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lunes, 2 de marzo de 2015

Entrevista a Cuende: '¿Cuándo di permiso al gobierno para inhabilitar mi cerebro?'


Esta entrevista con Luis Iván Cuende fue publicada en elbitcoin.org.
Esperamos que os guste.

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“Tengo 18 años y ni estudio ni trabajo: 
monto empresas


Hace unas semanas, en Twitter, vi un comentario sobre un libro que había escrito un chaval con un título sincero pero extraño: “Tengo 18 años y ni estudio ni trabajo: monto empresas”. 
Me interesé por lo que pude ver y eché un vistazo a su autor: Luis Iván Cuende. Y sí, tenía 18 años...en ese momento.

Me resultó interesante lo que pude leer sobre él, en entrevistas y ver en algunos vídeos, y sobre todo su Timeline http://life.luisivan.net/ en su web. 

Acostumbrado a leer currículos hinchados -algunos por ego y otros por intentar llegar más lejos de lo que se puede- el suyo me parecía exagerado. Fundaba empresas siendo menor de edad, ganaba concursos al mejor hacker de menos de 18 años cuando sólo tenía 15 -en su primera convocatoria- y afirmaba haber fracasado muchas veces. 
¡Y también que era consejero del vicepresidente de la Comisión Europea! 




Pero cada punto que comprobé era real, así que sólo me quedaba una cosa: pedirle un entrevista. Lo hice -le eché cara al asunto- y accedió amablemente a que le cuestionara un poco todo eso que contaba.

Aquí os dejo lo que ha brotado de unas conversaciones realmente interesantes que hemos mantenido durante días -con distinta suerte en los tiempos- y que ahora dejamos en un formato más legible para todos. 




“Me parece muy triste que una persona,
 con 18 años, no tenga claro qué tiene que hacer en la vida.”


Symposion: Voy a ser honesto y voy a dejar la primera pregunta que me surgió cuando me hice una imagen sobre ti con lo que leí en internet. Pensé qué preguntarle a un chico que lo tiene todo tan claro y que no pudiera haberlo experimentado por edad (me equivoqué al calcular un poco) y lo que me vino a la cabeza era sobre los nuevos derechos que había adquirido al cumplir la mayoría de edad. Luis, ya tienes 18 años. ¿Crees que votarás? Y en caso de que así sea... ¿te has planteado ya a quién? ¿Cómo se ve el asunto desde los ojos de un chico de 18?

Luis Iván Cuende: Tenía muchas ganas de poder hacerlo, siempre me había sentido discriminado por no poder votar. Ya he votado en las europeas, y no tengo ningún problema en decir que ha sido al Partido Pirata. Para mí es un requisito para votar a un partido que defienda la democracia directa.

Soy anarquista y por ello a veces me dicen que si no me parece hipócrita que participe en la vida política. Yo creo que hay goles a corto y largo plazo, y aunque los goles a largo sean mucho más grandes,hay que empezar por pequeños cambios dentro del sistema.


S: ¿Anarquista o minarquista? ¿Te has mirado bien al espejo?

Cuende: Anarquista, no creo que ningún tipo de estado deba existir. Al igual que Noam Chomsky, pienso que para alcanzar pequeños cambios a corto plazo se debe usar el sistema ya existente.


S: ¿Te leerías el programa del partido antes de votarles?

Cuende: ¡Claro! Creo que es importante informarse. Es como comparar entre distintos productos a la hora de comprar. Sólo que esto no se queda en una decisión individual, sino que tiene consecuencias a gran escala. Por ello, me fascina la gente que haciendo gala de su profunda ignorancia vota al PPSOE. [Nota para residentes fuera de España: el PPSOE es el apodo que reciben ahora de forma conjunta, los dos grandes partidos: PP y PSOE]


S: ¿Entonces te leíste el programa del Partido Pirata antes de darles tu voto? ¿Qué fue lo que más te gusto del mismo y lo que menos?

Cuende: ¡Sí! Claro que lo leí. Lo que más me seduce del programa es la democracia directa. 
Lo que menos... ¡que no lo conoce nadie!


S: ¿Qué pasaría en un sistema anarquista/sin estado con un asunto como un problema de salud tipo un brote de ébola?

Cuende: Nada en particular. El anarquismo no es anarquía, se crearían organizaciones y se lucharía contra este tipo de cosas, aunque de una forma mucho más descentralizada.


S: ¿Qué hace un sistema, entiendo que sin una "autoridad o desgobierno central" ante algo así?

Cuende: Siempre lo digo: depende. 
El anarquismo no es un sistema definido con puntos y comas, y menos el que yo defiendo. Es simplemente un marco ideológico, pero no define cómo debes gestionar tu comunidad o qué hacer
en determinados casos.


S: Vale. Pero cuando no hay “estado”, ¿cómo se gestionaría algo así?

Cuende: Habría investigadores, que se coordinarían de manera descentralizada usando Internet. Todas las comunidades estarían conectadas, así que sabrían lo que ocurre y podrían luchar contra ello y cooperar, o no.



“Falta determinación : 
falta chocar contra todo el sistema,
salirte de él y poder elegir tu camino.”


S: Al documentarme sobre ti te he leído decir que para que algo salga bien sólo hace falta que se junten unos cracks con un objetivo común, buen rollo, pizza y bebida energética. ¿No es una combinación difícil de manejar, cuando los cracks en general sois personalidades muy individualistas?

Cuende: Sí, es muy complicado. La palabra crack casi lleva la palabra ego implícita, y hay muy pocos casos en los que no sea así. Lo interesante es cuando una serie de cracks se dan cuenta de que pueden crear algo exponencialmente mejor si trabajan juntos. 
A veces hay que dejar a lado el ego y estar de igual a igual con personas que te pueden aportar mucho, sobre todo si puedes aprender de ellas.


S: ¿Y qué os pasa con la puñetera cafeína a los hackers que tanto os gusta a algunos?
¿Conoces los riesgos del consumo de esas bebidas energéticas?

Pues que hacemos muchos hackathones y hay que mantenerse despierto, supongo! 
Sí, conozco muy bien los riesgos, de hecho no tomo café y las bebidas energéticas quedan reservadas sólo para ocasiones muy especiales.
También soy fan de la cerveza, sobre todo la 0'0 (sin alcohol).




S: Conozco muchos hackers que prefieren el cannabis y otros la cerveza con alcohol y que no usan cafeína, pero ya puestos... ¿qué opinión te merece el régimen de prohibición sobre las drogas?

Cuende: Defiendo la liberalización de las drogas - no tiene sentido prohibir sólo por "proteger". 
No me gusta que los gobiernos piensen por sus ciudadanos. 
¿Cuándo le he dado yo al gobierno la libre elección de inhabilitar mi cerebro?


S: ¿Qué te resultaba más sencillo comprar con 17 años, whisky o cannabis?

Cuende: La verdad es que nunca he consumido ni whisky ni cannabis -aunque sí he probado el alcohol- así que no te puedo decir. Lo que sí que veo es que comprar alcohol es tremendamente sencillo, mientras que otras sustancias igual de peligrosas para la salud están bastante perseguidas. Hay mucho lobby detrás. 


S: ¿Qué opinión te merece un lugar como Silk Road? ¿Conoces el currículo de Ross Ulbricht, el joven acusado de montar el primer Silk Road que los USA van a juzgar en breve?

Cuende: Me parece genial Silk Road. 
Sí, conozco el caso de Ulbricht. El gobierno siempre querrá frenar este tipo de lugares en la red. 
No interesa que cualquiera pueda adquirir drogas o armas. Si todo el mundo tuviera un arma, podría haber revueltas mucho más grandes de las que hay ahora. 

Hoy en día haces una manifestación, e incluso teóricamente debes pedir permiso antes, lo cual es de dictadura total.  Y todo se acaba cuando llegan los cuerpos opresores del estado con sus porras y pistolas. Pero, ¿y si los manifestantes tuvieran porras y pistolas también? Seguro que ningún opresor se atrevería a pegar un porrazo a pobres señoras o a abrir la cabeza a inocentes niños. Comprar drogas, armas, libros; la libertad equilibra la balanza de poder y ellos no quieren.


S: ¿Cómo valoras tú la capacidad de ser anónimo en internet cuando así se desea? 

