sábado, 27 de agosto de 2016

Prensa bomba

Este texto fue publicado en Cannabis.es a raíz de una surrealista noticia sobre drogas aparecida en un medio generalista, el periódico "El Español", en el usaban todos los ingredientes para una noticia perfecta de drogas: un nombre pegadizo, una imagen que asustase, y una historia totalmente inventada y surrealista.

Y ellos son la "prensa seria". Hay que joderse.
Aunque en este caso, debo romper una lanza por ellos: son los únicos en todo el país que sacaron un estupendo trabajo desmintiendo (días después que yo, pero algo es algo) el estudio sobre el Krokodil que el inefable Gonzalo Haro le había colado por la escuadra a toda la prensa del país...
Al menos ellos, en ese caso, acertaron y los demás medios se quedaron mirando.

Reíros un rato, para eso están estos trabajos periodísticos sobre "drogas" y peligro social... esta arrasa en los suburbios de Barcelona!! Ojito!! ;)


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Tengan cuidado que llegó "la bomba".




Para bailar... ¡¡esto es una bomba!!

Para gozar... ¡¡esto es una bomba!!

Para menear... ¡¡esto es una bomba!!


Me encanta King África. 
Seguramente muchos opinan que es una cutrez, que su música va a lo fácil, su letra es lo que la gente quiere oír, y que no aporta nada al panorama musical. Y es verdad.
Era cutre, pero vendía que te cagas y se lo llevaba “calentito”.
Algo así -que me encantan de esa forma- me ocurre con la mayoría de los “trabajos” periodísticos, en eso que solemos conceptuar como “prensa seria”, sobre drogas. Especialmente los que abordan asuntos relacionados con “nuevas drogas” o NPS (Novel Psychoactive Substances), son una obra muy parecida a lo que hacía King África con la música: la mayor cutrez del verano, pero daba pasta, oye. Y a eso estamos, no? ¿A vender? Y yo que creía que la prensa sería estaba para informar...
En esta ocasión el plato a degustar es un articulo aparecido en “El Español” y difundido en redes que, debo reconocer, el cocinero lo ha clavado al escribirlo. Y en cierto modo, esta obra de “periodista” me recuerda a esa cancioncita del “músico” veraniego: 


LA BOMBA.



Es la bomba, sí. Así han bautizado a la droga en cuestión los medios en USA, y en España obedecen. Y así se titula el artículo, también, junto con la coletilla de que “llega a España”. De entrada, deja claro su autor que no conoce el tema o que tiene mal la fecha del ordenador. Las drogas de la familia de las NBOMe (una estructura central común a varias o “moiety”) llevan muchos años en España: tantos como desde que existen ellas e Internet. 

Algunas son legales o aún no fueron prohibidas en algunos lados, lo mismo que ocurre con otros cientos de drogas que -gracias a la prohibición y a la guerra contra las drogas como política- aunque superan, y con mucho, los riesgos a la hora de consumir las frente a las “clásicas drogas, prohibidas de siempre” (por lo general infinitamente más seguras) son enormes. Pero están aquí, en forma de tripi, en forma de polvo, en forma de “lo-que-el-mercado-ingenie-según-sea-molestado” pero llevan ya un largo tiempo aquí, no acaban de llegar como intenta decir el artículo.
Digo artículo, pero en realidad me recuerda -de forma descarada- a la publicidad que un vendedor haría prácticamente de cualquier droga nueva que llegase a la ciudad. 

Nada más empezar a leer, nos encontramos una gran imagen de unos “ositos de gominola” sobre los que hay un “gotero” que está a punto de dejar caer una gota. El pie de foto ya dice que esa droga que describe como mortal, “se inocula” en los ositos . Podría poner: “los usuarios y vendedores la esconden así”, pero no. Inocula, mmmm, qué verbo más sugerente para levantar un poco de alarma con la foto de los ositos....
Y la primera frase, a mí, ya me deja claro lo que me espera al leerlo. Ahí va: “Acaba de llegar una nueva droga al barrio y es la hostia”. 

Si yo quisiera promocionar algo, lo que sea, de una droga a una banda de rock'n'roll, diría lo mismo a la posible clientela. Lo mismo. ¡¡Es nueva “y es la hostia” puta, amigos!!
Seguramente el autor podría replicar que el texto cuenta con información correcta, y que incluso presenta a una conocida marca en reducción de riesgos y análisis de drogas, que es cierto que su información es -como suele ser por otra parte- correcta. Pero entre nosotros... ¿a que sabéis de sobra que el 95% de las personas no lee un artículo entero, a menos que le vaya la vida en ello?
Estamos en “PAÍS CUÑAO” y con tener una cuenta en Twitter y ojear -mientras en el bar dejan libre el Marca para leer algo “bueno de verdad”- por encima algo, ya pueden convertirse en maestros -como poco- o llegar a entrenadores de fútbol de la selección nacional. 

