domingo, 25 de febrero de 2007

Vacunándonos contra la cocaína y otros placeres

Estos días de ausencia -disculpad que se alargaran más de lo previsto- han sido una fuente generosa de noticias sobre drogas en los medios de comunicación. Han habido dos noticias que me han parecido especialmente interesantes, una fue la de la captura de un grupo de chavales que vendían drogas y en concreto tenían en su poder un kilo y medio de MDMA casi puro (creo que al 98%), y la otra que pasó algo más desapercibida, fue la de que se va a empezar en España a probar una "vacuna" contra la cocaína.

Aunque creo que la MDMA es una sustancia irrepetible y con unas virtudes inigualables, voy a comentar el tema de la vacuna contra la cocaína, por las implicaciones morales, biológicas, y el uso que de algo así se puede hacer.

Encontrar la noticia no resulta difícil, si alguien la quiere leer, le vale con mirar en google escribiendo cocaína, vacuna y España. La encontrará en varios medios.

Antes de entrar de lleno en el tema, quería transcribir unas ideas que dio Escohotado en el programa "Carta Blanca" que dirigió él mismo. Sus palabras, además de ser buena fuente de inspiración, enlazan bien con este tema por varias razones: porque hablan de educación y es el punto que FAD y FAC tienen en común, porque hablan de nicotina, y porque de no haber sido Escohotado víctima de una extraña maniobra en la que le encarcelaron con relación a un tema de cocaína, tal vez nunca hubiéramos podido disfrutar de su "Historia General de las Drogas", que comenzó y desarrolló estando en prisión.

Aquí están sus palabras:

"Si se fijan ustedes, la guerra a las drogas, que ha durado unos 80 años, se ha terminado.
Es un poco vano decir que, ante la cantidad de usuarios, la cantidad de drogas que hay, seguimos teniendo una guerra contra ellas.
Lo que tenemos ahora es un fenómeno de auto-organización, de adaptarnos a una situación nueva. Y la mejor forma de adaptarse a una situación nueva, es con conocimiento y amor propio.

Toda prevención que queramos enseñar a nuestros hijos, sera ineficaz si no es una prevención calculada para el uso en vez de para la abstemia. Por la misma razón no podemos conceder permiso de conducir una avioneta o un coche, más que sabiendo conducir la avioneta o el coche.

Punto final. Vayamos pensando en un partido de tabacófilos que reclame un tercio de los espacios, ya que somos un tercio de la población. Pienso en un esquema como el que ha puesto en marcha Boadella y otros sensatos catalanes, y por supuesto sostenido en caso de que no se le escuchará, por la desobediencia civil."

A mi me da gusto ver como el profesor, a pesar de su edad y de que ahora es denostado por algunos sectores de la izquierda de este país a los que ha criticado con sobrada razón, aún es capaz de hacer llamadas a las desobediencia civil, cosa que hace mucho que no oigo en boca de nadie. Entiendo y agradezco el cambio en las ideas de Escohotado, que ha pasado de un eje de izquierdas/derechas a uno mucho más necesario de libertad/autoridad.

Se puede ver el manifiesto en este vídeo, al final del mismo.

Voy a saltarme lo que serían unas explicaciones básicas sobre la cocaína en si, su historia y su prohibición en los USA y luego exportada mundialmente. Esa prohibición que alegaba que la cocaína incitaba a los negros a violar mujeres blancas.

Creo que basta con saber que la cocaína es una sustancia de origen vegetal, de fácil producción, y que es un estimulante del sistema nervioso central, y que sus efectos psicológicos están mediados por la dopamina, que sería el neurotransmisor encargado de hacernos sentir placer.

Su precio de elaboración en los países productores, es inferior a 50 céntimos de euro por gramo, a pesar de las restricciones a lo necesario para el proceso, y que cuando llega al consumidor, habiendo perdido calidad en diferentes grados en cada paso que ha dado, cuesta unos 60 euros el gramo, gracias a la guerra contra las drogas.
Sin embargo, el precio de esta sustancia no ha variado en los últimos 30 años, lo cual es equivalente a que al no haber sufrido inflación, su precio ha descendido. Y su pureza, ha aumentado notablemente.

El mayor consumidor del mundo son los USA, y el mayor consumidor de Europa, parece ser nuestro país, que es a su vez la puerta de entrada de la cocaína hacia el resto de países del continente. Según el PNSD, las tasas de consumo aquí, doblan las europeas, y la edad de inicio del consumo está en torno a los 14 años (y descendiendo).