Cuende: Es genial. Poder abrir Tor y que nadie ni nada pueda saber quién eres de verdad me parece maravilloso. Sí, tiene usos que me parecen deleznables (pornografía infantil, por ejemplo) pero también permite que un nuevo abanico de revoluciones sociales ocurran. Siempre están los típicos que no tienen ni idea de Internet hablando de que no debería ser posible ser anónimo porque se pueden hacer cosas "negativas".

La pregunta es: ¿qué es negativo y qué positivo? ¿Quiénes son los gobiernos para imponer sus
reglas morales como el estándar a obedecer?


S: ¿Cuándo fue la primera vez que escuchaste hablar del Bitcoin?

Cuende: Creo que en 2011... pero tampoco le dediqué mucho tiempo, me pareció curioso pero sin más. Hasta que pasaron un par de años y leí el paper, y desde entonces soy un fan total.


S: ¿Cuándo fue la primera vez que adquiriste BTC? ¿Cómo? ¿Has minado o eres minero?

Cuende: Finales de 2012 si mal no recuerdo. No, nunca he minado, excepto cuando estuve tonteando un poco con Bitcoin en 2011. Mis primeros Bitcoins los compré en Bitstamp. 


S: ¿Qué fue lo primero que adquiriste o pagaste con BTC?

Cuende: No recuerdo muy bien si te digo la verdad... sé que cuando estaba trasteando con Bitcoin en 2011 hice algunas pruebas con los pocos servicios que había en aquella época, pero ya algunos ni existirán.


S: Como conocedor del Bitcoin a fondo y programador... ¿dirías que es la creación de una persona o de un grupo de personas? ¿Es Satoshi Nakamoto una persona sólo o son un grupo de personas bajo un apodo?

Cuende: La verdad es que no lo tengo nada claro... lo más normal sería que fuese un equipo, porque el trabajo es impresionante y desarrollar todo esto sólo siendo una persona es una locura. Pero luego miras el código de la primera release e indica más bien que ha sido una persona.
Pero ya sabes, siempre se puede jugar mucho... puedes hacer parecer que ha sido sólo una persona para ocultar que ha sido un equipo, y viceversa :)


S: Sin la existencia de Bitcoin, Silk Road y similares no hubiera podido desarrollarse? ¿Qué crees que pasará, ahora que el bitcoin existe? ¿Qué puertas nos ha abierto?

Cuende: Es un nuevo mundo. Puede ser el fin de los estados si nosotros queremos.
¿Qué ocurre si todos usamos Bitcoin? Los estados no recibirían impuestos, y acabarían disminuyendo su poder contra la población.

Bitcoin es la herramienta que faltaba para poder llegar a un mundo de comunidades autogestionadas distribuidas. Internet + Bitcoin es el mix perfecto. Pero hay un problema, y es que Internet puede ser tirado abajo por el sistema, aunque no les interese ya que casi dependen de él hoy en día. Y también pueden atacar Bitcoin. Una empresa como Nvidia podría dictar lo que ocurre en la red Bitcoin si quisiera meterse en el tema.


S: Supongo que conoces los mercados P2P que están ahora mismo como beta, ya con alguna venta de tipo testing y alguna cosilla más: OpenBazaar y BitXBay. Algunos dicen que son mercados que sólo tienen el uso de vender bienes ilegales, pero otros dicen que su potencial es enorme. ¿Qué futuro les ves?

Cuende: No creo que su única finalidad sea la venta de productos ilegales. Lo descentralizado nos da libertad. Nos da la libertad de no tener que depender de una empresa o un gobierno. Creo que mucha gente por lo general no se dan cuenta de lo mucho que la libertad importa.




“Cada vez leemos menos.
Leemos tuits de 140 caracteres 
y nos cuesta leer un libro de 500 páginas”.


S: Me gusta tu idea de que los profesores sean asistentes de la formación del educando en lugar de ser líderes de su educación pero, ¿qué pasa con todos aquellos que se ven forzados a ocupar el mismo aula pero que no desean estar allí?

Cuende: ¿Te refieres a los profesores o a los alumnos?


S: Entiendo ambos lados. Entiendo un maestro o profesor frustrado con un grupo que no tiene interés alguno salvo excepciones que, como en tu caso, se aburren hasta morir. ¿Entonces qué hacer con ellos?

Cuende: Con los profesores, convertirles en advisors, tutores que puedan estar ahí ante alguna inquietud de sus alumnos. Con los alumnos, creo que darles un papel activo donde sean ellos mismos los que decidan qué aprender, cómo y cuándo, usando los recursos comunes de las escuelas y el trabajo en equipo.


S: He visto profesores de 65 años y 40 de experiencia sufrir depresiones por tener que suspender a todo un curso mientras en otra clase del mismo nivel había sólo uno o dos suspensos: eso apuntaba al alumnado en vez de al profesor. Pero también en he visto futuros maestros en 2º curso en la universidad, que no sabían lo que era la ONU.
¿Cómo se sale -pragmáticamente- de ese punto?

Cuende: Yo directamente pararía todo tipo de educación formal y de títulos estandarizados y dejaría que el sector se auto-regulase. Surgirían bastantes cooperativas educativas con distintas formas de educar, y también empresas a las que les importaría que sus clientes (alumnos) estuviesen bien contentos. Me gusta la educación pública porque cualquiera puede acceder a ella, pero su estado actual es como para declarar el estado de sitio.

Otra cosa que deberíamos hacer sería no atontar a nuestra juventud con el fútbol, la Play y Justin Bieber. Pero claro, si se divirtiesen aprendiendo no se meterían a perder el tiempo así.


S: ¿Sí tuvieras un hermano de 12 años, por ejemplo, a punto de entrar en el instituto a hacer la ESO, qué le dirías? ¿Qué consejo le darías?

Cuende: Tengo dos hermanas más mayores, así que siempre he sido el pequeño, pero le diría que, si no está a gusto, no está obligado a ir. Si algún día me dice que no quiere ir porque se vaya a aburrir, o simplemente porque tenga que madrugar y le moleste, le dejaría que se quedara en casa e hiciera cosas más productivas con su vida.
La verdad es que de hecho, si tengo hijos, pienso o llevarlos a una escuela con un planteamiento completamente distinto o hacer homeschooling [no escolarizarles y educarles en casa]




“Una vez que se le echa cara a la vida
 en general, en todos los aspectos, 
todo te va bastante mejor”.


S: Oyéndote hablar con esa seguridad puede que a muchos les suenes audaz, pero seguro que a otros cuantos les sonarías prepotente. Ponte en la situación de que alguien te dijera, por ejemplo, ¿quién coño eres tú para opinar con esa ligereza sobre tener armas o usar drogas, si no has tenido armas ni has usado drogas?

Cuende: Bueno, se llama argumentar. No hay por qué haber vivido algo para opinar, simplemente hay que conocerlo y tener un poco de cabeza y abstracción.


S: La abstracción ayuda a planificar y prever, a imaginar, pero el mundo no es una ecuación predecible. ¿Quién eres tú para decir que no hace falta haber vivido, si no has vivido aún? ¿Cómo puedes estar tan seguro de cosas que reconoces no conocer, como las drogas o las armas?

Cuende: Lo mismo que lo anterior. Claro que las conozco, pero no he querido vivirlas porque simplemente no he tenido la necesidad o he decidido no hacerlo. 


S: ¿No te has planteado que hay cierta artificialidad en tu discurso en ese aspecto al menos? ¿O que la gente lo puede percibir así?

Cuende: La gente lo puede percibir así, es cierto. Pero es un riesgo que debo correr para dar a conocer mis ideas.




S: ¿Qué opinas de lo que como realidad se nos sirve en los medios de masas como la televisión, radio y grandes periódicos? ¿Cómo pasamos del affair de la Gripe-A al del Ébola? ¿Cómo saltamos de la Guerra del Golfo con Sadam a ISIS?

Cuende: La verdad es que no creo en casualidades, y me hacen mucha gracia las casualidades mediáticas. La forma en la que siempre las noticias son creadas para fortalecer la opinión pública del sistema, o incluso noticias de movimientos alternativos son publicitadas con el objetivo de formar una ilusión de libertad.


S: ¿Cómo ves la evolución de la sociedad en el plazo medio-largo de 10 ó 20 años?

Cuende: La sociedad actual puede tomar dos caminos en las próximas décadas: convertirse en una sociedad libre, donde todo poder esté justificado, o convertirse en una distopía completamente totalitaria y dirigida por gobiernos y multinacionales.