La gente no lee, y eso lo sabemos todos los que escribimos: importan más las fotos y las letras GORDAS. Mucho más. Muchos medios eligen así -en función de cómo de impactante pueden presentar las cosas- si dan paso o no a una noticia. Y el público, pica. Confía en los medios. Confía en la “prensa seria”. Confía... y España va bien.
Y el resto del texto, hasta que empiezan los gráficos que sólo un 0'0001% de los lectores podrían entender porque la gente -aunque cuñaos- no llegan al nivel de licenciatura en Química Analítica- y ya hacen el “conjunto del pastel” mucho más pesado y denso, a mí me resulta una bella obra de publicidad a dicha droga. Lo digo como lo pienso. Y no quiero atribuir maldad donde pueda ser estupidez, pero tampoco puedo inferir las intenciones de un autor al escribir. Así pues ese es mi juicio, pero que cada lector se forme el suyo.
Luego “que no es adictiva” y que causa furor en los suburbios de Barcelona (juajuajuajua!!! aún tengo agujetas de reírme de esa frase). Y cosas como que “es la droga mítica con la que se atemorizaba antaño” con el cuento de las drogas que se vendían como caramelos a los niños en colegios, y que -como siempre, no es nada nuevo, es parte del guión del anuncio publicitario- hay gente que ha sufrido sobredosis ya y te deja loco (en realidad más bien, te deja muerto), pero claro, si causa “furor en los suburbios de Barcelona” pues... habrá que ir a por ella, no?
¡¡Ahí estamos, campeón!!
Y por si quedaba alguna duda, lo siguiente que se puede leer interesante -aunque puesto en boca de otro, en este caso del supuesto camello- es que es que ESTÁ MUY INDICADA PARA FOLLAR... :P 

Toma ya, clasicazo. Creo que todas las drogas han tenido un mito sobre sus “siempre estupendas propiedades para el sexo”, o te hacía un superhombre en la cama con erecciones gloriosas para satisfacer harenes de hembras ardientes, o eras el druida Panoramix capaz de enloquecer con tus pocimas y tus conjuros a la mujer más difícil de conquistar. TODO MENTIRA, molaría que fuera real, pero no lo es.
Y lo más divertido, es que el “supuesto camello” estaba diciendo la verdad. Porque el camello creía hablar de la 2C-BNexus o Afro, que sí tiene “ciertas propiedades” que la hacían útil en el sexo, pero por el simple motivo de que -a diferencia de otras drogas- no te dificultaba el asunto (aunque tampoco es que ayude a ello). Pero da igual: todas las drogas han tenido una publicidad similar en algún momento.
Para terminar la charla con el “camello” que dice estar manejando “Nexus” cuando en realidad, en esta ocasión como en otras muchas anteriores, es otra droga, el vendedor dice que no sabe lo que cuesta dicha droga y que “sólo se distribuye en círculos reducidos” y que la están “regalando” para experimentar con los clientes.
Joder... ya empezamos.
¿¿PERO NO CAUSABA FUROR EN LOS SUBURBIOS DE BARCELONA?? Y eso es un vendedor... ¿¿de qué??
¿Un camello o un camelo? Todo mentira.
Tras insistir en que es la sustancia perfecta, sin efectos secundarios y bla bla bla publicidad a su gusto, incluye el supuesto testimonio de una víctima de los “Osito Bomba” -como los bautiza al final del texto- que se comió dos, le pegó un malviaje de la hostia, y acabó en el hospital. La frase es graciosa, eso sí:
“Se comió dos ositos de esos y se lo encontraron sentado en la puerta del Carrefour a las siete de la mañana, desnudo y acariciando un caracol.”
Según el texto, los “Ositos Bomba llevan 16 -ni más ni menos- gotas de droga diluida”, de la droga que causa furor en Barcelona conocida como “la bomba”: pedidla así a vuestro camello favorito. ¿Habéis probado a echarle cosas líquidas -o a intentar “inocular”- a un osito de gominola? Pues eso, probad antes de creeros lo que os cuentan...
Para rematar el mojón, tenemos también el comentario que “la bomba” es un derivado del Nexus o 2C-B, lo cual es una completa idiotez de afirmación que -posiblemente, para no atribuir maldad- haya “fabricado” el autor, desde las explicaciones que le dieran y no acabase de comprender bien, ya que no se encuentra entrecomillada y no pertenece a la frase textual de la persona que refiere.
Todo eso bien presentado, lanzado en su momento en redes -hace poco se sacaba en TV una noticia sobre “gominolas y comestibles” de anfetamina o similares, pero lanzados por el mercado legal farmacéutico- y con 3 datos sacados de la Wikipedia más unas fotos y el servicio de análisis de cualquier laboratorio preparado para ello, hacen un artículo. De los de la prensa seria....
Me preocupa lo de “la bomba”. No por la droga en sí, que no es nada nuevo, sino porque incluso los nuevos “periodistas” sigan funcionando en los temas de drogas como los viejos publicistas; aunque el método y los argumentos para “lanzar al mercado” a la nueva sustancia sean más viejos y obvios que quienes escriben, todo sigue igual. Y España, sigue bien.


Esclavo de tus palabras 

y dueño de tus silencios, periodista.



También de la palabra escrita, y de aquello que -de una forma u otra- lleva tu firma. 

Vosotros -prensa seria- sí que sois

 la puta boma.

lunes, 1 de agosto de 2016

El fraude del Krokodil en España: TODOACIENCIA por Gonzalo Haro - CEU

Este texto fue publicado -aunque les pese a algunos- en Cannabis.es y fue el primero que apuntó directamente a la nulidad absoluta del trabajo de este loquero transmutado en vendedor de plazas universitarias para la CEU de Valencia.

El fraude se cometé por quien pretende pasar una info que sabe que es -cuando menos- ridícula e insostenible por estudio de tipo científico, y una revista mercenaria como es la Revista Adicciones, otra de las que se dedican a mamar de los fondos del PNSD y su entorno de trepas, le da cabida.

