al que se abren. 





Un ejército hacktivista surgido del crowdsource podría completar esos esfuerzos, identificando y marcando nuevos nodos en las redes del Estado Islámico en el momento en que éstas comenzaran a atraer seguidores. Estos voluntarios pagados pueden también molestar al Estado Islámico mediante ataques DDoS -el pan y la mantequilla de cualquier vigilante de la red hoy día. Mecanismos más fuertes de verificación podrían incentivar una aproximación más quirúrgica para identificaciones y ataques, limitando los daños colaterales.

El efecto sería el de aplicar una constante presión sobre las operaciones digitales de ISIS. Las compañías de medios sociales como Twitter, que han estado persiguiendo durante mucho tiempo las apariciones del Estado Islámico en una especie de “te cierro aquí pero apareces allí”, podrían obtener una gran ayuda en su esfuerzo para mantener sus objetivos. 

Largas listas de cuentas yihadistas, reunidas por hacktivistas y verificadas por los proxies del gobierno, podrían ser enviadas de forma inmediata para que las atendieran los administradores de medios sociales. De la misma forma, ataques DDoS (que sobrecargan los servidores con imparables peticiones que no pueden ser atendidas) contra las webs y foros del Estado Islámico podría desinflar su nivel de coordinación global y grupos de reclutamiento. Otros, ataques mucho más indetectables, podrían sembrar la confusión entre los simpatizantes del ISIS, como con el reciente hackeo de Anonymous de más de 2.000 cuentas de email.

El objetivo sería empujar al Estado Islámico a aguas mucho más y más profundas de la web. No veríamos más ejecuciones espeluznantes volverse tendencia mundial con esa rapidez; el Estado Islámico no podría manejar las cuerdas de la atención de la opinión pública. Como los pretendientes a yihadista (especialmente en occidente) encontrarían más difícil contactar con reclutadores en Irak y Siria, los gobiernos tendrían más fácil identificarlos y detenerlos. Con el tiempo, el alcance e influencia del Estado Islámico se marchitaría.

Este tipo de alianza no requeriría ningún arreglo previo de las desavenencias entre hacktivistas y el gobierno USA. Aquellos atacando al Estado Islámico y buscando un pago anónimo podrían ser bienvenidos con un sencillo mensaje: “No te gustamos y tú a menudo no nos gustas. Llevar a cabo este servicio no te inmunizará contra las leyes domésticas, ni ahora ni en el futuro. Pero compartimos un enemigo común y será más fácil vencerlo trabajando juntos.”

Si individuos y grupos como Anonymous están desarrollando este servicio gratis a día de hoy... ¿por qué pagarles? Esa pregunta nos lleva a las dinámicas de funcionamientos de estos grupos descentralizados. El hecho es que estos colectivos amplios de hacktivistas son excelentes organizando operaciones puntuales para interferir o desconectar las redes objetivos, son mucho menos eficientes a la hora de mantener la presión a lo largo del tiempo. Los que están implicados se puede aburrir o distraer. El esfuerzo se puede evaporar.

Esto representa un problema. Después de todo, nunca habrá un único momento decisivo -una gran batalla online- que empuje a ISIS fuera del internet visible del todo. Mientras el grupo exista, sus combatientes siempre gravitarán hacia los servicios online para conseguir sus objetivos en el terrorismo internacional y en el reclutamiento. De la misma forma, contraatacar las operaciones virtuales del Estado Islámico será una tarea constante, similar a usar pesticidas contra las plagas o a cortar la hierba de un prado muy extenso. Ésta es la clase de trabajo por la que pagas.





“Alistar trolls para combatir trolls” suena un tanto surrealista, claramente una idea del siglo XXI. Pero no lo es. Los USA han aceptado a menudo improbables colaboraciones para lograr objetivos estratégicos. En los años 40, miles de American Jeeps rugieron en la Alemania naziconducidos por soldados soviéticos. En los años 80, los muyahidines afganos derribaban helicópteros rusos con misiles Stinger proporcionados por USA. En el Irak del 2007, los USA hicieron llover dinero sobre algunas tribus sunitas hasta borrar la influencia de Al-Qaeda. Incluso hoy día, Washington atraviesa una tenue alianza con las milicias chiitas en Irán y el grupo terrorista del Partido de los Trabajadores del Kurdistán. En comparación, ofrecer micropagos a hackers de mente social resulta algo tremendamente benigno. 

Hay muchas pegas legítimas y argumentos de crítica a un plan como éste. Para empezar, es realmente difícil imaginar al gobierno USA comprando Bitcoin con dinero público – algo que el IRS (hacienda) clasifica como una forma de propiedad altamente especulativa. De la misma forma, en un acuerdo en el que las identidades reales de los hacktivistas nunca se conocieran, podría no existir garantía de que estos mismos hackers no usarían el dinero del gobierno de USA atacando sitios bajo la protección legal de los USA (la clase de perpetuo movimiento absurdo en el que sólo la política federal podría acabar). Por último, el empleo conocido por parte del gobierno de hacktivistas presionaría de nuevo las normas internacionales que de hace tiempo prohíben el hacking y la piratería digital. Este modelo, manejado por otro gobierno posteriormente, podría potencialmente poner en peligro los mismos intereses de USA que ahora podría defender.