S: ¿Y de las dos opciones, cuál es tu previsión sobre la más probable?

Cuende: Soy algo pesimista... pero creo que debemos hacer algo para no acabar en una completa distopía.


S: En un momento has dicho que lo que pudiera creer la gente de ti era un riesgo que “debías correr para dar a conocer tus ideas”. ¿Compensa abrirse tanto ante un público desconocido y que juzga duramente e incluso premia la mediocridad? ¿De verdad quieres ser tan transparente en esos aspectos? ¿No temes que algo de todo lo que dices acabé volviéndose contra ti en el futuro?

Cuende: Es una buena pregunta. Lo he pensado a veces. ¿Conviene tanto dar a conocer cómo de verdad pienso? De momento creo que sí, que puede hacer que otros piensen parecido.

Algún día algo de lo que he dicho se volverá en contra mío, seguro, pero al final el haberlo dicho merece más la pena que todos los perjuicios que me pueda ocasionar.

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Muchas gracias por la entrevista, Cuende. ;)

lunes, 16 de febrero de 2015

Holanda y el cannabis: la rebelión de Heerlen

Este texto fue publicado en la Revista Yerba.
Esperamos que os guste.

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Amsterdam se rebela.



Amsterdam... ¿qué te dice la palabra cuando la escuchas?

A la mayoría de nosotros, la alusión a Amsterdam es la alusión a un reino mágico donde las leyes de un mundo que no era capaz de entender algo tan inofensivo como el cannabis se veían hechas papel mojado. Es la ciudad de los sueños para muchos, donde incontables (cada vez menos) coffee-shops ponían a tu disposición las más exquisitas variedades de marihuana y de hashís, a precios también bastante exquisitos. De hecho esto era algo que pasaba en todo Holanda, prácticamente hasta hace pocos años. 

Otras ciudades, fronterizas con países donde la adquisición y tenencia de cannabis no está tolerada, tenían el mismo sistema implantado y servían de mercado de abastos para todos los fumadores de las zonas cercanas. Fue así hasta que la presión política internacional hizo que empezasen a cambiar las cosas a peor, y las exigencias al gobierno holandés hicieron de lo que había sido una buena política de drogas, una extraña situación con grandes diferencias en las distintas ciudades del país.





¿Cómo se gestó todo esto? ¿Por qué Amsterdam es distinto?
En los finales de los años 60 en Amsterdam y otras ciudades se desarrolló el movimiento Provo, que era una respuesta contracultural no violenta a un sistema opresor. Las influencias de los Provo venían desde el anarquismo al dadaismo pasando por el Marqués de Sade o Marcuse.

El panorama entonces no tenía mucho que ver con el actual, porque aún no se había establecido una guerra abierta (como fundó Nixon) contra las drogas, y aunque existían leyes, buscaban más evitar el gran tráfico y la delincuencia asociada que criminalizar al individuo, pero la tendencia estaba en cambio. Una de las grandes acciones que los Provos hicieron fue la de provocar a la policía y conseguir que les arrestasen por fumar té, manzanilla, heno, o cualquier hierba legal para demostrar la absoluta falta de conocimiento de los legisladores sobre el tema del cannabis. Y lo consiguieron: consiguieron arrestos que tenían que ser desechados por no haber cometido ningún delito con la consiguiente vergüenza para las fuerzas de la policía, que realmente no tenían ni puñetera idea del tema. También fueron los primeros en abrir un lugar que vendía marihuana, conocido como “Afrikaanse Druk Stoor”.

En los años 70, algunos responsables de grandes salas de conciertos y discotecas, empezaron a encargar de la venta de drogas a personas de confianza, para evitar problemas con material adulterado, de baja calidad y mejorar la experiencia del cliente que acudía, siempre, a disfrutar de la libertad reinante.

Los ciudadanos de Amsterdam, así como sus autoridades, se dieron cuenta de que el modelo era menos malo que el de tener “camellos callejeros” aunque resultaba obvio que no era algo legal, pero que resultaba preferible. Así fue calando la idea de que un cierto control y permisividad con drogas que no eran especialmente peligrosas o dañinas resultaba beneficiosa para toda la comunidad. Amsterdam ha sido un puerto de importancia mundial, y a lo largo de su historia han conocido las prohibiciones y gravámenes que han estado ligados a las drogas (café, té, tabaco, cannabis, opio) pero al mismo tiempo, su privilegiada situación en el comercio naval del planeta, les abastecía con una gran variedad de bienes extranjeros.

Esa historia de contacto con personas de otras culturas a través del comercio naval, tiene buena parte de la responsabilidad de que Amsterdam sea distinta, una ciudad con espíritu propio y del que se sienten orgullosos sus habitantes, con toda razón.


Tiempos modernos.

Hemos vivido décadas con el modelo holandés para el cannabis funcionando sin dar problemas, y con claras muestras de que su política de drogas era la mejor del continente europeo y, en algunos momentos, del mundo entero. Todos los que hemos viajado a Amsterdam sabemos que comprar marihuana o hashís, o incluso fumarlo tranquilamente en la calle, no genera ningún problema con la policía. De hecho, el cambio tuvo que ser intenso para el cuerpo, porque ahora mismo su reacción ante las drogas mientras sean en cantidades de consumo y no de tráfico, es nula. 

Cuando paseas por los canales de Amsterdam, no ves venir muchas veces a la policía porque se desplazan el bicicleta. Hace años pude comprobar, con unos amigos ingleses, cómo esto era así: paseando iban a tomarse un par de pastillas de MDMA y en el momento en que el que las llevaba sacó la bolsa con ellas, un policía en bicicleta torció la esquina y les pilló en el acto.

Ellos se asustaron, porque en cualquier país eso sería un problema. Pero el policía sólo quería comprobar que esas pastillas no eran para la venta y que lo que había podido ver no era un intento de venta. Comprobó los pasaportes, nos preguntó qué hacíamos y para qué eran las pastillas, y cuando se vio satisfecho comprobando que no éramos más que turistas disfrutando, nos devolvió las drogas y se marchó dándonos los buenos días, y aconsejándonos dejar en el hotel lo que no fuéramos a consumir en el momento, para evitar problemas. ¿Un policía devolviéndonos las drogas que nos ha pillado y deseándonos un buen día? Sí, eso es Amsterdam.

Cuando volví al hotel, yo solo porque mis amigos se habían ido de fiesta en pleno subidón del MDMA, tuve la oportunidad de hablar con la encargada del mismo. En realidad el hotel era un cubículo, bien acondicionado pero sin ningún lujo, donde la gente pagaba por estar en pleno Red Light District o Barrio Rojo e iban a fumar cannabis con la libertad que no tenían en sus países de origen

Le conté mi reciente experiencia con la policía, y cómo me había sorprendido que, tratándose de drogas distintas a las vendidas “legalmente” en los lugares permitidos, nos las devolvieran y no supusiera un problema para nadie, hecho que en mi país hubiera acabado con una mala tarde para los intervenidos.

La mujer, una señora de cerca de 60 años, cansada de ver fumetas y más fumetas todos los días en su trabajo (dudo que viera alguien que no fuera un fumeta empedernido, como poco) tuvo la amabilidad de explicarme que los ciudadanos de Amsterdam se sienten tremendamente orgullosos de una palabra que consideran que les define: TOLERANCIA.





Ellos no aspiran a que todo el mundo viva de acuerdo a sus normas, sino a que todo el mundo pueda convivir sin tener que regularse constantemente por legislación impuesta, cuando es algo innecesario. Me explicó que ellos conocían el cannabis muy bien, y que como yo mismo podía observar en el Barrio Rojo, los problemas que se veían no eran por consumo de drogas ilegales sino por consumo de alcohol. Era cierto: los únicos gritos, movimientos bruscos, algaradas y jaleos que se escuchaban en aquellas calles, eran hordas de guiris (de todos los países) que se movían en manadas y que bebían más que hablaban. El triste espectáculo de ver a una piara de 10 borrachos de un mismo grupito haciendo cola para poder entrar unos minutos con la prostituta más llamativa de la zona, mientras lanzaban gritos jaleando a quién ya había accedido a la copula -previo pago- con la meretriz deseada. No eran los porros, era el alcohol. Muy cierto.