El resto lo completa una prensa completamente idiota, zombi, imbécil, sin capacidad para leer una puta página de una estudio tan marca ACME que es una pieza del humor más cutre. Sólo "El Español", días después, levantó la voz y lo dijo (de la prensa generalista), mientras el resto de medios de prensa, televisiones, periódicos y demás morralla, le lamían el culo al Gonzalo Haro y su equipo de trileros universitarios.

La vergüenza de la "serpiente de verano" en información sobre drogas, que este año era esperada con una navaja en la mano. Gonzalito, mala suerte. Los médicos, aunque os la coméis unos a otros, no vais a estar siempre mirando desde la barrera, y menos cuando sois un puto fraude como tú, Gonzalo Haro....

Luego llegaron otros -excusas control- a decir que si el Krokodil, que si responsabilidad por la prensa,  que si pa' chulo mi pirulo y demás tonterías -los más endogámicos del panorama: sabía que eran medio maricones pero no completas mariconas (ni citar al autor del fraude, eh? todos amiguitos, que todos cobramos del beef)- para echarse unas risas extra: sorpresas te da la vida. Bah, como perras previsibles. Gracias a mi compadre H.Madera por estar al quite cuando yo estaba de viaje. ;)

Quiero añadir que si no fuera por mi editor en Cannabis.es, Gon, estas cosas no saldrían así de bien, rápido y divertidas. Es un crack y lo sabe. Esperamos que os guste a todos, menos a Gonzalito y sus paleros. :))

PS: Doctorcete, qué poco lees y cómo de fácil se te trinca, parguela.

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La CEU de Valencia, 
el Krokodil inventado 
y

la TodoACienCia de Gonzalo Haro.

"¿Qué chorrada podíamos inventar para salir en prensa y dar publicidad a la 1ª Promoción de Medicina de la -privada y católica- CEU de la C. Valenciana? ¡¡Necesitamos algo gordo!!  

Venga, traed más orujo y cajas de Lisdexanfetamina 70 mg. de la farmacia, que esto lo arreglamos hoy antes de terminar de jugar al Monopoly... ¡ya!

¡Ya lo tengo!
¡¡HEMOS DESCUBIERTO EL KROKODIL EN ESPAÑA!!

JUAJUAJUAJUA.....
¿A que mola?”

Por más que intento encontrar otro contexto del que surgiera esta basura de estudio -del que os vamos a hablar- no lo encuentro. No puedo. No soy capaz de imaginar una situación en la que varias personas -con formación universitaria- terminan firmando un “estudio” que es una absoluta basura basada en una mentira (o una verdad “incomprobable”, como puede ser: “vino hace una hora un marciano a mi casa y me invitó a ensaladilla rusa”) y una revista -de supuesto prestigio científico... pfffff- acaba publicándolo.





Esa “cooperadora necesaria” en este fraude informativo, es la Revista Adicciones, financiada por el inefable y nada fiable Plan NaZional Sobre Drogas o PNSD, y editada por uno de los actuales y repetidamente previsibles “buques” prohibicionistas, como es la cosa esa de “Socidrogalcohol” -un saludo (con todo mi corazón) a Alipio AKA “Infoxicador”, mi hamigo- y que sirve de bandera, bajo la que que se reúne la “avant garde” del más señero prohibicionismo en España. 

Financiada -la “presuntamente científica” gacetilla moralista sobre adicciones- por el PNSD como digo, pero también por aquellos que publican: si quieres en Revista Adicciones publicar, la pasta -por delante- tendrás que ingresar. Nadie “trabaja” gratis, aunque las revistas de verdad -en las que trabajo- suelen pagar al autor y no va al revés la cosa, aunque cada uno es muy libre de valorar su trabajo como quiera, y resulta -en este caso- poéticamente justo que el precio sea negativo para los autores, dado el tamaño del fecalito que han mostrado. Lo de las revistas “con premio” y garantía de correcta moral - por ser tan “útiles CONTRA las drogas”- ya lo tratamos en el caso de la gacetilla prohibicionista de “InDependientes” hace meses.

Sí, sí. Todo muy científico, pero del “TODO A CIEN”.
Esto no es ciencia sino “TodoACienCia” y ellos no son científicos sino todoacientíficos. A ver si el indefinible Luis Piedrahita, me copia la idea, para su particular diccionario de ideas complejas, sencillamente expresadas.





Podría ir punto a punto con el propio estudio y desmontar la validez del mismo, pero es todo demasiado simple: todo el estudio se basa en las declaraciones de un “paciente” (entendemos que usuario de heroína) que dice haber conseguido una dosis de “Krokodil”, la mítica droga surgida -en su versión callejera- en la Rusia anti-metadona de Putin ante la falta de otros recursos por parte de los usuarios de heroína.

Este paciente, que además sufre -como dice el estudio- despersonalización, dice haber INGERIDO una dosis de ese supuesto krokodil: la droga que -desde la prensa y este estudio- se nos quiere vender como la “heroína caníbal”, cuando es un opioide como otro cualquiera que existía en farmacia hace casi un siglo ya. Es curioso, porque el krokodil se sintetiza para ser inyectado, y no existe una sola prueba de que haya salido del entorno ruso jamás, pero este paciente -de Castellón, ni más ni menos- dice haberla tomado. Pero como dice Gonzalito “er psiki”, los pacientes nunca mienten, chavalotes.

Y ya. Así. Sí. Fin. EOF. No hay nada más...