En cualquier caso, organizar una cibermilicia vía un sistema de pagos inteligente -y por lo tanto aumentando la guerra contra el Estado Islámico sin comprometer la identidad de los hacktivistas- es preferible a otras alternativas torpes. Demasiada presión legal directa de los USA sobre compañías como Twitter, por ejemplo, correría el riesgos de nacionalizar lo que son plataformas de debate y conversación globales. Tratar de legislar contra el Estado Islámico en la web hará más mal que bien. Una solucion real y duradera, requiere de un pensamiento no ortodoxo y de respeto a lo que Internet se ha convertido.






En Irak y Siria, operaciones y movimientos contra el Estado Islámico se están llevando a cabo, limitando el alcance y el poder del grupo insurgente. Pero en internet -en servidores web y servicios basados en USA- el Estado Islámico opera con total impunidad aún. Para un esfuerzo de guerra que pivota sobre la marginalización y rechazo de la propaganda de ISIS, esto representa una vulnerabilidad abierta. Las operaciones militares que no dejan ningún puerto seguro al enemigo no son algo nuevo. Esta forma de pensar debe aplicarse ahora al Estado Islámico, encabezando el uso del ciberdominio.

Hacktivistas afiliados a grupos amplios han pasado años afinando su habilidad para molestar e intervenir en este mismo dominio. 

También odian al Estado Islámico.
¿Por qué no trabajar con ellos?



martes, 17 de marzo de 2015

Operación Onymous: la policía marcando paquete con un calcetín

Esta narración de lo que fue la Operación Onymous fue publicado en la Revista Yerba.
Esperamos que os guste.

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Operación Onymous



Hace aproximadamente año y pico, en octubre del 2013 caía el primer gran mercado de drogas ilegales en internet. Fue la caída de Silk Road en su primera versión, dirigida presuntamente -el caso aún no ha sido juzgado en USA- por Ross Ulbricht, conocido como Dread Pirate Roberts. Fue el primer golpe que las fuerzas policiales de un estado asestaron a un mercado de la darknet, una de las partes menos visibles de la deep web o web oculta, que es sólo accesible mediante alguna navegador o programa que nos abra las puertas de la red Tor.

En aquel momento, Silk Road era el paradigma de los nuevos mercados de drogas en internet, y su captura llevó a usar recursos ilimitados ya que suponía una afrenta evidente y una burla a todas las leyes contra las drogas que la policía no podía permitir, sobre todo porque erosionaba la imagen de “presunta utilidad” que tiene dicho cuerpo en materia de drogas. Todo eso llevó a detener a Ross, un joven bien formado, de buena familia con grandes habilidades en tecnología y ciencias que dirigía el gran mercado ilegal. También a que su dinero en Bitcoin fuera atrapado en su captura y a subastarlo poco después de forma legal como FBI y gobierno de USA.




Pocos días después, en la darknet, surgía de nuevo el mismo mercado. O casi. Era Silk Road 2, la versión renovada y mejorada del primero que había caído ante la policía en una caza salvaje. Pero como era de esperar, la policía hizo lo que pudo para infiltrarse en los mercados de droga de la darknet, y lo consiguió. El nuevo Silk Road 2 estaba infectado por la policía desde sus inicios, lo cual no quiere decir que conocieran a su jefe, ya que en estos días todas esas cosas se realizan por ordenador y sin verse las caras, ni tener por qué darse los nombres. Pero quedó infectado entre sus trabajadores, lo cual es ya un riesgo serio que de conocerse daría lugar al cierre inmediato del mercado.

El pago de servicios y drogas en la darknet se realiza con criptomonedas. Son monedas basadas en sistemas criptográficos potentes que no dependen de un emisor o banco central. La más conocida es Bitcoin pero existen cientos más que pueden cumplir la misma función como medio de pago. Y con esas dos cuestiones tecnológicas, el anonimato que puede brindar la red junto con un medio de pago no controlable por los gobiernos, han hecho saltar la banca de las posibilidades.


La “gran operación” anti-anonimato: Onymous 


Europa es un punto neurálgico de actividad en la darknet, secundario sólo a los USA y Rusia. Hace poco, un documento publicado en Volkskrant, uno de los periódicos líder en Holanda, reveló un plan orquestado por varios países europeos y USA, para atacar al tráfico de drogas online en Europa. La Fiscalía General de Holanda trabajaba en un plan llamado ITOM, acrónimo de “Illegal Trade on Online Marketplaces”, que buscaría hacer trabajar de forma conjunta a varias agencias de policía a través de toda Europa y USA. El plan se nutre de fondos de la Unión Europea y también incluye a las agencias Europol y Eurojust. El documento no era una publicación oficial sino un comentario no oficial sobre su plan centrado en 3 puntos que se le dio a un periodista del Volkskrant. Los 3 puntos eran el seguimiento de perfiles para atacar el anonimato, la vigilancia de los envíos de droga por correos y paquetería, y el control del Bitcoin como forma de vincular los fondos con transacciones de drogas por dinero.