Me explicó lo que ya sabíamos por lo que leíamos del allí: que la tasa de consumo de drogas y alcohol en la juventud de su ciudad era mucho más baja que la de cualquier país, y que eso mostraba como una “política de tolerancia” en la que se obviaban algunas leyes para hacer más fácil la vida de las personas cuando no había daños a terceros, era la opción más inteligente. Pero no sólo en el cannabis, sino en otros muchos aspectos también. Así, en aquel momento, se podía comprar 2C-B en el mercadillo de flores (por ejemplo) y otras drogas hoy prohibidas en la Smart-Shops que había por toda la ciudad. Y lo hacían con publicidad, no se escondían, y te informaban adecuadamente sobre la sustancia, dosis, usos y efectuaban una labor de reducción de riesgos en el consumo de drogas que, realmente, es impensable en los camellos instalados en el mercado negro. Y eso repercutía positivamente a la hora de tratar con los problemas que se pudieran derivar del uso de drogas, abordados lejos de un enfoque criminal.

Eso resultaba fácil de comprender cuando se trataba de drogas que aún no habían sido prohibidas internacionalmente, como ocurrió con la MDMA hasta que se prohibió, o con la 2C-B y otras sustancias de nuevo cuño. ¿Pero cómo podía Holanda saltarse los tratados firmados sobre drogas a nivel mundial? No lo hacían.

Las mismas leyes que regulan el cannabis en España están vigentes a nivel nacional en Holanda. Existe una prohibición sobre la sustancia y su producción no destinada a usos médicos o científicos, pero sin denunciar esa ley, los habitantes de la tolerante Amsterdam prefirieron, dentro del marco de las competencias locales que la estructura legal en el país les otorga, enfocar el asunto de otra forma. Respetarían la prohibición internacional y no serían productores de cannabis, pero no castigarían la tenencia de pequeñas cantidades destinadas al consumo personal. Al mismo tiempo decidieron no perseguir la venta de esas pequeñas cantidades, y fijaron unos límites en los que no les interesaba actuar, porque los costes eran mayores que los beneficios.

De esos límites se extrapolaron las “leyes no escritas” que regían los puntos de venta o Coffee-Shop, por los que si no querían ser acusados de tráfico, no podían superar la posesión de cierta cantidad (en aquel momento eran 500 gramos) y las ventas no podían superar los 5 gramos por persona y día, pero sin que existiera una fiscalización real del asunto. Dejaron rodar la pelota y se terminó consolidando el sistema, que prácticamente sacaba a los usuarios de cannabis de todo contacto criminal, y siendo la droga ilegal más consumida resultó ser un acierto. Pero las leyes nacionales, de aplicación sólo donde otras locales no las suavizaban, siguieron vigentes con la prohibición en los mismos términos que otros países firmaron en su día.

Como yo le comenté a mi interlocutora, existía una cierta doble moral en esa forma de proceder ya que si resultaba mejor no prohibirlo, mantener una prohibición a otros niveles superiores era algo obviamente errado. Me dio la razón, pero me volvió a recordar la importancia de las decisiones locales en su país, donde la democracia se vive de otra forma y se respeta con tolerancia al diferente y al discrepante.


La situación a día de hoy.

La realidad del comercio de cannabis en Amsterdam tiene un fallo principal: las leyes no permiten el cultivo y producción, por lo que la sustancia debe llegar a los puntos de venta sin un camino legal, ya que no existe. De esa forma llegan variedades de hashís de distintas partes del mundo (a través del narcotráfico) y existe una demanda de marihuana que se abastece desde distintos puntos de Europa, siendo España uno de los más relevantes con grandes cultivos que están destinados a abastecer aquel mercado, sin que se desvíe ni un gramo en el lugar de producción, por razones de seguridad y por razones de precio: esa legalidad mixta hace que los precios allí sean más altos que en otras partes de Europa.

Tuve la ocasión de preguntar a un par de encargados de Coffee-Shop cómo hacían, ya que resultaba obvio que en una mañana, en muchos de ellos, se vendía más de medio kilo de yerba. Muchas personas van a desayunar y a la vez a coger su cannabis como quien compra tabaco en España y las cuentas no salían. Así me explicaron y pude observar, como el abastecimiento de esos locales está asegurado y a un ritmo constante: pude observar como en uno de los locales mejor situados del Barrio Rojo se recibía cada 3 horas la visita de un coche de alta gama, del que bajaba un hombre con un paquete (sin el menor intento de esconderlo) y entraba al establecimiento, lo entregaba al camarero o dependiente, y se iba como si fuera lo más normal. Varias veces al día. Obviamente ese cannabis viene de un cultivo ilegal y escondido en Holanda o del tráfico internacional de drogas, lo cual es una incongruencia a varios niveles, desde el criminal al económico.







El avance de la presión prohibicionista hizo a Holanda tener que plantear medidas más duras, para igualarse con sus vecinos, de manera que se empezaron a cerrar establecimientos y a restringir más la apertura de los mismos. Aunque en Amsterdam es todavía posible a los turistas comprar cannabis en los Coffee-Shop, esto es algo que podría cambiar, ya que el modelo que se les plantea de cara al futuro es el de los Clubs Sociales de Cannabis o CSC, con condición de membresía limitada a 2000 miembros residentes y reglada por ley. 

Eso redundará en una pérdida de ingresos al vetar la venta a los extranjeros y de la afluencia de turistas que sufre la ciudad. Para muchos, esos turistas acuden por los museos. Para otros, por el sexo legal con prostitutas, pero para muchos más la razón de ir a visitar Amsterdam pasa invariablemente por los Coffee-Shop, y ese ese caudal de dinero -no sólo en drogas sino en servicios, hoteles, hostelería y todo lo asociado al turismo- lo perderían para entregarlo a las mafias.


La rebelión de Heerlen.

Heerlen es una ciudad a menos de 200 kms de Amsterdam, que se ha posicionado también -junto con otros 55 ayuntamientos holandeses- a favor de permitir el cultivo de cannabis para uso interno. Amsterdam ha aceptado experimentar nuevas regulaciones que afecten al cultivo para la venta a Coffee-Shops. Esto ha ocurrido por el fuerte conflicto entre las políticas centrales y las locales y ha sido espoleado por la sentencia de un tribunal de Groningen, que absolvía a dos cultivadores de un delito contra la salud pública por producción de estupefacientes, argumentando que la realidad de la venta legalmente no sancionada en establecimientos conocidos que no tienen una fuente de abastecimiento regulada, es surrealista y sólo favorece a quienes se encuentran fuera de ley.

La sentencia abre la puerta a una serie de nueva posibilidades que los ciudadanos deben plantearse, al decir textualmente que: “El que se tolere la venta de droga blanda en los 'coffeeshops' implica que éstos necesitan ser suministrados y que se practique el cultivo, siempre y cuando se haga en favor de ese suministro. La política no aclara cómo debe ser ese suministro”





De esta forma se pretende cerrar el círculo de la producción y venta de cannabis dentro del país, evitando la interacción con grupos criminales y la pérdida de ingresos, y al mismo tiempo implicar de una forma más directa a los futuros CSC o Coffee-Shop en todo lo que es la reducción de riesgos en el uso de cannabis, haciéndoles formar parte de un sistema que tolera, pero educa sobre los riesgos y sus consecuencias de mano del propio vendedor. Al fin y al cabo son los primeros interesados en que sus clientes estén satisfechos y no tengan problemas, y dentro de esta idea ya había varios lugares que ofrecían desde análisis realizados a sus variedades de cannabis a microscopios y lupas especiales para poder observar la perfecta maduración -o no- de los tricomas cargados de deliciosa resina. 

Asimismo en muchos de estos lugares se pueden encontrar avisos para novatos y turistas, advirtiendo de que el cannabis no es un juguete por ser “legal” y de cómo capear un mal rato, de su duración y de las mejores formas de disfrutar del producto sin malos rollos.

El rostro más visible de esta nuevo movilización es Paul Depla, alcalde de Heerlen y quien ha echado en cara al gobierno el fracaso absoluto de sus políticas represivas en materia de drogas y se ha propuesto acabar con lo que se ha dado en llamar “la puerta trasera de los coffee-shop” aunque sea bien visible para cualquiera. Armado con la razón, la sentencia del tribunal reconociendo la necesidad de abastecimiento legal y con los otros 54 ayuntamientos firmantes a su lado, está plantando batalla en el reino del cannabis “casi-legal” para poder sacar del circuito a aquellos fuera de la ley.