Que el paciente tuvo molestias estomacales y que estuvo 3 días en observación (todo cuento y tontería para rellenar texto). Y de hecho, el propio paciente no achaca esas molestias al “supuesto krokodil”. Un paciente que sufre despersonalización y al que el tal Gonzalo Haro AKA “er sikiatra” y Abel Baquero AKA “er sikolojo” -los TODOACIENTÍFICOS que firman- elevan a caso de estudio clínico de nivel internacional, como “el primer caso de consumo de krokodil en España”, sin una sola prueba de sus afirmaciones. ¿Caso documentado? ¿Qué es eso?

Ni una sola prueba, ni un análisis, ni una foto, ni nada que no sea “lo que les dijo un paciente con cagalera y dolor de tripa”. Gran universidad la que da formación con estos profesionales. Nada. Como lo que dijo “el Nega” cuando C.Tangana fue y le metió una galletaza por ser un bocas: nada de nada.



Ni una sola prueba -de las de verdad, científicas y no como ellos, todoacientíficas- siquiera de que esa persona consumiera algo, y de que eso fuera “krokodil” -que tomó mezclado en un brebaje con cafeína de forma “lúdico-experimental” según el propio estudio- y no el semen de un marciano.

El paciente -“la fuente científica del estudio”- ha pasado 5 años en el talego, ha consumido de todo y sigue consumiendo (así nos lo presentan) alcohol, cocaína, heroína y benzodiacepinas. 

Así que experimenta con algo que cree que es krokodil -recuerden que también se indica que sufre despersonalización, su salud mental no parece la adecuada para ser tomada como veraz sin más prueba documental- mezclado en el café, luego le duele la tripa -como único efecto/problema descrito y NO asociado- y en el hospital dice la primera tontería que se le ocurre: he tomado krokodil!! Yeah!!! Es más fuerte que la heroína, sí!!! Es más físico!!! Sí!!!

Mola mucho todo el grupo de caraduras que se han sumado a poner su careto en la foto, y su firma en el estudio, seguramente sin leerlo bien porque se ha apuntado hasta el tato: todos quieren figurar en el gran descubrimiento con el que, como sentencia el estudio, “PODEMOS AFIRMAR QUE HA EMPEZADO EL CONSUMO DE KROKODIL EN ESPAÑA”. Y pa' chulo, chulo, mi pirulo.

¿Vale? Es que soy de la CEU, donde el criterio de calidad varia según el precio.
Eso sí, las fotos de la 1ª promoción de Medicina de la CEU en la C.Valenciana sirven como excelente promoción (en redes sociales, sí: sois especiales...) para que más personas acaben engordando las arcas de estos timadores con trajes del todo a cien, pseudocientíficos y desinformadores universitarios.

Con la misma lógica, yo puedo afirmar que he sido la 1ª persona en España que ha sido objeto de un complot para matarme con krokodil. Y no es broma: hace unos meses tuve que denunciar a unos tarados de facebook -los de siempre- y en el material que entregué a la policía y al juez, se encontraba un plan para “enviarme heroína gratis por correo hasta que me enganchase, y luego, mandarme KROKODIL para que me matase yo solito”.

No es broma. Eso lo tiene un juez en sus manos, y no por eso se me ocurre contar semejante “titular”, aunque es cierto que un tarado dijo “krokodil” en una de sus mongoladas. ¿Eso no es una prueba científica, señor juez? ¿O qué? ¿Para mí no y para ellos sí?
¡¡Esto es TODOACIENCIA, yeah!!

En el estudio, no hay mucho más que reseñar, ya que basándonos en semejante masa de evidencias, no hace falta explicar mucho más sobre la validez “científica” del mismo: nula. Aunque sí sirve para una cosa: es un gran ejemplo de lo poco que significa publicar hoy día en esas supuestas revistas científicas, que dicen asegurar la “peer revision”. ¿Y quién ha sido el “peer” que ha revisado este mojón? ¿Qué se había chutado, krokodil?
Venga ¿veis? Yo también sé hacer chistes de drogas. Creo que esto es una basura, JUNK SCIENCE, que ha sido hecha, seguramente con premeditación y alevosía, para darle bombo a la primera promoción de la Facultad de Medicina. De una universidad privada y católica, y la cosa no es menor: ellos tienen “una misión” y así lo expresan en sus idearios... y eso conlleva consecuencias, nunca buenas para la ciencia.

Lo que además me resulta curioso, es que en el estudio -y en la foto promocional para sacar partido al fraude- aparecen mencionadas 4 mujeres y 3 hombres. Mayoría de mujeres, como es habitual en la universidad en España. Y sin embargo, los 2 nombrados -casualmente- son varones. Ya, todo normal. Ayer me decía un tuitero que, si en el Congreso elegían 16 varones de 17 posibles para ciertos puestos, sería por mérito. Claro onvre!!

Esto es similar: hay más mujeres que hombres, pero los que se llevan la fama (y en este caso el repudio por lo que han intentado hacer engañando a todos, sabiendo que sólo 4 gatos, y no los periodistas que les hacen de comparsa, leen el estudio). Pero es normal, es una “Universidad Católica” y la mujer -ya se sabe- tiene su personal misión en ayudar al varón en sus realmente importantes tareas: Dios os creo de una costilla nuestra, aunque esta historia seguro que os ya la conocéis... mujeres. Vamos, que los importantes son “er psikiatra” y “er psikolojo” y el resto son las que traen los cafés y les “alegran la vista”, que pasa eso las puso ahí nuestro Señor Jesucristo, coño ya vale de tanta tontería contra lo varones, solo por ser mejores que nuestras costillas.
Orgullo Machote in the Science: Who's in da house?? Machote's in da house!!