De esta forma es como se gestó la operación Onymous, cuyo nombre es un juego de palabras con el concepto de Anonymous y el anonimato en internet. En este punto la policía tiene especial interés: una de sus obsesiones y temores es no poder controlar quién es quién en la red, qué dicen, con quién hablan, y qué hacen. El anonimato y el uso de herramientas que lo proporcionan se ha vuelto una necesidad en la red, aunque los medios se empeñen en presentar a quien usa dichas herramientas como criminales. Tanto interés tenían las policías implicadas en la operación Onymous en que la sensación de anonimato que brinda Tor fuera cuestionada, que se han centrado más en meter miedo que en hacer algo real, usando sus cuentas de Twitter para vacilar y provocar temor a los usuarios de la red Tor.

En la tarde del jueves 6 de noviembre de 2014 se empezaban a conocer las primeras informaciones. Silk Road 2, el relevo de la creación de Ross Ulbricht, había caído junto con su dueño y administrador en San Francisco. Así, el plan conjunto de Europa y USA para combatir la venta de drogas online se cobraba su primera víctima de importancia.

Según avanzaba la tarde, veíamos caer también a otros sites como Hydra, Cloud 9, Alpaca, Cannabis Road y otros cuantos mercados menores. ¿Por qué menores? Porque esta “segunda vez” que la policía -ahora uniendo sus fuerzas entre varios países- atacaba los mercados anónimos de drogas, no ha podido hacer nada contra el que tenía ya el mayor volumen de ventas (y el listado más amplio de productos) en ese momento: Agora.


Versión policial y lo que sabemos en realidad.

La operación fue vendida a los medios como un gran golpe contra la Darknet y sus delincuentes, ya que para los medios de masas el uso de un sistema de anonimización como Tor es prueba de que se tiene la intención de cometer actos ilegales. Pero la cosa se empezó a caer en los días siguientes. Mientras la policía de USA hablaba de 414 webs, la europea hablaba de 50 webs. En realidad el número de lugares incautados está en torno a 27 webs, siendo los demás clones de los lugares incautados -que se encontraban replicados para hacer frente a posibles ataques DDoS o hackeos que pudieran causar un daño a sus servidores principales- junto a algunos sitios de scam y otros de phishing. También parece ser que encontraron en alguno de los servidores incautados algún mercado de drogas que había sido abandonado meses atrás y que no tenían ninguna funcionalidad.

Se presentó como la nueva purga de la darknet contra las drogas, las armas y los asesinatos por contrato, aunque este último punto sigue siendo más leyenda negra para uso policial que realidad. Incluso buena parte del ataque mediático se destinó a hacer mella en la imagen de Tor, aunque no debemos olvidar que es un proyecto que nació en manos del ejército de USA y financiado por ellos. Los detenidos solamente fueron 17 personas en 17 países, y la mayoría fueron liberados bajo fianza.



De los medios empleados en esta ocasión se sabe poco, porque las fuerzas de seguridad no las tienen todas consigo. Mientras que la red es libre, los cuerpos policiales deben ceñir sus procedimientos al corpus legal de cada lugar, y eso parece ser algo que no pueden hacer si quieren dar caza a estos mercados. La policía está vulnerando varias leyes sobre su propio comportamiento que invalidarían judicialmente muchas de las pruebas que obtienen al estar manchadas por un procedimiento no autorizado, como el espionaje masivo de datos o la cooperación extrajudicial con otros países, que también saltándose las normas sobre procedimientos, les han dado acceso y recursos a sus ISP o servidores. En este caso se sabe que el servidor de Silk Road 2 estaba copiado al completo desde hacía meses, por lo que tenían total control de las operaciones que se realizaban en él y de las transferencias económicas a través de bitcoin, que si bien no permite identificar al dueño de una cuenta, todos los movimientos de dinero entre cuentas son totalmente públicos y accesibles para cualquiera con un navegador.

A su administrador, Defcon, le han cazado en el mismo área geográfica que su predecesor Ross Ulbricht aka Dread Pirate Roberts, y parece ser que la investigación de las relaciones sociales mantenidas a través del ordenador han ayudado mucho. Según la información filtrada -que hay que poner en cuestión viendo cómo han mentido al público en el caso similar de Ross- ha cometido errores de bulto, como ir dejando su dirección personal en el servidor donde hospedaba el mercado o conectarse en la misma sesión a su cuenta de Gmail y al servidor que gestionaba, aunque estuviera usando una VPN (una forma de anonimización de la conexión mediante un servidor interpuesto en otro país). Lo cierto es que cuando se ponen tantos recursos a la caza de una persona, el menor error es suficiente para provocar tu captura, pero la cantidad de nuevos objetivos que se multiplican mes a mes y mejoran sus niveles de seguridad hace de ese modelo algo inviable de cara al futuro, si los estados pretenden seguir con una prohibición de las drogas que hace aguas por todos los lados.


Aquí DEFCON, 
administrador de Silk Road 2, 
posando con la policía días antes de ser capturado.