Ciertamente, la cocaína es una sustancia que produce placer, y como tal o como cualquier comportamiento que lo produzca, es adictivo, al menos a nivel psicológico. Los consumidores siempre han dicho de ella, que es una sustancia "muy golosa", y que es poco propensa a ser usada con moderación. Los mayores problemas asociados a su consumo inmoderado son la ansiedad y los accidentes cardio-vasculares y cerebro-vasculares, por la estimulación cardíaca y la vasoconstricción que produce.

Conociendo sus efectos, y mezclando eso con personalidades propensas a la desmedida, no resulta complicado imaginar personas totalmente entregadas al consumo de cocaína, aunque en su mecanismo de acción no haya un sistema de adicción físico por el cual la abstinencia desencadena un síndrome. Muchos son los famosos (o no) con suficiente dinero que mantienen su consumo sin demasiado problema, y otros a los que les llega a causar daños no deseados.
Desde luego, al que no tiene dinero para hacer frente a ese hábito y se acaba enganchando a él, y dejando a un lado su dignidad, podremos verle en penosas situaciones personales, jurídicas, policiales, familiares.

Hace muchos años, una médico profesora de farmacología, que tenía una relación muy directa con las esferas más altas de los organismos prohibicionistas a nivel mundial, me comentaba que sabían que habían perdido la guerra contra las drogas, pero que si médicamente no se despenalizaban todas las sustancias, era porque no tenían fármacos agonistas (que hacen un efecto parecido) que pudieran sustituir a la cocaína, como podría ser la metadona en el caso de la heroína.
No creo que sea la única razón, pero puede que sea una de ellas, aunque creo que hay fármacos similares que bien podrían usarse. Según ella, esa frase la había dicho en su presencia el entonces presidente de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes, organismo dependiente de la ONU.

Aún sabiendo todo eso, siguen apostando por una política que solo causa daños a los consumidores y beneficios a narcotraficantes y autoridades que hacen la vista gorda.

Vamos con el tema de la vacuna contra la cocaína.
Para empezar habría que decir que siendo honestos, ese fármaco no es una vacuna.
Una vacuna introduce en nuestro organismo virus o bacterias, muertos o muy debilitados, de manera que nuestro sistema inmunológico reconoce la envoltura hecha a base de proteínas de estos patógenos, creando una respuesta a medida para ellos.
De esta forma, cuando el virus o la bacteria nos ataca, nuestro cuerpo ya tiene la información necesaria para saber como ha de luchar contra ese invasor, y lo hace antes de que la infección pueda asentarse en nuestro cuerpo.

¿Por qué no es una vacuna?
Las proteínas son largas cadenas hechas de aminoácidos, moléculas muy grandes, a veces más grandes que un campo de fútbol con respecto a un balón, y con una compleja estructura.
Sin embargo, la cocaína y la mayoría de las drogas, son moléculas muy simples que en ningún caso son detectadas por nuestro sistema inmunológico.
No se puede hacer una vacuna contra la cocaína, ni contra ninguna otra droga prohibida, mientras no prohíban algún péptido o alguna cadena de aminoacidos lo suficientemente grande.

¿Qué vende esta empresa entonces?
Quiere vender una trampa a largo plazo. El producto que ellos han desarrollado es una variación recombinada de una toxina del cólera, en la que se incluye un espacio donde se inserta una molécula similar a la de la cocaína. El cuerpo reacciona ante esta toxina y crea anticuerpos.
Esos anticuerpos que desde entonces estarán por un tiempo variable en la sangre, debido a su forma y a sus propiedades -generadas en base a la toxina- se supone que atraparán las moléculas de cocaína y las romperán en dos subproductos no activos.

Pero ni el efecto dura para siempre, ni es suficiente para bloquear más y más cantidad de cocaína que el sujeto se administre. Seguramente le hará menos efecto, y eso genere un mayor consumo. Además, el efecto estimulante y placentero, en caso de no poderse conseguir con la cocaína, podrá obtenerse con otras sustancias que también actúen sobre la dopamina y su liberación, como la metanfetamina, la anfetamina, o incluso el metilfenidato que se le da a los niños hiperactivos.

Ademas de eso, habrá que ver en las pruebas con humanos, a cuantas sustancias "reconocen" esos anticuerpos de nueva creación, que podrán ser del propio cuerpo o venir de fuera, y evitar su funcionamiento o generar reacciones aun en estudio. No hay que descartar que los propios anticuerpos "creados" por la introducción de un antígeno puedan crear alergia o incluso shocks anafilácticos a consumidores "vacunados" que tomen la sustancia.

Jonathan Ott, el increíble químico, etnobotánico, escritor e investigador apadrinado hace décadas por personas como Hofmann habla de estas posibilidades en cuanto a una supuesta vacuna contra la cocaína con el método con el que se ha realizado.