¡¡TODOACIENCIA!!

El estudio no está exento de más memeces, afirmaciones totalmente falsas, falta de documentación previa (les hubiera bastado ir a ver Erowid para no repetir lo que hizo -lo mismo- otro “todoacientífico” con una historia similar) y poniendo como premisas, de razonamientos con objetivo previamente definido, un montón de idioteces: ¿conoces tú a alguien capar de conseguir codeína? Sí, seguramente. ¿Y yodo? ¿Y fósforo rojo? ¿Y ciertos metales para que hagan de catalizador? ¿Y que sepa realizar toda la secuencia de reacciones químicas necesarias? ¿De verdad?

En el estudio aseguran que es fácil, y de fácil no tiene nada: si lo es que lo demuestren y cocinen una dosis, con los medios de un yonki en España, si son capaces de respaldar sus surrealista afirmaciones. Esto no es calentar cocaína HCl y amoníaco en una cuchara, o algún ácido y heroína base para disolverla y chutarse. Esto no es algo que te enseñen por ahí, o mostradnos lo equivocados que estamos y lo sencillo que los yonkis hispanos se pueden hacer su krokodil, en casita, supongo... ¿Qué, Gonzalito y Abelín? ¿Os animáis a ofrecer -al menos- alguna prueba del resto de tonterías afirmadas? ¿Un vídeo “cocinando fácilmente krokodil”? 

Venga, dadnos algo más 
que un titular falso: de eso estamos hartos.



Como el mundo de las drogas usadas por los medios para vender, y en este caso de los todoacientíficos para vender(se), es un mundo con propiedades fractálicas, ESTO MISMO YA HA PASADO ANTES. Unos genios similares consiguieron sacar, en un proceso plagado de cosas extrañas, un estudio que afirmaba que tenían al primer consumidor de krokodil en USA, pero se fugó... mira tú. Y tampoco tenían, como estos gualtrapas, ninguna prueba analítica o forense de sus afirmaciones.

El escandalillo que destapó en los círculos especializados acabó haciéndoles retirar el “estudio” por carecer de la más elemental base científica para realizar las afirmaciones que ofrecía. Y un gran amigo químico y forense de alto nivel en USA, de nombre Kevin pero conocido por @ForensicToxGuy, ya hace 3 años que escribió sobre esto mismo, 3 años.

Su texto podría aplicarse casi al 100% a lo que han hecho estos mafiosos, con aire de científicos y periodistas, para salir en los medios. Y como TODOS los medios han publicitado la historia sin haber leído -al menos de forma comprensiva- el esperpéntico estudio. ¿No tiene “El País” y “El Mundo”, “Antena3”, “Cuatro” o “La Sexta” a una persona capaz de leer y entender lo que decían, y hacer notar que todo esto es una mongolada cogida con pinzas?

¿¿Periodistas?? Todo vale con las drogas... ¿verdad “prensa seria”?

Voy a copiar la principales conclusiones, las puede ir leyendo el equipo de genios unieron sus mentes y esfínteres -en esta fiesta coprófila- para que la gente crea que “hay algo mucho peor, más físico, adictivo y caníbal que la heroína.... y ya está en España!!”. Todo puta mentira.

No podemos soportar ciencia basura -todoaciencia- si queremos comprender en lugar de ser manipulados. Mucho menos podemos tolerar ciencia lacaya y prostituida, sin al menos ofrecer los datos reales.

  • El panfleto iguala desomorfina y krokodil como si fueran la misma cosa, lo que es igual a decir que una mezcla de yodo, fósforo y otros reactivos y catalizadores con el fármaco es igual al fármaco en sí mismo. La desomorfina no plantea ningún problema “extra” de salud -igual que la morfina- en su forma pura o farmacéutica, pero obviamente chutarse reactivos químicos hace daño, y de ahí se derivan todas las necrosis de tejidos y gangrenas que se producen quienes se inyectan esa mezcla sucia. Ideas como estas, asociadas a el krokodil y con titulares como “la heroína caníbal llega a España”, o como dice ForensicToxGuy, la perpetuación de este sensacionalismo estúpido en presuntos estudios “ciéntificos”y en los medios, sólo sirve para contribuir a la histeria sobre las drogas.

  • El texto afirma que la droga se está expandiendo por Europa y otras partes del mundo, aunque NO EXISTE EVIDENCIA ALGUNA de esto mismo, ni de que dicha mezcla -krokodil- haya salido de Rusia o su entorno más cercano.
  • A no ser que los artículos de las revistas online, que cuentan que alguien (bah, da igual quién, no?) afirma haber comprado krokodil en “no-se-qué-pueblo-perdido-del-Amazonas”, se consideren literatura científica, la mitad del estudio está llena de afirmaciones sin sustento.
  • No se realizó NINGÚN análisis toxicológico al paciente -ni tampoco a sus fluidos o deposiciones- que resulta ser la fuente “oral” de esta historia que muestre la menor sospecha de desomorfina o de krokodil (cosas distintas; sustancia pura vs. sopa con restos químicos reactivos). 
  • No existe ninguna prueba forense ni de otro tipo que pueda permitir, a estos listos caballeretes, decir siquiera que el krokodil ha llegado a España. Todo mentira y cuando más escandalosa, mejor parece irles (de momento).
  • Los autores concluyen que “la expansión y consumo de krokodil es una realidad en Europa, y con este caso podemos afirmar que ha comenzado su consumo en España. Es por ello que los recursos sanitarios, tanto de atención primaria o urgencias, como los servicios de adicciones y salud mental, deben estar alerta para poder detectar intoxicaciones, síndromes de abstinencia o secuelas físicas y/o psicopatológicas de su consumo.” Esta afirmación carece de base alguna, y resulta especialmente improbable que -dada la prevalencia de heroína barata y fácil de obtener, la mayor dificultad para obtener codeína y los precursores necesarios, y la ausencia de “cocineros” que enseñen al resto de usuarios, junto con programas mantenimiento con metadona en España- vayamos a ver nunca un sólo caso de krokodil en España (aunque siempre puede haber el puto freaky a quien le dé por sintetizárselo él mismo, pero ese tipo no será un yonki intentando salir de un mono de heroína, no majetones).