Con la idea muy clara Depla afirma sin rubor que “cuando se regula la producción de cannabis, se puede crear un sistema cerrado. Un sistema desde la producción hacia la venta y finalmente, de compra de cannabis. Ya no necesitas de un mercado ilegal” con lo que las preocupaciones y quejas de los países vecinos por la distinta disponibilidad del cannabis se verían atenuadas ya que sólo productores con permiso oficial podrían cultivar y vender cannabis a los Coffee-Shop, y estos sólo podrían comprar los productos generados por estas empresas de nuevo cuño, permitiendo un control absoluto de la producción y distribución que evite que el 80% del cannabis producido en Holanda se venda a terceros países.





Los movimientos en la política de drogas han sido siempre pasos de tortuga dados con dificultad, pero tal vez con los nuevos aires que corren en torno al cannabis, pronto podamos ver en Europa un modelo sostenible y legal, de producción y venta de cannabis y derivados, que pueda ser exportado a otros lugares dentro del cambio previsible en las políticas represivas que hasta ahora han sido la norma en todo el planeta. Parece que la evidencia acaba siendo tan pesada y tan obvia, que no queda más remedio que asumirla: al narcotráfico y al crimen no se le quita el negocio con nuevas leyes que violar, sino tomando su mercado de forma que no pueda competir en él. 

Esa parece ser la apuesta de Heerlen y de otros 54 ayuntamientos en Holanda, a los que deseamos la mejor de las suertes implantando esta medida que mejorará la economía local y apartará a mafias, bien sea dentro del modelo de CSC o del anterior esquema basado en Coffee-Shop: el tiempo nos lo dirá.


miércoles, 11 de febrero de 2015

Final del juicio a Silk Road y a la espera de sentencia


Este texto fue publicado en www.elbitcoin.org
Esperamos que os guste.

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Fin del juicio a Ross Ulbricht – Silk Road.

“Yo declaro que la justicia 
no es otra cosa que 
la conveniencia del más fuerte”
Platón

Hace unos días comentábamos aquí cómo se habían comenzado a desarrollar los asuntos relativos al juicio contra Ross Ulbricht como responsable del mercado de drogas de Silk Road, en su primera versión.

Nos quedamos en el momento en que la defensa de Ross, el abogado Joshua Dratel, iniciaba la linea sobre Karpeles como un posible Dread Pirate Roberts, entre otros ya que no era el único que podía ser sospechoso del asunto. Pero como todo ello se basaba en las primeras lineas de investigación seguidas por el FBI y su agente estrella, la juez decidió reventar el asunto.



La juez instruyó al jurado para que omitieran en su proceso toda alusión a Karpeles y a los otros sospechosos tanteados por los investigadores, y cerró la puerta a que Dratel pudiera seguir esa vía, que era la base para plantear una duda razonable sobre las acusaciones. En palabras de Dratel, que se mostró indignado por cómo la juez “evisceraba” o destripaba las mejores posibilidades en la defensa de Ross, dejándoles en ese instante con una mano delante y otra detrás.

Con el asunto de la autoría del código de Silk Road y del inicio de funcionamiento como dueño del mismo aceptada como real por la propia defensa de Ross el primer día de juicio, la cosa parecía ponerse más cuesta arriba. Y así era.


Un trozo de papel con notas sobre Silk Road, 
que la policía recogió de la papelera de Ross. 
¿No tenía para una destructora de documentos o qué?


Poco después pudimos ver a un amigo de Ross -Richard Bates- entrar en la corte a punto de saltársele las lágrimas, para declarar como testigo de la acusación. Cuando los federales allanaron la vida de Ross, encontraron logs de varios chats hablando con Bates -programador en Ebay- en los que estaba claro que le prestaba ayuda técnica. Con esa amenaza colgando de su cabeza, la acusación sentó a Bates delante de Ross y su familia, para decir que Ross le había contado sobre Silk Road y que él conocía su implicación. Bates, usuario de drogas de forma recreativa, no ha podido decir que no a “esa oferta que no se puede rechazar” por parte de un gobierno: o hablas o a la cárcel. Y cuando le preguntaron qué le daba Ross a cambio de su confianza y ayuda, tuvo que contestar con la voz rota y sin poder mirar a los Ulbricht en ningún momento, que nada, que “simplemente su amistad”. Hemos visto a un hombre tener que traicionar la confianza de un amigo con una espada de Damocles colgando de su cabeza. Muy gratificante el espectáculo... :P

La siguiente parte digna de mención fue cómo el gobierno de los USA gastó 50.000 $ contratando a un experto para hacer una presentación que ligase los Bitcoin de Silk Road con la cuenta de Ross, viniendo de mano de la firma LTI Consulting que es, casualmente, dónde se encuentra trabajando el ex-agente del FBI Chris Tarbell, que fue el director de orquesta en la caza humana de Ross-DPR, con la ayuda de los hackers que él ha ido cazando y convirtiendo en sus esclavos: o cárcel o eres mío y trabajas para mí. El experto se llamaba Ilhwam Yum, y aunque fue quien presentó el asunto en la corte, no era la persona que había elaborado las pruebas. Esto se hizo sin avisar a la defensa sobre este testimonio, por lo que se pidió su anulación o, al menos, tiempo suficiente para procesar la enorme cantidad de información que les echaban encima. 

La juez pasó totalmente de darles ni el tiempo para gestionarlo adecuadamente, pero no era raro a esa alturas, ya que la actitud de la juez fue de bloqueo a toda las acciones por parte de la defensa y de una enorme manga ancha con la acusación, a quien sin embargo les indicó que jamás había visto un proceso con semejante nivel de objeciones y protestas por parte de la acusación, y que si bien algunas tenían base, lo otro era usar el recurso de la protesta como balas de una ametralladora: constantes y sin tregua.


El esquema que mostró la acusación sobre el mecanismo Silk Road y los Bitcoin.


El testimonio de ese experto ligaba ganancias de Silk Road al wallet de Bitcoin que Ross tenía en su poder. La defensa de Ross intentó presentar a un experto en seguridad y Bitcoin, Andreas Antonopoulos, pero la acusación presentó una solicitud para que no se permitiera su testimonio en la corte por ser irrelevante para el caso. 

Sí, irrelevante después de su testigo de 50.000$ sobre la misma materia: curiosa forma de medir “las relevancias”. Lo divertido es que la juez aceptó la solicitud, dejando a Dratel cercano al abismo en cuanto a recursos.

Para más INRI, la acusación retiró a “Inigo” -uno de los moderadores de Silk Road detenidos en USA- de la lista de testigos de manera que no pudiera ser sometido a un interrogatorio por parte de la defensa. Y ya lo único que quedaba era saber si Ross iba a sentarse en el estrado para testificar, cosa que finalmente no sucedió posiblemente para evitar que la acusación le hiciera más daño. Da la impresión de que de todo este juicio hay mucho más que no se sabrá nunca que lo que sí sera conocido en tiempo y forma.

Hojas de cálculo con los movimientos de dinero bien explicados... 
¿Ross quería que le cogieran?


Como plato final, la acusación tenía los logs de Ross -supuestamente- contratando asesinatos por encargo a tipos de los “Ángeles del Infierno” que -ahora que hemos visto el texto y el lenguaje- eran menos que poco creíbles, como asesinos y como todo lo que decían ser; en materia de drogas cometían serios errores al hablar de ellas cuando DPR pretendía que usaran Silk Road como vía de distribución, errores propios de los “scammers” de la red, en los que te aseguran que venden y producen productos totalmente ilegales junto a otros que se pueden comprar legalmente por internet.



También presentaron notas manuscritas -de su propia papelera física- que hablaban de asuntos de Silk Road y lo más increíble: un diario de sus aventuras como DPR. La verdad es que si todo esto es cierto, no entiendo cómo no pillaron a Ross mucho antes, con grandes errores de seguridad que violaban constantemente sus propios protocolos, fijados para comunicarse y actuar de forma segura entre todos los moderadores de Silk Road. 

Las pruebas de varios documentos de identidad y tráfico falsificados con la foto de Ross, que fueron intervenidos vía correo antes de su captura, son otro de esos golpes demoledores para la imagen de Ross frente al jurado, o incluso una foto de una mesa llena de drogas y útiles para el manejo y pesado en la que -supuestamente- un traficante le mostraba sus productos al lado de una pizarra en la que se podía ver un corazón dibujado y las letras DPR.

Guardar una foto así en tu ordenador no es delito, 
pero es peor: 
una grave torpeza si realmente eres Dread Pirate Roberts - DPR.