En resumen, la operación ha tenido un carácter mucho más publicitario que efectivo, ya que su irrupción no parece haber causado problemas más que a una decena de personas en todo el planeta, y eso es un número despreciable para las cifras del tráfico de drogas. Parece que la policía, a día de hoy, no puede aspirar a mucho más que a meter miedo porque tecnológicamente están muy por debajo del delincuente medio en internet. Y sobre su pretensión de haber conseguido “revertir” Tor o romper sus sistema, no se puede más que hacer una mueca burlona de desprecio, ya que si eso fuera cierto no tendría sentido que hayan dejado al resto de mercados de drogas en la darknet funcionando mejor que nunca. ¿La policía mintiendo como forma de combatir el nuevo paradigma de la venta de drogas online? Eso parece.

Lo cierto es que si necesitan esparcir miedo como forma de combatir el anonimato en Tor, es que Tor resulta a día de hoy la mejor herramienta, usada correctamente, para aumentar tu anonimato de forma radical y pasar a un nivel en el que rastrear una conexión ya es un paso que parece fuera del alcance del nivel técnico de la policía, cosa que han de suplir saltándose los pasos legales para obtener la información necesaria para sus intereses.


El papá del niño: Blake Benthall alias Defcon.

De nuevo, un joven bien formado y de buena posición, desarrollador de software de vuelo para una compañía de desarrollo aeroespacial, volvía a ser la cabeza más visible del mercado anónimo de drogas en la darknet. Blake Benthall tiene 26 años, y una cuenta en Twitter donde se define -entre otras cosas- como “Bitcoin dreamer”. A grandes rasgos tiene un perfil similar al de su predecesor, pero curiosas diferencias cuando se indaga más.



Orihundo de Houston, Texas, el protagonista en esta ocasión tiene una intensa y tradicional crianza en valores y entorno cristianos. Fue educado en casa y mantenido lejos de los vicios del mundo, hasta el punto que sus amigos comentaban que para ellos era totalmente normal abstenerse del consumo de drogas, incluidos alcohol y tabaco, por una razón de creencias religiosas dentro del entorno conservador evangélico cristiano en el que crecieron. Tal distancia existía en su imagen exterior con respecto a las drogas que sus amigos dicen que era un tema de chiste entre ellos, dado que nadie cuestionaba que las drogas fueran malas y sin lugar a posible debate.

Posteriormente se mudó a Florida donde estudió en el Florida College, una institución cristiana privada. En esa época hizo teatro, tocó en grupos musicales y viajó a lo largo de todo el país conociéndolo y ampliando sus horizontes mentales, mientras trabajaba como programador freelance. Blake disfrutaba de esa vida nómada entre gente desconocida y amigos diferentes, y rechazaba ofertas de trabajo que le hicieran tener que permanecer en un lugar. Pero el tiempo todo lo calma y acabó aceptando una oferta para afincarse en California, concretamente en San Francisco, donde sus compañeros de trabajo estaban entusiasmados de trabajar con alguien tan joven y a la vez tan brillante programador con un altísimo nivel. Finalmente en el año 2013 entra en SpaceX, la compañía aeroespacial, donde tiene como encargar mejorar el software de vuelo. Este trabajo lo mantiene mientras presuntamente gestionaba el mercado de drogas online.

Sus posiciones políticas eran las de un orgulloso liberal pero al mismo tiempo mostraba una profunda preocupación de carácter social que se podía ver en sus cuentas en las redes sociales y en sus acciones, como ir llevando comida puerta a puerta -donde había una casa y no un cartón en el suelo- a personas sin recursos en San Francisco. 

También donaba dinero a organizaciones benéficas e incluso organizaba eventos y mantenía webs relacionadas con proyectos de voluntariado social. Los religiosos y voluntarios que le conocieron afirman su clara y sincera preocupación por las marginados de la sociedad.

La religión parece ser una constante en su vida que no le ha dejado ni siquiera cuando estaba administrando el mercado de drogas más grande visto en el tiempo de vida de internet. En su barrio, tras conocer la noticia, no renegaban de él. Contaban como era una persona muy educada y siempre dispuesta a hacerte un favor.




Una vecina suya de 85 años de edad, que le alquiló una cochera para su auto, comentaba que el joven era encantador, que incluso pasaba momentos con ella leyendo juntos la Biblia, y que siempre estaba dispuesto a llevarla en coche a cualquier sitio. Lo que ha dicho la señora, es que le va a echar mucho de menos. ¿Alguien podría tener esa imagen de un supuesto rey del narcotráfico en las aguas digitales? A Ross Ulbricht le acusaron -no formalmente- de varios actos violentos e intentos de asesinato por encargo que posteriormente no se han podido ratificar y que la policía ni siquiera ha llevado a juicio. Sin embargo, el perfil que se ha filtrado a las redes sobre Blake Benthall no podía ser más sano y menos perjudicado para el lugar donde será juzgado, aunque todavía conocemos demasiado poco como para poder tener un visión completa, de este otro increíble joven con un talento igualmente excepcional. Por si todo eso parecía poco, tras la detención, la iglesia local con la que se encontraba integrado sacó un comunicado expresándole su apoyo y que rezaban por él.


Del ágora la evolución.