La impresión final, y tras observar con detenimiento las cuentas de redes sociales (hacedlo vosotros, y ved lo que han conseguido -ya- con este timo) de varios de los implicados en este mediático “Fraude del Krokodil”, es que simplemente buscaban darse autobombo con una noticia todoacientífica, y hacer que la gente sepa que la CEU tiene una Facultad de Medicina, en la que están grandes investigadores como este par de colegas de la TodoACienCia. Y cómo no, le tocó a las drogas; está vez al ruso krokodil aunque nunca verá el Sol desde aquí.

Eso siempre vende mucho en España, porque como el gran público no está formado y los periodistas son lacayos obedientes, que NO SON CAPACES DE LEER EL ESTUDIO para informar de que todo esto es “lo que cuenta un tipo”, es el sandwich favorito en los medios: falsa ciencia y drogas, visibilidad asegurada.

No será el último.

La TodoACienCia siempre lo peta.






miércoles, 27 de julio de 2016

Confraternizando con el enemigo...

Este texto fue publicado por el portal Cannabis.es hace unos meses, cuando tuvimos que ver en las noticias que un picoleto descontrolado se había liado a tiros con un tipo que -presuntamente- había tenido un percance de tráfico con él.

Desde entonces mucho ha llovido (en poco tiempo) y si bien no corrijo ni una palabra de lo aquí escrito, quiero aprovechar la ocasión para mencionar -dejémoslo de momento ahí- al grupo de policías locales que hace unas noches, y con la excusa -sacada de la manga- de una parada de tráfico -a las 12'30 de la madrugada en un campo de carretera de arena donde iba a sacar al perro- me han hecho dar el número de mi teléfono móvil, y posteriormente a recibir una llamada de "la central". 

Cuando les indiqué que lo que pretendían hacer estaba fuera de todo protocolo legal, uno de ellos -no parecía tampoco el más listo, no- me decía: "¿y sí tu incumples la ley... por qué esperas que nosotros tengamos que cumplirla contigo?".

Eso, en mitad de la noche y sin testigos -mi copiloto estaba retenido a unos 30 metros por otros policías, también locales, que aprovechando la parada no perdieron ocasión de explorar el cuerpo de mi acompañante y mi coche -a fondo ambos- según me hizo saber posteriormente mi acompañante, y con un total de... 8 policías para 2 personas, pues como que suena algo intimidatorio.

Veremos qué es lo que opina el juez de todo lo que allí sucedió...


De momento, espero que los tipos como esos que nos cayeron encima la otra noche vayan siendo menos y menos en los cuerpos armados que soportamos y que los vayan sustituyendo otro tipo de personas o, simplemente, personas... que no disfruten de tener un arma y una placa, licencia para usarlas y obtengan placer dando por el culo a ciudadanos que no han hecho nada.

Va por ti, Anacleto.

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Ayer un miserable, tras un percance de tráfico en una carretera de España, sacó un arma tras dar caza al otro vehículo y ejecutó, rematando a sangre fría en la cabeza con varios disparos, al conductor que se había visto implicado en el asunto. El asesino conducía un coche de alta cilindrada y no debió costarle dar caza a su presa, de la que salió en persecución con un arma de fuego en su bolsillo. Y, por su trabajo, seguro que sabía manejar un coche en esas circunstancias: mejor que nadie tal vez.

La víctima, Younes, era un hombre marroquí que recibió un tiro que le mandó al suelo, y todo el resto del cargador del arma contra su cabeza, una vez ya abatido. El asesino -un trozo de carne pútrida que tenía forma humana- era conocido como “Antolín” en su pueblo y, cómo no, todo el mundo dice que era “encantador, buena persona, reservado y educado, recto, futbolero, no era nada racista y bebía cerveza sin alcohol”.

Nadie se explica cómo ha podido ocurrir esto, pero es la misma historia de siempre, la misma de otras veces, pero que en esta ocasión trae 2 víctimas colaterales más: el cannabis y la policía.




¿Por qué el cannabis? El asesino ha dado positivo en cannabis, y en alcohol (pero solo bebía “0'0%”, o a lo mejor era que solo fumaba “doble cero” y no le entendieron bien en su pueblo). ¡¡Cannabis!! Ya está!! Joder!! Pero si el cannabis es la droga que hace que a la gente le dé por cortar penes con un cutter!! Ya está todo explicado: el tipo se había fumado un porro la noche antes. Circulen, nada más que mirar por aquí.

Y la otra víctima, es la propia policía. Porque “Antolín” -el bueno, justo, recto y sano “Antolín”- era además picoleto. Guardia Civil, sí.