Da que pensar que alguien con la capacidad de imaginar, diseñar, crear, hacer funcionar e inaugurar un paradigma como Silk Road, que afecta a todo el tráfico de drogas como lo conocíamos, haya sido tan torpe a la hora de ir dejando un reguero de pistas. Da que pensar. Tal vez es cierto que existen ese tipo de “delincuentes” que obtienen un placer especial retando las normas pero que a la vez albergan un deseo interno de que les atrapen, para poder “recibir” la loas por la autoría de sus acciones... junto al inevitable castigo. Desde luego, yo no imagino guardar hojas de cálculo con datos sobre compra-venta de drogas en un portátil junto con mi diario como “violador de la ley y genio en mi tiempo libre”. Y con una cartera llena de dinero, aunque sea Bitcoin. No me cabe en la cabeza tanta torpeza si alguien no quiere que se sepa lo que ha hecho, de forma consciente o inconsciente. ;)

Las identidades falsas que Ross 
había encargado por la red 
y que fueron interceptadas en las aduanas del servicio postal.


Finalmente, cuando tras los 11 días de juicio el jurado se retiró a deliberar -tras las instrucciones de la juez para que suprimiesen las partes rechazadas- le bastaron unas pocas horas para declararle culpable de los 7 cargos de que le acusaban y que le pueden dejar en la cárcel de por vida. La sentencia será conocida el día 15 de mayo, y será el inicio de una larga carrera de apelación para evitar que Ross pase su vida entre rejas. ¿Se ha hecho justicia?


¿Dónde están las víctimas de este crimen?

jueves, 5 de febrero de 2015

Inicio del juicio a Ross Ulbricht y Silk Road

Este texto fue publicado en elbitcoin.org
Esperamos que os guste.

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Juicio a Ross Ulbricht



“-¿Ha llamado a la manicura?

+ No, pero adelante!! No se me había ocurrido llamarla pero ahora pienso que en un viaje como éste no debe uno privarse de ninguna comodidad.

- ¿Quieres usted las uñas largas o cortas?

+ Déjemelas cortas porque aquí ya va faltando sitio...”



Tras leer y escuchar un montón de material sobre el juicio iniciado el martes 13 de Enero contra Ross Ulbricht y lo acontecido en esta primera semana del show, no he podido evitar ir a ver la conocida escena del camarote de los hermanos Marx, porque me parecía un resumen interesante en una linea. Demasiadas cosas y demasiada gente en el mismo cuarto.



Vamos a ver si podemos darle algo de luz al asunto.
El juicio en su primera sesión comenzó mostró las primeras lineas de actuación de acusación y defensa. En el alegato inicial de la acusación se presentó Silk Road como ese lugar del inframundo digital en el que se vendían drogas y armas, con la habitual liturgia que acompaña este tipo de cuestiones (las de drogas, no las de armas) en USA dentro de su paradigma obsoleto de guerra contra las drogas. Se habló del Bitcoin como “eso en lo que conviertes tus dólares para usar en la red y luego se vuelven a convertir en dólares” lo cuál es una explicación que como poco da pena, pero entendemos las prisas aunque quedó claro el objetivo de la acusación de que no quedara duda para el jurado que esos Bitcoin eran “dinero real” -supongo que en previsión de conseguir cimentar los cargos contra Ross por lavado de dinero.




La defensa de Joshua Dratel inició su partida con un movimiento que parecía no ser esperado: lo primero que hizo fue aceptar públicamente que Ross era el creador de Silk Road. Oh!! ¿Dándole el trabajo hecho a la acusación? No, sembrando una buena duda razonable, como una de las posibles vías de salida del juicio. ¿Duda mientras lo reconoce abiertamente? La defensa de Ross aceptó que es el creador de Silk Road pero como parte de un experimento y que luego puso en manos de otras personas cuando vio que le superaba el volumen del asunto.

En concreto lo dicho por su abogado fue esto: “Ross Ulbricht creó Silk Road como un experimento económico de libre mercado”. Para los partidarios de la acusación esto busca empatizar con el jurado y con sus posiciones más liberales, y abrir la puerta a formas más complicadas de evitar la condena (o al menos dejar preparado el camino por si otras vías se cerrasen).




En las siguientes jornadas se abordaron cuestiones para el jurado como el uso de un foro (supongo necesario para fundamentar algún relación) y el sistema de enrutamiento de Tor. Esto empieza a mostrarse como algo imposible de seguir para el jurado en su parte técnica. Incluso para los acostumbrados a esta red, seguir todos los pasos lógico-informáticos necesarios simplemente para poder explicarla de forma correcta es algo que está fuera de alcance en la mayoría de los casos. Y no, los miembros del jurado no son hackers y expertos informáticos. Así que les dieron una versión “de andar por casa” de lo que era Tor, una versión tan pobre que no gustó ni a la jueza y ya advirtió que esas explicaciones pachangueras debían cambiarse por una adecuada formación hacia el jurado.
El asunto de la falta de cualificación técnica del jurado puede convertirse en un obstáculo para la velocidad y la limpieza de un proceso debido.

La siguiente parte comenzó con la exposición por parte de un agente infiltrado -de nombre “Cirrus” en la red- que fue quien orquestó la captura de Ross. Llevaba 1 año tras Silk Road y en los últimos 3 meses había trabajado cobrando 1000$ a la semana como administrador de Silk Road. Este agente había hecho a Ross conectarse a una página para mirar un mensaje en el foro y Ross fue a hacerlo primero desde un café cercano a casa, pero al verlo demasiado lleno se fue a la biblioteca y allí se conectó al chat con “Cirrus” y a la web del foro para revisar un mensaje. En ese momento el agente dio la orden a sus compañeros de que le detuvieran.

Así quedó la cosa sentada hasta la siguiente sesión en que el abogado de Ross interrogó al agente, poniendo en evidencia que Ross Ulbricht había sido una opción que apareció en los 3 últimos meses, y que aunque el agente ahora creía que Ross era Dread Pirate Roberts (DPR desde ahora) durante muchos meses estuvieron creyendo que era Karpeles, el CEO del extinto Mt Gox, el fundador y mente creadora del asunto. Lo creyeron hasta el punto de que el agente pidió poder pinchar su correo electrónico (cosa curiosa, porque ahora lo pide cuando ya lo han leído y tienen algo) y aunque el agente no era partidario de contactar con Karpeles de momento, unos agentes de una investigación iniciada en otro lado quisieron contactar con él, y lo hicieron con sus abogados, los cuales le ofrecieron el supuesto nombre real de DPR a cambio de algún tipo de acuerdo de favor con su cliente, el capo Karpeles. 

¿Cómo es que Karpeles tenía esa información meses antes de la captura de Silk Road?




Huelga decir que Karpeles ya ha negado que él fuera DPR ni que tenga relación con Silk Road... ¿qué iba a decir si no? ¿que era él? Para el agente Jared, Silk Road fue montado como un dispositivo para poder influir en el precio del Bitcoin desde un lugar que nada tuviera que ver con la moneda de forma directa, bajo las órdenes de Karpeles. Hasta tal punto que el agente llegó a escribir que tenía un montón de pruebas para sentar que Karpeles era DPR, y que es de donde la defensa de Ross está tirando.

Al mismo tiempo que se supo eso de Karpeles, se supo también por parte de otra persona que había pruebas sobradas de que Karpeles había realizado amenazas de muerte sobre empleados suyos, y quien aseguraba tenerlas públicamente también aseguraba que al igual que él, las tenía la policía japonesa al cargo de la investigación del robo de Mt Gox. 




¿Karpeles haciendo amenazas de muerte repetidamente a trabajadores? 
Vaya con el cártel de MtGox!! ;)

Esa historia viene a aupar de posible a probable el hecho de que Ross haya sido el menos listo, o el menos inmoral, de una cadena de personajes que se han podido ir pasando las responsabilidades hasta dejarlas todas apuntando a él. Ahora ya tienen una duda razonable para el jurado... si es que les dejan usarla.

¡Pasen todos al camarote!


martes, 20 de enero de 2015

Marruecos, brisa de legalización

Este texto fue publicado en la Revista Yerba.
Esperamos que os guste.

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Marruecos: brisa de legalización.