El día de la caída de Silk Road 2 ya no era el rey del mercado. Agora, otro mercado anónimo de Tor le había superado en productos y vendedores. Agora era por tanto el objetivo que de haberse podido tomar, se hubiera tomado. Los clientes y vendedores de Silk Road 2 buscaron pronto un nuevo lugar para sus relaciones y Agora fue la opción inmediata. Durante el día de la operación fue posible aún hacer nuevos registros en el mercado anónimo, pero el flujo de nuevos clientes y de vendedores que necesitaban un expositor hizo tambalearse a dicho mercado. Bien por razones de seguridad o bien por razones de incapacidad para manejar un excesivo flujo de clientes al que no estaban acostumbrados, Agora cerró parcialmente los nuevos registros en su web, pudiendo accederse al registro con ayuda de otros ya registrados, pero haciéndolo complejo para nuevos clientes sin conexiones habituales con estos mercados y su mundo.



El siguiente competidor en la lista era Evolution, un mercado con niveles de seguridad y características de alto nivel en las transacciones con método multi-sig, que sirve para evitar problemas de robos por terceras partes y dificulta enormemente los robos de Bitcoin, que parecen ser el mayor motivo de ataque a esos servidores que albergan los mercados de drogas de la darknet. Evolution ya tenía una amplia base de clientes que le hacía ser un firme candidato a perpetuarse, y que no dio muestras de perturbación alguna durante la operación Onymous.

En los días siguiente la tendencia se desplazó finalmente a Evolution, convirtiéndose en el nuevo gran jugador de las drogas online, de momento alabado por casi todos los que entran en contacto con él o lo estaban ya, cansados del nivel en Silk Road 2, que sin ser malo del todo, estaba trufado de malos vendedores intentando dar un palo de 300 dólares y desparecer, que hacían pesada la búsqueda. Al mismo tiempo, Agora ha enfrentado problemas que hacen poder temer a su desaparición, ya que sus administradores se comunicaron con la gente de los foros donde suelen mantener un cierto servicio de “atención al público” sin usar la criptografía PGP que es la base de la seguridad en las comunicaciones de estas personas. También ha habido quejas de los clientes y los vendedores, ya que ha habido problemas con los depósitos en cuenta y los pagos en Bitcoin, y eso es una señal que ha sido determinante en la historia previa de otros mercados cuando eran hackeados o cuando iban a darse a la fuga con todo el dinero que se moviera dentro de su caja en el momento de salir corriendo. Nunca resulta una cuestión que anime a la tranquilidad el hecho de que tus depósitos económicos no estén disponibles en el lugar que los realizas, aunque sea de forma temporal, porque podría esconder una situación mucho más grave.

Como quiera que se desarrollen las cosas a partir de ahora, los mercados y los usuarios van aprendiendo de la experiencia propia y ajena, adoptando prácticas seguras y demandándolas a los mercados online, mejorando de esta forma la seguridad que buscan y permitiéndoles seguir fuera del mercado negro clásico, con los riesgos propios del mismo y minimizarlos. Lo que hace un año era un niño dando sus primeros pasos, ahora ya es un adolescente rebelde que está a punto de ser adulto: el nuevo paradigma en la compra de drogas en la red hoy se llama Evolution.

lunes, 2 de marzo de 2015

Entrevista a Cuende: '¿Cuándo di permiso al gobierno para inhabilitar mi cerebro?'


Esta entrevista con Luis Iván Cuende fue publicada en elbitcoin.org.
Esperamos que os guste.

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“Tengo 18 años y ni estudio ni trabajo: 
monto empresas


Hace unas semanas, en Twitter, vi un comentario sobre un libro que había escrito un chaval con un título sincero pero extraño: “Tengo 18 años y ni estudio ni trabajo: monto empresas”. 
Me interesé por lo que pude ver y eché un vistazo a su autor: Luis Iván Cuende. Y sí, tenía 18 años...en ese momento.

Me resultó interesante lo que pude leer sobre él, en entrevistas y ver en algunos vídeos, y sobre todo su Timeline http://life.luisivan.net/ en su web. 

Acostumbrado a leer currículos hinchados -algunos por ego y otros por intentar llegar más lejos de lo que se puede- el suyo me parecía exagerado. Fundaba empresas siendo menor de edad, ganaba concursos al mejor hacker de menos de 18 años cuando sólo tenía 15 -en su primera convocatoria- y afirmaba haber fracasado muchas veces. 
¡Y también que era consejero del vicepresidente de la Comisión Europea! 




Pero cada punto que comprobé era real, así que sólo me quedaba una cosa: pedirle un entrevista. Lo hice -le eché cara al asunto- y accedió amablemente a que le cuestionara un poco todo eso que contaba.

Aquí os dejo lo que ha brotado de unas conversaciones realmente interesantes que hemos mantenido durante días -con distinta suerte en los tiempos- y que ahora dejamos en un formato más legible para todos. 




“Me parece muy triste que una persona,
 con 18 años, no tenga claro qué tiene que hacer en la vida.”


Symposion: Voy a ser honesto y voy a dejar la primera pregunta que me surgió cuando me hice una imagen sobre ti con lo que leí en internet. Pensé qué preguntarle a un chico que lo tiene todo tan claro y que no pudiera haberlo experimentado por edad (me equivoqué al calcular un poco) y lo que me vino a la cabeza era sobre los nuevos derechos que había adquirido al cumplir la mayoría de edad. Luis, ya tienes 18 años. ¿Crees que votarás? Y en caso de que así sea... ¿te has planteado ya a quién? ¿Cómo se ve el asunto desde los ojos de un chico de 18?