No voy negar que me duelen los dedos al escribir esto, y recordar a los miles y miles de multados cada año en España por tener un porro encima, o haber fumado uno el día antes y coger el coche al día siguiente. Los presos por cultivar, los presos por llevar una cantidad para tu consumo y ser tratado como un narcotraficante, los presos por tener 18 años y llevar una bolsa de marihuana a medias con su pareja, de 17 años y 11 meses. No puedo olvidar.

No puedo olvidar como he visto auténticos psicópatas, con patologías que saltan a la vista del ojo entrenado y también del “sentido común”, ejerciendo labores de “seguridad ciudadana”. No puedo olvidar las palizas que he visto pegar a la policía, siempre en grupo y siempre al débil: leña al mono que es de goma. No puedo olvidar sus calabozos, ni lo que allí dentro ocurre (“grita... aquí nadie te oye”) y seguirá ocurriendo por desgracia. No puedo olvidar a Patricia Heras (muerta) y Rodrigo Lanza (torturado). No puedo olvidar a Juan Andrés Benítez gritando por su vida mientras era pateado y asesinado en la puta calle por esos mismos que son “la seguridad ciudadana”. Y si escribiera lo que le deseo a esos policías y a otros muchos que “siguen la tendencia de moda” y matan de un par de tiros a sus mujeres (alguien debería prestar atención -y voz- a la tasa de violencia doméstica sufrida por la parejas de los miembros de las FFCCSE, y ciertos médicos de cabecera -la policía es gregaria hasta para ir al médico- son bien conocedores del asunto), pues supongo que o mi editor no me dejaría o me ganaría una denuncia.

Ni olvido ni perdón, porque ni las víctimas merecen el olvido ni los miserables el perdón.
Y aclarado este punto, que creo necesario al tratarse de la policía a día de hoy, vuelvo al asunto: ¿por qué va a ser la pasma -me da igual el color- una víctima?





Hace unos días estaba echando unas partidas de ajedrez en un CSC y fumando unos porros con unos amigos. Uno de esos amigos era alguien que yo sólo conocía de oídas, pero que él me conocía muy bien: llevaba fumando yerba que salía de plantas mías desde que tenía 15 años, y era del grupo de amigos de confianza para mis amigos de confianza. 
No había problema alguno con esa persona.

Estuvimos intercambiando porros, “Super Lemon Haze” impresionante coincidimos, y opiniones. Y fue una gran tarde de charla que disfruté mucho. Cuando me iba, le pregunté: ¿y qué andas haciendo ahora? Y él contestó, sin vergüenza alguna y sin bajar la voz ni subirla, que era Policía Nacional (en este caso no lo pongo con Z). Le contesté extrañado por su sinceridad y el lugar, que no lo dijera muy alto allí, con un guiño. Y ya. No pasó nada, nadie se alteró, y espero que nos veamos pronto para fumarnos otros porros charlando en el CSC de turno. No tuve que preguntarle, pero no creo que llevase un arma (ni que la necesite fuera de su trabajo) porque estaba de descanso. Así de simple. De descanso y fumándose unos petas, mientras charlábamos de política de drogas y de estos asuntos que nos conciernen como fumadores de cannabis.

Anacleto, nombre ficticio de este policía, es un tipo normal. A mi entender, un buen tipo, y lo digo honestamente. No quiero decir que no pueda un día perder la cabeza, como yo o como cualquiera, y cometer una locura. Eso, todos lo podemos. Pero sí estaría dispuesto a jugarme un brazo a que no causaría daño a nadie de forma innecesaria y, menos aún, ejecutar a un ser humano por una discusión de tráfico (o similar).

Tampoco creo que abusara de su posición como policía, y supongo que además haría lo posible porque su trabajo no interfiriera en su vida. Creo que es un ciudadano que disfruta siéndolo y que tiene un trabajo, que por poco que me guste y me duela, tengo que reconocer que es necesario. Y además, un ingenioso cultivador de cannabis para su propio consumo, como el propio Tribunal Supremo reconoce que no es delito.

Un tipo como otros muchos, buena gente, y sobre todo tolerante con el diferente (tal vez porque él es muy consciente de lo diferente que es). Es el tipo de persona por el que rezaría para que cualquier familiar o amigo se topase, si tiene que tratar con la policía. No provoca miedo, provoca calma con su presencia y su saber estar. ¡¡Quiero muchos más policías así!! ¡¡Muchos!! Tantos como todos.

Quiero más policías como mi colega, para que cuando tengamos que ver “el resplandor azulón” de sus coches, no sea la señal para salir hacia el lado contrario y lo primero que te provoque sea miedo... quiero más como ese trabajando para todos nosotros. No es, lo que vivimos, un problema con “la policía” sino un problema con lo que hemos descuidado, hasta el punto de haber dejado crecer a un cocodrilo en el jardín de atrás, porque “sólo mordía a los intrusos” hasta que se comió a la abuela y a los 3 nietos... JA!!!

Justo antes de subir a casa ayer, y enterarme de la noticia del asesinato de Younes por parte de “Antolín, el futbolero recto y abstemio”, estaba -cosas de la vida- aceptándole un trago a un Guardia Civil en el bar del barrio. Creo que nunca habíamos cruzado esa barrera, que en mi zona tiene sus claras implicaciones sociales (todos sabemos de dónde cojeamos) por así decirlo, y estaba gustosamente charlando con él precisamente de CSC's y de Guardias Civiles que usaban cannabis, e incluso pertenecían a un CSC y eran conocidos por él. A él le parecía normal, porque aunque tiene pinta de hijo puta (sí, reconócelo y que, además, te gusta) creo que es una persona normal también. Un currante, que además, curra para nosotros como cualquier policía.