En su libro "Pharmacophilia" cuenta también un experimento realizado con inyecciones intravenosas de nicotina, en el que los sujetos, sin saber, que sustancia se les había inyectado la confundían con cocaína o anfetamina!!
Eso me hizo mirar más detenidamente la pagina de la empresa productora de la "vacuna" por si existiera la posibilidad de que ese mismo fármaco sirviera para bloquear la acción de la nicotina aunque no funciona sobre el mismo tipo de receptores (en principio).

Y ellos ya habían llegado a ese punto: ya tienen una vacuna contra la nicotina creada, de nombre TA-NIC. Aquí se puede ver su página sobre esa vacuna.
La de la cocaína se llama TA-CD y esta otra es su página.
Queda fuera de consideración algo que todavía sólo parece atenderse adecuadamente en ámbitos de experimentación, que es el tema de los polimorfismos genéticos y sus consecuencias. Se han creado razas de ratones inmunes a la acción de diferentes drogas, ratones extremadamente susceptibles al dolor, o ratones que preferían una u otra droga.
Esto, que es de muchísima importancia a la hora de desvelar misterios genéticos, activaciones de genes, moléculas y mecanismos por los cuales a veces un gen despierta y otro gemelo no lo hace, es extrapolable a humanos.

Son conocidas algunas deficiencias enzimáticas de algunas razas orientales, por las que no pueden procesar bien el alcohol, o como algunos de raza caucásica no son capaces de usar un determinado citocromo que es necesario para la conversión de codeína en morfina, y otros fármacos de todo tipo. También se ha observado que algunos afroamericanos son rápidos metabolizadores de la cocaína en su cerebro, frente a otros que no funcionan de igual forma.

Esas diferencias individuales, ya no a nivel de raza, sino de persona, hacen de nosotros una compleja máquina para entender. No somos ciencia exacta.
La preferencia de algunos por el alcohol, frente a la de otros por la cocaína, o el rechazo de algunos a la heroína, hace que tengamos las mismas susceptibilidades a la hora de plantear terapias para casi cualquier cosa.

¿No hay dinero para ese tipo de investigaciones?
¿Habrán de pasar 300 o más años hasta que las terapias se modulen de acuerdo con nuestro genoma y sus características, y qué esto se haga con un simple análisis de sangre?
No será de extrañar, si la preferencia son los gastos en armamento, cárceles y en guerras perdidas de antemano.

Para quien tenga mas interés en saber sobre las diferencias y los polimorfismos humanos en relación a diferentes drogas y fármacos, le recomiendo el libro ya mencionado de J.Ott que dedica una tercera parte del mismo a ese importantísimo tema.

Hay toda una serie de implicaciones morales sobre el uso que se le puede dar a un fármaco así.
Sólo veo que pueda ser correcto su uso cuando una persona, libre de coacción, decida que quiere esa ayuda para poder sortear mejor los peligros que una adicción adquirida le pueden plantear tras la decisión de abandonar el hábito.
En nuestro país el consumo de drogas no constituye ningún delito per se, aunque se castigue de otras formas la simple tenencia para consumo propio.
Pero en un país como los USA, en que el consumo es delito y suficiente razón para revocar la libertad condicional de un preso que haya accedido a ese grado penitenciario, me produce escalofríos.
También cuando hay sistemas judiciales que, en un cuestionable acto, cambian penas de prisión por tratamientos de desintoxicación, podemos encontrar a gente que tenga que elegir entre tomar dicho fármaco o ingresar en la cárcel. Y como en otros "inteligentes" movimientos en la guerra contra las drogas, podemos acabar viendo a una multitud de desgraciados que se ven forzados a sustituir la cocaína que consumían por otros liberadores de dopamina, como la metanfetamina, que es increíblemente más dañina física y psicológicamente, y hace tiempo que se considera una epidemia en los USA.
Un gesto tan humano como el negar la venta de jeringuillas sin receta, para dificultar el consumo (aséptico e higiénico) de drogas por vía intravenosa.

Y una última curiosidad sobre la empresa que va a vender la "vacuna" contra la cocaína.
Sus estudios previos y los posteriores de desarrollo del fármaco, han sido financiados por el NIDA, o Instituto Nacional para el Abuso de las Drogas... de los USA.
El mismo organismo gubernamental contra el que ha tenido que luchar una asociación para el uso terapéutico de los psiquedélicos, que había conseguido una autorización de la FDA usana para comenzar estudios con cannabis y enfermos de diversos tipos de dolencias.
El NIDA se negó a proporcionarles cannabis de calidad, necesario para los estudios aprobados, y eso ha costado dinero y años, para que finalmente un juez con suficiente poder autorice a MAPS, que así se llama la asociación, a poder cultivar cannabis de calidad para esos estudios si el gobierno no se lo entrega.