Luis Iván Cuende: Tenía muchas ganas de poder hacerlo, siempre me había sentido discriminado por no poder votar. Ya he votado en las europeas, y no tengo ningún problema en decir que ha sido al Partido Pirata. Para mí es un requisito para votar a un partido que defienda la democracia directa.

Soy anarquista y por ello a veces me dicen que si no me parece hipócrita que participe en la vida política. Yo creo que hay goles a corto y largo plazo, y aunque los goles a largo sean mucho más grandes,hay que empezar por pequeños cambios dentro del sistema.


S: ¿Anarquista o minarquista? ¿Te has mirado bien al espejo?

Cuende: Anarquista, no creo que ningún tipo de estado deba existir. Al igual que Noam Chomsky, pienso que para alcanzar pequeños cambios a corto plazo se debe usar el sistema ya existente.


S: ¿Te leerías el programa del partido antes de votarles?

Cuende: ¡Claro! Creo que es importante informarse. Es como comparar entre distintos productos a la hora de comprar. Sólo que esto no se queda en una decisión individual, sino que tiene consecuencias a gran escala. Por ello, me fascina la gente que haciendo gala de su profunda ignorancia vota al PPSOE. [Nota para residentes fuera de España: el PPSOE es el apodo que reciben ahora de forma conjunta, los dos grandes partidos: PP y PSOE]


S: ¿Entonces te leíste el programa del Partido Pirata antes de darles tu voto? ¿Qué fue lo que más te gusto del mismo y lo que menos?

Cuende: ¡Sí! Claro que lo leí. Lo que más me seduce del programa es la democracia directa. 
Lo que menos... ¡que no lo conoce nadie!


S: ¿Qué pasaría en un sistema anarquista/sin estado con un asunto como un problema de salud tipo un brote de ébola?

Cuende: Nada en particular. El anarquismo no es anarquía, se crearían organizaciones y se lucharía contra este tipo de cosas, aunque de una forma mucho más descentralizada.


S: ¿Qué hace un sistema, entiendo que sin una "autoridad o desgobierno central" ante algo así?

Cuende: Siempre lo digo: depende. 
El anarquismo no es un sistema definido con puntos y comas, y menos el que yo defiendo. Es simplemente un marco ideológico, pero no define cómo debes gestionar tu comunidad o qué hacer
en determinados casos.


S: Vale. Pero cuando no hay “estado”, ¿cómo se gestionaría algo así?

Cuende: Habría investigadores, que se coordinarían de manera descentralizada usando Internet. Todas las comunidades estarían conectadas, así que sabrían lo que ocurre y podrían luchar contra ello y cooperar, o no.



“Falta determinación : 
falta chocar contra todo el sistema,
salirte de él y poder elegir tu camino.”


S: Al documentarme sobre ti te he leído decir que para que algo salga bien sólo hace falta que se junten unos cracks con un objetivo común, buen rollo, pizza y bebida energética. ¿No es una combinación difícil de manejar, cuando los cracks en general sois personalidades muy individualistas?

Cuende: Sí, es muy complicado. La palabra crack casi lleva la palabra ego implícita, y hay muy pocos casos en los que no sea así. Lo interesante es cuando una serie de cracks se dan cuenta de que pueden crear algo exponencialmente mejor si trabajan juntos. 
A veces hay que dejar a lado el ego y estar de igual a igual con personas que te pueden aportar mucho, sobre todo si puedes aprender de ellas.


S: ¿Y qué os pasa con la puñetera cafeína a los hackers que tanto os gusta a algunos?
¿Conoces los riesgos del consumo de esas bebidas energéticas?

Pues que hacemos muchos hackathones y hay que mantenerse despierto, supongo! 
Sí, conozco muy bien los riesgos, de hecho no tomo café y las bebidas energéticas quedan reservadas sólo para ocasiones muy especiales.
También soy fan de la cerveza, sobre todo la 0'0 (sin alcohol).




S: Conozco muchos hackers que prefieren el cannabis y otros la cerveza con alcohol y que no usan cafeína, pero ya puestos... ¿qué opinión te merece el régimen de prohibición sobre las drogas?

Cuende: Defiendo la liberalización de las drogas - no tiene sentido prohibir sólo por "proteger". 
No me gusta que los gobiernos piensen por sus ciudadanos. 
¿Cuándo le he dado yo al gobierno la libre elección de inhabilitar mi cerebro?


S: ¿Qué te resultaba más sencillo comprar con 17 años, whisky o cannabis?

Cuende: La verdad es que nunca he consumido ni whisky ni cannabis -aunque sí he probado el alcohol- así que no te puedo decir. Lo que sí que veo es que comprar alcohol es tremendamente sencillo, mientras que otras sustancias igual de peligrosas para la salud están bastante perseguidas. Hay mucho lobby detrás. 


S: ¿Qué opinión te merece un lugar como Silk Road? ¿Conoces el currículo de Ross Ulbricht, el joven acusado de montar el primer Silk Road que los USA van a juzgar en breve?