Al subir y leer el asunto, tras la primera reacción en que fui poseído y grité contra toda la policía del planeta en todas las lenguas muertas, no pude evitar saborear el resto en boca de la crema de licor -a la que me invitó el picoleto en el bar- y de pensar que, tal vez, él era una víctima de los “Antolines” que hay en la policía de todo uniforme. Y creo que lo es.

Que hoy es víctima también la Guardia Civil. Y de forma colateral, los que le pagamos el sueldo: todos. Quise recordar en ese momento al Policía Nacional, creo que de origen canario, que en Salamanca tomó la redacción de las 3 últimas denuncias que he tenido que poner (ocasiones distintas todas). Y que pude comprobar en la primera que puse con él (una paliza brutal a una persona por parte de un nazi) que era un tipo que parecía buena gente, y que supo hacer bien su trabajo e incluso, ser más que el típico policía recoge-denuncias que quita las ganas de denunciar a cualquiera. Recordé al Guardia Civil que, a pesar de hacerme el test de drogas hace un par de añitos y de dar positivo en THC, no inmovilizó mi coche y -contra la opinión de su compañero- me dejó llevármelo e hizo constar que “no tenía impedimentos funcionales para la conducción” a pesar de meterme 6 puntos y 600 euros por dar positivo en cannabis. Y recuerdo como me decía: “es que los del cannabis sois tranquilos, nunca sois agresivos, no sois violentos, no entiendo lo de ir a por vosotros”. Y era un picoleto multándome por cannabis, sí.

Incluso recuerdo la cara de atónitos que tenían en la comandancia de la Guardia Civil de mi ciudad, cuando hace unos años me presenté a denunciar al tarado que pedía desde un foro cannábico “niñas para follar” pero usando mi nombre, apellidos y ciudad. No daban crédito a todo lo que les conté, pero creo que fue su primera gran vez “con una denuncia de Internet” y tuvo su miga. Y no tengo queja de ellos, al contrario: les di mucha guerra y encima aproveché para desquitarme de cuando estuve en esos calabozos, meses atrás. Y funcionaron: que le pregunten “al que quería niñas para follar” usando mi nombre, que aún espera la vista oral (justicia, que va lenta, eh?).

Y por último, recuerdo al policía local que con su mejor voluntad consiguió localizar a un miserable que, tras perseguirnos 1 kilómetro (habíamos pitado con el claxon una entrada suya que casi nos arrastra en una rotonda), impactó a propósito contra el coche que yo conducía con mi pareja de copiloto.

Salí del coche y me tiré a por él (para alejarle de mi pareja). El valiente perseguidor se dio a la fuga.
En aquel momento tuve que contenerme para no pedirle a mi pareja que se bajara del coche, y salir a su caza yo mismo, pero ella ya había avisado a la policía y descarté la idea en el acto. Me alegro de no haberlo hecho. Aquel policía, un chaval de mi ciudad, con los datos que teníamos se lo curró y consiguió dar caza al conductor, y lo mejor: le hizo ir a comisaría a firmar un parte amistoso o le ficharía para denuncia penal. 

Aun recuerdo su número de identificación, y su nombre (porque se le escapó).

Que tras un “suceso” de tráfico, tuviéramos la opción de recurrir a la policía para que fueran ellos los que resolvieran el asunto (ya que no había nadie en peligro tras el altercado) y que funcionase, seguramente evitó males mayores porque nadie deja sus cuentas sin saldar, cuando puede cobrarlas. Debo decir que el vergonzoso -y carente de todo rastro de profesionalidad- trabajo realizado por quien entonces era mi abogado, destrozó el gran trabajo que hizo ese policía (y al que una vez terminado todo, tuve la decencia de ir a darle las gracias a la cara). Pero el final bochornoso en lo judicial, no le quita mérito sino que da brillo al buen trabajo de ese policía local.

Y eso mismo es lo que debía hacer “Antolín”, si es cierto como dice que tuvo un “percance” previo en el que Younes se fugó, antes de ejecutar a balazos en la cabeza a un hombre indefenso: llamar a la policía y dejar que hicieran su puto trabajo (el útil, digo). Pero no, porque “Antolín” era recto, bueno, y futbolero. Y nada racista. Y nada violento. Y no bebía alcohol ni tomaba drogas. Seguro que “Antolín” cree que sólo hacia su trabajo... tanto que cuando llegaron sus compañeros para hacerse cargo del percal, él estaba totalmente tranquilo. ¿Acaso debía alterarse por haber ejecutado a un hombre?

Espero que la policía, en todas sus formas, empiece a exigir a sus propios miembros la formación, corrección y utilidad de la que presume. Y que dejen de darle una placa y una pipa a todos los macarras de barrio que no supieron estudiar antes y han terminado ahí, todos como “Antolines”, como células durmientes dentro del cuerpo de la policía. Cualquier día saldrán sus vecinos en las noticias diciendo lo mismo otra vez: “si era tan buena persona....”
Otra vez.

Una última petición, por si cuela, a esos tipos que sufrimos con uniforme de policía, que espero que se extingan pronto para dar paso a seres humanos haciendo funciones de policía de verdad: dejad que nos maten las drogas, por favor, y no vuestro plomo.


Drogoteca.



PS: Dedicado a “Anacleto”, mi colega, porque creo que nos hacen falta muchos, muchísimos como él en todas las FFCCSE.