¿Qué es Marruecos? Lo primero que me viene a la cabeza al plantear esa cuestión es que es un país vecino al que conocemos poco, y sobre quien tenemos más prejuicios que razones incrustadas en nuestro subconsciente, por lo que hemos oído, por lo que nos han dicho, por lo que leímos en tal o cual medio. Para los que lo conocemos más, es un maravilloso país con una maravillosa gente -la media de mi experiencia es muy positiva a pesar de serias desventuras iniciales- que intenta, como en cualquier otro lugar del mundo, sobrevivir y vivir lo mejor que puede.

Les conocemos poco, como a nuestros vecinos portugueses, pero la distancia que nos separa culturalmente de ellos es mucho mayor que la de los lusos, a quienes a veces “etiquetamos” como si fueran “gallegos” y nuestra mayor diferencia sería la lengua.

Cuando cruzas a Marruecos hay un concepto que se hace muy real -sobre todo si cruzas por la frontera terrestre, al lado de porteadores, coches, rejas y policía por todos los lados, como ocurre en las fronteras de Ceuta y de Melilla- y es el del 'choque cultural'. Resumiéndolo para los que no lo conozcan, es la sensación de pérdida de control y seguridad al encontrarte en un entorno que no responde a los códigos de comunicación que habitualmente empleas



Todos, en nuestro país y nuestra zona, sabemos los gestos de la comunicación, lo que es normal y lo que no, lo que implica molestar o desagradar a otro, e incluso los detalles que nos pueden indicar cuando una situación está siendo sospechosa o peligrosa. Pero cuando nos sacan de nuestro contexto y nos ponen en un país con una lengua totalmente distinta y unas costumbres desconocidas, más que 'choque cultural' se podría llamar “el bofetón cultural”.

El hecho de conseguir entrar en Marruecos, y tras cruzar la frontera, conseguir coger un taxi hasta donde necesites ir, sin que te pidan -y aceptes- pagar 4 o 5 veces más del precio, es complicado en una primera vez: se nos nota en la cara, amigos. No somos de allí. El juego de la nueva cultura comienza en la primera casilla que pisas, y tiene que ver mucho con la dinámica de la oferta y la demanda: ¿cuánto estás dispuesto a pagarme por este servicio que necesitas? ¿por cuánto dinero eres capaz de conseguir que otra persona te lo realice o te venda lo que quieres?

Un buen consejo es no decir nunca primero un precio, y haber preguntado mucho antes sobre esas cuestiones para llevar referencias aceptables. Así, aunque suframos pequeñas “pérdidas” por novatos, no serán más que “propinas generosas” en las peores ocasiones. He visto venderle una alfombra sin especial interés, de tamaño pequeño (como las de pie de ducha), a unos de los que formábamos el grupo la primera vez que viajé allí, y hacerle pagar todo el dinero que llevaba para el viaje, más un cartón de tabaco comprado en el ferry, más los pantalones de cuero que llevaba puestos. 

Sin usar violencia, y a pesar de las advertencias de los dos que con él nos encontrábamos, el primerizo comprador salía feliz -en bañador y sin pantalones- con una alfombra pequeña enrollada bajo el brazo, tras haber entregado prácticamente todo lo que tenía. Era su primera compra, y al cabo de unas horas ya estaba a punto de echarse a llorar, con su “alfombra para rezar”.

Lo primero que te topas es un con sistema diferente al nuestro, donde no existen precios estipulados de forma oficial, sino que existe una “aceptación general” de la variabilidad de los precios que resulta mayor para el turista, y en el que debes negociar. Debes negociarlo todo, y para ellos además de un aliciente económico supone también una forma de conocer como piensas y de entablar una conversación: a veces se negocia hasta por conversar, pero hay que tener en cuenta que el vendedor siempre negocia con el objetivo de vender en su esencia, y que a algunos les puede sentar mal que les hagan perder el tiempo. Es cierto, que en zonas donde existe una fuerte afluencia de turistas, se pueden encontrar establecimientos que cobran -casi siempre- de la misma forma a todos, porque eso da seguridad a los que allí pasan su tiempo, sobre todo si vienen de nuestro mundo con tabla de precios para casi todo. Pero son una excepción y no la norma.

Marruecos es un país amable con el turista, donde está bastante protegido ya que las divisas fuertes que traen le son muy interesantes a todo el sistema. Y cuando digo todo el sistema, me refiero a la administración legal que recauda impuestos a los servicios ofrecidos, y me refiero también a aquellos que “recaudan impuestos” fuera del ordenamiento legal. El soborno es una práctica desgraciadamente extendida, y resulta un incentivo para el abuso y la falta de justicia por parte de los que pueden ejercerlo y sus ganancias, y una actividad nefasta para el comercio libre, así como para uno que pudiera ser regulado. Esa corrupción se traduce, a ojos del turista común, en “multas de tráfico inexplicables” que resulta mejor pagar pronto si deseas continuar tu camino, o en poder pasar la frontera mucho más rápidamente si acompañas el pasaporte en la ventanilla adecuada con un “billete que se te ha quedado dentro sin querer”: volverá pronto, sellado y sin billete, además de con una sonrisa del responsable que ha trincado. Detalles que pueden resultar incluso pintorescos, dado nuestro superior poder adquisitivo, pero implacables para el despegue de la economía de la población, sometida a esas cargas casi medievales.




Por supuesto que hay personas cansadas, hartas, hastiadas de los sobornos y la corrupción institucionalizada -he visto recibir sobornos a policías para que no molestasen en un hotel a los turistas con excusas peregrinas, con mucho griterío pero sin que los que pagaban, trabajadores del hotel, se vieran asustados por un hecho habitual- pero de momento esas personas se encuentran más en ese otro lado: los que sufren los sobornos y extorsiones cada día.
Por otra parte, no parece prudente hablar desde una postura éticamente superior como país desde España, mientras la policía y los jueces están imputando y deteniendo a lo más florido -y granado- de la casta política de nuestro país y sus adláteres por llevarse millones de euros a través de estructuras organizadas a tal fin, paralelas y simbióticas al estado y sus dirigentes. Es una pena que la corrupción sea algo que nos iguala como pueblo, al sufrirla extensivamente ambos lados del estrecho, aunque en África es una práctica desgraciadamente más común, extensa, e implacable contra el individuo, que como se ejerce en nuestra cultura.


Tiempos modernos.

La muerte de Hasán II en el año 1999 se ve suplida por la subida al trono de su hijo, Mohamed VI, en una sucesión sin contestación alguna y con manifestaciones de dolor multitudinarias por la muerte del rey saliente. Hasta ese momento, había dos grandes temas que no debías tocar cuando ibas a Marruecos, por consejo de los propios ciudadanos: la religión y la política personificada y unificada en la figura real. Antes, era impensable un establecimiento público que no tuviera la foto del monarca en un lugar preferente, hasta el punto que todavía encuentras lugares que conservan dicha foto, en el mismo lugar en el que se encontraba en su muerte. 

Ahora, aunque la imagen real es visible en muchos lugares, la sensación es mucho menos intensa. Hay una cierta apertura, en buena medida derivada de la formación del nuevo rey en el extranjero y en la edad del mismo, sin olvidar las circunstancias heredadas: Marruecos es el único país de África que no pertenece a la Unión Africana, y es un aliado preferente de los USA sin estar en la OTAN. Muchas cosas vienen dadas, y los cambios no siempre son tan rápidos como se desean, ni con la mejor de las voluntades.



En ese contexto recibe también Mohamed VI el asunto del cannabis en Marruecos, que no es moco de pavo. Las prohibiciones sobre drogas comenzaron hace un siglo, aunque al cannabis no le llegó su momento hasta unas décadas después, acompañando también un periodo en el que algunos países recibían el plácet para poder seguir permitiendo cultivos locales, por razones históricas y económicas evidentes, durante unas décadas de transición a ese distópico mundo sin drogas que imaginó la ONU en un delirio moralista. Eso ocurrió con el opio y la hoja de coca en su momento y zonas tradicionales, pero también con el cannabis en una zona caliente de Marruecos: el Rif.

Cuando Marruecos alcanza una independencia clara del protectorado hispano-francés que soportaba, los habitantes del Rif, aludiendo a un origen étnico distinto -ya que son bereberes y habitantes de las montañas- intentan una cierta aspiración para constituir un estado en esa África en desconolonización europea, que se ve reprimida duramente por Hasán II con un fuerte número de bajas de rifeños, y posteriormente castigando más a la zona al aislarla de la escasa actividad política marroquí, y en buena parte del favor económico del reino y de los altos poderes económicos del país.