Cuende: Me parece genial Silk Road. 
Sí, conozco el caso de Ulbricht. El gobierno siempre querrá frenar este tipo de lugares en la red. 
No interesa que cualquiera pueda adquirir drogas o armas. Si todo el mundo tuviera un arma, podría haber revueltas mucho más grandes de las que hay ahora. 

Hoy en día haces una manifestación, e incluso teóricamente debes pedir permiso antes, lo cual es de dictadura total.  Y todo se acaba cuando llegan los cuerpos opresores del estado con sus porras y pistolas. Pero, ¿y si los manifestantes tuvieran porras y pistolas también? Seguro que ningún opresor se atrevería a pegar un porrazo a pobres señoras o a abrir la cabeza a inocentes niños. Comprar drogas, armas, libros; la libertad equilibra la balanza de poder y ellos no quieren.


S: ¿Cómo valoras tú la capacidad de ser anónimo en internet cuando así se desea? 

Cuende: Es genial. Poder abrir Tor y que nadie ni nada pueda saber quién eres de verdad me parece maravilloso. Sí, tiene usos que me parecen deleznables (pornografía infantil, por ejemplo) pero también permite que un nuevo abanico de revoluciones sociales ocurran. Siempre están los típicos que no tienen ni idea de Internet hablando de que no debería ser posible ser anónimo porque se pueden hacer cosas "negativas".

La pregunta es: ¿qué es negativo y qué positivo? ¿Quiénes son los gobiernos para imponer sus
reglas morales como el estándar a obedecer?


S: ¿Cuándo fue la primera vez que escuchaste hablar del Bitcoin?

Cuende: Creo que en 2011... pero tampoco le dediqué mucho tiempo, me pareció curioso pero sin más. Hasta que pasaron un par de años y leí el paper, y desde entonces soy un fan total.


S: ¿Cuándo fue la primera vez que adquiriste BTC? ¿Cómo? ¿Has minado o eres minero?

Cuende: Finales de 2012 si mal no recuerdo. No, nunca he minado, excepto cuando estuve tonteando un poco con Bitcoin en 2011. Mis primeros Bitcoins los compré en Bitstamp. 


S: ¿Qué fue lo primero que adquiriste o pagaste con BTC?

Cuende: No recuerdo muy bien si te digo la verdad... sé que cuando estaba trasteando con Bitcoin en 2011 hice algunas pruebas con los pocos servicios que había en aquella época, pero ya algunos ni existirán.


S: Como conocedor del Bitcoin a fondo y programador... ¿dirías que es la creación de una persona o de un grupo de personas? ¿Es Satoshi Nakamoto una persona sólo o son un grupo de personas bajo un apodo?

Cuende: La verdad es que no lo tengo nada claro... lo más normal sería que fuese un equipo, porque el trabajo es impresionante y desarrollar todo esto sólo siendo una persona es una locura. Pero luego miras el código de la primera release e indica más bien que ha sido una persona.
Pero ya sabes, siempre se puede jugar mucho... puedes hacer parecer que ha sido sólo una persona para ocultar que ha sido un equipo, y viceversa :)


S: Sin la existencia de Bitcoin, Silk Road y similares no hubiera podido desarrollarse? ¿Qué crees que pasará, ahora que el bitcoin existe? ¿Qué puertas nos ha abierto?

Cuende: Es un nuevo mundo. Puede ser el fin de los estados si nosotros queremos.
¿Qué ocurre si todos usamos Bitcoin? Los estados no recibirían impuestos, y acabarían disminuyendo su poder contra la población.

Bitcoin es la herramienta que faltaba para poder llegar a un mundo de comunidades autogestionadas distribuidas. Internet + Bitcoin es el mix perfecto. Pero hay un problema, y es que Internet puede ser tirado abajo por el sistema, aunque no les interese ya que casi dependen de él hoy en día. Y también pueden atacar Bitcoin. Una empresa como Nvidia podría dictar lo que ocurre en la red Bitcoin si quisiera meterse en el tema.


S: Supongo que conoces los mercados P2P que están ahora mismo como beta, ya con alguna venta de tipo testing y alguna cosilla más: OpenBazaar y BitXBay. Algunos dicen que son mercados que sólo tienen el uso de vender bienes ilegales, pero otros dicen que su potencial es enorme. ¿Qué futuro les ves?

Cuende: No creo que su única finalidad sea la venta de productos ilegales. Lo descentralizado nos da libertad. Nos da la libertad de no tener que depender de una empresa o un gobierno. Creo que mucha gente por lo general no se dan cuenta de lo mucho que la libertad importa.




“Cada vez leemos menos.
Leemos tuits de 140 caracteres 
y nos cuesta leer un libro de 500 páginas”.


S: Me gusta tu idea de que los profesores sean asistentes de la formación del educando en lugar de ser líderes de su educación pero, ¿qué pasa con todos aquellos que se ven forzados a ocupar el mismo aula pero que no desean estar allí?

Cuende: ¿Te refieres a los profesores o a los alumnos?


S: Entiendo ambos lados. Entiendo un maestro o profesor frustrado con un grupo que no tiene interés alguno salvo excepciones que, como en tu caso, se aburren hasta morir. ¿Entonces qué hacer con ellos?

Cuende: Con los profesores, convertirles en advisors, tutores que puedan estar ahí ante alguna inquietud de sus alumnos. Con los alumnos, creo que darles un papel activo donde sean ellos mismos los que decidan qué aprender, cómo y cuándo, usando los recursos comunes de las escuelas y el trabajo en equipo.


S: He visto profesores de 65 años y 40 de experiencia sufrir depresiones por tener que suspender a todo un curso mientras en otra clase del mismo nivel había sólo uno o dos suspensos: eso apuntaba al alumnado en vez de al profesor. Pero también en he visto futuros maestros en 2º curso en la universidad, que no sabían lo que era la ONU.
¿Cómo se sale -pragmáticamente- de ese punto?

Cuende: Yo directamente pararía todo tipo de educación formal y de títulos estandarizados y dejaría que el sector se auto-regulase. Surgirían bastantes cooperativas educativas con distintas formas de educar, y también empresas a las que les importaría que sus clientes (alumnos) estuviesen bien contentos. Me gusta la educación pública porque cualquiera puede acceder a ella, pero su estado actual es como para declarar el estado de sitio.

Otra cosa que deberíamos hacer sería no atontar a nuestra juventud con el fútbol, la Play y Justin Bieber. Pero claro, si se divirtiesen aprendiendo no se meterían a perder el tiempo así.


S: ¿Sí tuvieras un hermano de 12 años, por ejemplo, a punto de entrar en el instituto a hacer la ESO, qué le dirías? ¿Qué consejo le darías?

Cuende: Tengo dos hermanas más mayores, así que siempre he sido el pequeño, pero le diría que, si no está a gusto, no está obligado a ir. Si algún día me dice que no quiere ir porque se vaya a aburrir, o simplemente porque tenga que madrugar y le moleste, le dejaría que se quedara en casa e hiciera cosas más productivas con su vida.
La verdad es que de hecho, si tengo hijos, pienso o llevarlos a una escuela con un planteamiento completamente distinto o hacer homeschooling [no escolarizarles y educarles en casa]




“Una vez que se le echa cara a la vida
 en general, en todos los aspectos, 
todo te va bastante mejor”.


S: Oyéndote hablar con esa seguridad puede que a muchos les suenes audaz, pero seguro que a otros cuantos les sonarías prepotente. Ponte en la situación de que alguien te dijera, por ejemplo, ¿quién coño eres tú para opinar con esa ligereza sobre tener armas o usar drogas, si no has tenido armas ni has usado drogas?

Cuende: Bueno, se llama argumentar. No hay por qué haber vivido algo para opinar, simplemente hay que conocerlo y tener un poco de cabeza y abstracción.


S: La abstracción ayuda a planificar y prever, a imaginar, pero el mundo no es una ecuación predecible. ¿Quién eres tú para decir que no hace falta haber vivido, si no has vivido aún? ¿Cómo puedes estar tan seguro de cosas que reconoces no conocer, como las drogas o las armas?

Cuende: Lo mismo que lo anterior. Claro que las conozco, pero no he querido vivirlas porque simplemente no he tenido la necesidad o he decidido no hacerlo. 


S: ¿No te has planteado que hay cierta artificialidad en tu discurso en ese aspecto al menos? ¿O que la gente lo puede percibir así?

Cuende: La gente lo puede percibir así, es cierto. Pero es un riesgo que debo correr para dar a conocer mis ideas.




S: ¿Qué opinas de lo que como realidad se nos sirve en los medios de masas como la televisión, radio y grandes periódicos? ¿Cómo pasamos del affair de la Gripe-A al del Ébola? ¿Cómo saltamos de la Guerra del Golfo con Sadam a ISIS?

Cuende: La verdad es que no creo en casualidades, y me hacen mucha gracia las casualidades mediáticas. La forma en la que siempre las noticias son creadas para fortalecer la opinión pública del sistema, o incluso noticias de movimientos alternativos son publicitadas con el objetivo de formar una ilusión de libertad.


S: ¿Cómo ves la evolución de la sociedad en el plazo medio-largo de 10 ó 20 años?

Cuende: La sociedad actual puede tomar dos caminos en las próximas décadas: convertirse en una sociedad libre, donde todo poder esté justificado, o convertirse en una distopía completamente totalitaria y dirigida por gobiernos y multinacionales.


S: ¿Y de las dos opciones, cuál es tu previsión sobre la más probable?

Cuende: Soy algo pesimista... pero creo que debemos hacer algo para no acabar en una completa distopía.


S: En un momento has dicho que lo que pudiera creer la gente de ti era un riesgo que “debías correr para dar a conocer tus ideas”. ¿Compensa abrirse tanto ante un público desconocido y que juzga duramente e incluso premia la mediocridad? ¿De verdad quieres ser tan transparente en esos aspectos? ¿No temes que algo de todo lo que dices acabé volviéndose contra ti en el futuro?

Cuende: Es una buena pregunta. Lo he pensado a veces. ¿Conviene tanto dar a conocer cómo de verdad pienso? De momento creo que sí, que puede hacer que otros piensen parecido.

Algún día algo de lo que he dicho se volverá en contra mío, seguro, pero al final el haberlo dicho merece más la pena que todos los perjuicios que me pueda ocasionar.

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Muchas gracias por la entrevista, Cuende. ;)