¿Qué importa eso aquí? Cuando decimos Marruecos, muchas personas que nunca han estado allí en lo primero que piensan es en su hachís (si hay que ser puristas). Y no les falta razón para hacerlo ya que si son europeos y han fumado hash, es casi seguro que viene de allí. Pero no de todas las partes: el cannabis quedó permitido en el Rif por costumbre pero fue una de las cosas que Hasán II prohibió pocos años después de las revueltas mencionadas. 

Lo prohibió, pero eso no significó que lo pretendiera erradicar: sólo era una vuelta de tuerca más contra un grupo que les había dado guerra. Las costumbres no desparecen por decreto ley, así que al pasar a ser ilegal se convirtió en objeto de contrabando, susceptible de embargo y de la aplicación de nuevas leyes que “venían del extranjero” ya que el cannabis nunca supuso un problema en el país. También pasó a ser un bien sobre el que extraer obvios sobornos, ya que era ilegal por nueva ley y el lugar de producción y el grupo étnico que más producía, eran una especie de “paisanos poco queridos y necesitados de castigo y mano dura” que ya eran además castigados de otras formas: a perro flaco todo se le vuelven pulgas. Fueron los “años de plomo” de Marruecos, expresión también utilizada en España para hablar de los peores años en la lucha entre el estado y ETA, pero que nosotros tomamos prestada de ellos.

La elección del cultivo del cannabis en el Rif, una cordillera montañosa en lo geográfico, no es un capricho nada más, ya que antes de la prohibición el cannabis no tenía un valor especial, como ocurre ahora gracias a la subvención que supone la prohibición, y se cultivaba en buena parte porque otros cultivos no toleraban bien las condiciones climatológicas de la montaña y en especial sus sequías, de la manera que lo soporta el cannabis. La prohibición mundial contra el cannabis simplemente servía para ser la excusa con la que hacerlo ilegal y empezar a sobornarles por su tenencia, cultivo y uso. Pero al mismo tiempo el efecto pernicioso de la prohibición hizo que su precio se disparase, con lo que ese cultivo minoritario y local pasaba a tener relevancia mundial en un mercado que lo demandaba.



La obediencia de Marruecos al amigo norteamericano le ha hecho seguir al pie de la letra, de puertas para fuera y en cuanto a cooperación y firma de tratados, los deseos de USA en materia de drogas como en otros campos. En el de las drogas, tal vez tiene una relevancia especial, porque en un grupo social que no tiene el uso del alcohol y lo tiene incluido en sus prohibiciones más antiguas, privarles del opio y del cannabis que habían sido las drogas tradicionales de esa zona, significaba la condena a la sobriedad perpetua de toda la población en caso de que fuera asumida y aceptada, cosa que nunca fue: hoy día no resulta complicado comprar hash u opio en la mayoría de las ciudades a un turista bien informado

Así pues, es accesible a la población local, como lo es el alcohol aunque esta droga recibe un mayor rechazo social, en buena parte por sus efectos groseros en una sociedad no acostumbrada a ella. También -gracias a la prohibición- pueden comprar cocaína, heroína, LSD o MDMA en su país, cosa que antes de ella era impensable por desconocida en la práctica.


Hic et nunc (aquí y ahora).

Tirando han ido llegando hasta la actual situación: Marruecos es el primer exportador de cannabis a Europa y eso alimenta un negocio de muchos millones. Consigue multimillonarias ganancias exportando una sustancia prohibida, pero ese país -mucho mejor que otros- tiene claro que eso es algo que se cambia tan fácilmente como cambiar una ley. Además, los marroquíes están atentos a la política internacional y viven en un mundo conectado a internet sin apenas restricciones: eso quiere decir que saben qué es lo que está pasando con el cannabis en el planeta, y que será la punta de flecha del cambio en la política de drogas de la ONU que se prevé en la próxima UNGASS2016.

Hay un montón de países replanteando, de cabo a rabo, su política de drogas, y muchos entre los que se encuentra USA que fue uno de los grandes líderes de la prohibición de las drogas, está legalizando el cannabis en buena parte de su territorio como ya han hecho otros países. Marruecos tiene claro que no va a aceptar una prohibición sobre una sustancia que pasa a ser legal en otros lugares. La vía de las aplicaciones médicas del cannabis y los cannabinoides, así como los usos legítimos de la planta en diversos campos, han servido como vía para presentar y hacer llegar -sin molestar demasiado y consiguiendo hacerse escuchar- la propuesta de que el status del cannabis en el país ha de cambiar.

Realmente, además de engordar los bolsillos de las mafias que trafican luego con un producto cuyo precio se multiplica por 10 al cruzar el estrecho en España, y mucho más cuanto más al norte de Europa llegue, alimenta también a grandes grupos que han hecho del cannabis, su cultivo y procesado para producir hash su modo de vida, bajo sobornos y amenazas, sin una ley que te respalde, y a merced de que no decidan aplicar la existente contigo en cualquier momento. Y que ese mercado del hash que producen y que en grandes cantidades se mueve en barcos y lanchas, muchas personas -turistas con divisas- van a probarlo, y en algunas ocasiones, a hacer compras para llevarse a su país con distintas intenciones. 

Ese mercado ha hecho que zonas normalmente excluidas del desarrollo por otras vías, hayan tenido sus propios mecanismos de desarrollo, y ahora mismo prohibir de forma efectiva el hash en esas zonas de Marruecos, sería un desastre turístico y económico de proporciones similares a prohibir el alcohol en la costa del Mediterráneo en España.

Al contrario que en España, que son los consumidores los que están impulsando -en este momento contra la corriente oficial- la legalización del cannabis, en Marruecos son los cultivadores, que son todos por ley desde 1964, personajes a quienes pueden aplicar la ley criminal cuando les plazca. Ellos son los primeros interesados a día de hoy -junto con toda la industria asociada y la economía que implica para la zona- en que el cannabis pase a ser un cultivo regulado y legalizado.

Ese es el futuro por el que apuestan los impulsores de los cambios que han llegado a las cámaras de representación popular, y que independientemente de la suerte que corran, indican que Marruecos da claras señales de que quiere ser protagonista de los cambios que se avecinan en todo el planeta sobre el cannabis y sus derivados. ¿Por qué? Porque tiene lo que ahora llaman el “know-how”: sabe cómo hacerlo porque lo lleva haciendo durante décadas a pesar de la prohibición.



Marruecos ha sabido hacerlo hasta ahora con un producto -de variable calidad pero creciente en los últimos años- que no ha causado nunca daños graves de salud en personas psicológicamente sanas, aparte de los daños derivados de consumirlo en combustión si esa era la vía usada, por el daño causado a los pulmones. Un producto que la mayoría de estudios serios sitúan como muchísimo menos dañino que nuestras drogas legales del alcohol y el tabaco, con su interminable lista de muertes asociadas y los costes que implican a un estado sobrecargado. ¿Por qué no ser los proveedores legales de un nuevo modelo mundial que acepta el uso de la planta?

Cabe añadir una cosa que tiene su relevancia en la salud pública a día de hoy. Marruecos y su abundante producción de cannabis y su resina, junto con la cercanía geográfica que nos une, ha servido de barrera natural para el mercado de los cannabinoides sintéticos, que no ha tenido en España la implantación que está teniendo en otros países. Y nos ha protegido, sin buscarlo, de los riesgos de salud derivados de esas drogas. Eso puede seguir siendo así: a día de hoy ya existen empresas legales que fabrican bloques de una materia que venden como “falso hash” y que realmente da el pego incluso al ojo más acostumbrado. 

Falso hash que intentan vender en la red.


Los venden como piezas legales, ya que no contienen THC ni sustancias prohibidas, pero invitan a mezclarlos con los terribles cannabinoides sintéticos, para fabricar con dicha mezcla -legal- un falso hash con efectos psicoactivos.

Aunque alguien esté totalmente en contra de la legalización del cannabis y sus derivados, nadie en su sano juicio preferiría que alguien fumase sustancias de efectos y consecuencias desconocidas, antes que el conocido porro de toda la vida, con sus riesgos despreciables al lado de otros drogas.


Marruecos puede ser un gran productor y distribuidor del tradicional cannabis, incluso adaptado a las necesidades, médicas, lúdicas o comerciales de otra índole que Europa y otros continentes puedan tener. ¿Por qué no un futuro donde el hash marroquí no sea sinónimo de delito?