Para quien quiera entretenerse leyendo lo absurdo que puede ser el comportamiento de un gobierno que amenaza a los médicos que prescriben cannabis a pacientes con cáncer en fase de quimioterapia, puede ver los archivos de la organización MAPS en este link.

5 comentarios:

nadieenquiencreer@gmail.com dijo...

"A mi me da gusto ver como el profesor, a pesar de su edad y de que ahora es denostado por algunos sectores de la izquierda de este país a los que ha criticado con sobrada razón, aún es capaz de hacer llamadas a las desobediencia civil, cosa que hace mucho que no oigo en boca de nadie."

Pues sólo tienes que poner la radio para comprobar que a la desobediencia civil están llamando los obispos, Rajoy, Ynestrillas y la FAES.

No es que sea denostado pr una parte de la izquierda, es que él ha denostado a la izquierda asumiendo posiciones liberales, asumiendo el imperio del Dios Mercado, asumiendo un individualismo alejado extremadamente de las concepciones sociales de la izquierda a la que dijo pertenecer en otro tiempo. no debe quedar mucho para verle pedir el voto para el PP como ya hizo Sánchez Dragó.

Discrepo abiertamente contigo cuando afirmas: "Entiendo y agradezco el cambio en las ideas de Escohotado, que ha pasado de un eje de izquierdas/derechas a uno mucho más necesario de libertad/autoridad". Lo que yo creo es que uno, por muy filósofo que sea, no debe cambiar nunca sus ideas, sólo evolucionar. Y la evolución de este señor, como al de tantos otros que proceden del movimiento mayista francés, es más una apostasía que una verdadera evolución: solo una mutación perniciosa puede llevar a alguien desde el ideario de Bakunin al de Milton Friedman. Aunque ambos hablen de "libertad" sus conceptos son opuestos.

Escohotado, hoy por hoy, sólo se nutre de su heterodoxia para sobrevivir a la deriva en un mundo que no comprende, quizá, como tú dices, porque se ha hecho mayor. Viejo, diría yo.

Gracias por tu atención.

Symposion dijo...

Voy a intentar mantener alejada la política de este lugar.
Por la razón de que independientemente de las ideologías se consumen sustancias.

Pero ya que hice ese comentario, pues te respondo a él.

Yo no siento que Escohotado haya denostado a la izquierda, y mucho menos que haya asumido el imperio del Dios dinero.
¿Has leido su último libro?

Creo que se ha dado cuenta de que la riqueza genera riqueza, que la cercanía de un lugar con un alto nivel de vida y un comercio libre entre ambos, ayuda a que esos niveles se igualen.

Ni siquiera creo que Escohotado haya "abandonado" a la izquierda.
Creo que ha "superado" la partición de la guerra fría, y de la ideología que no es praxis.

Sigue siendo un libertario, aunque ahora ese término parece asociarse a la derecha.

Pero creo que no es ajeno al sufrimiento, ni que le dé igual lo que pase en su entorno.

Y si se ha manifestado contra la izquierda de este país, lo ha hecho con argumentos, no con comisiones urbanísticas.

Y vuelvo a decir, que personalmente, es una evolución que agradezco.

Pero gracias por tu comentario de todas formas, aunque no coincidamos en el fondo, o eso parezca.

Saturno dijo...

Dice usted: "Conociendo sus efectos, y mezclando eso con personalidades propensas a la desmedida, no resulta complicado imaginar personas totalmente entregadas al consumo de cocaína,"

Ah, sí, claro, el viejo axioma según el cual la droga solo daña a los débiles mentales, los propensos a la desmesura, las personalidades desorganizadas. Sí, claro, eso es. Usted no, claro, usted es suficientemente equilibrado como para drogarse y no padecer por ello. Y es por eso que decide incitarnos al consumo de sustancias, salvo, claro, que seamos débiles mentales, propensos al desvarío, marionetas de nuestros genes.

Lástima que desde la perspectiva moral su propuesta sea innoble. Y desde el punto de vista científico, indemostrable, pues sólo después de desvariar sabremos que eran propensos al desvarío.

Enhorabuena a usted y a su personalidad sólida que le permite manipular su cerebro impunemente. Pero, por favor, no catalogue de imbéciles a aquellos que no han tenido su... fortaleza mental, según usted, o su fortuna, según yo.

Symposion dijo...

Estimado Saturno.
Siento que me ha interpretado mal, y sobre todo, que ha hecho suposiciones sobre mi que carecen de base.

Me da la impresión de que le parece mal a usted que y diga que hay mezclas explosivas, no sólo de sustancias, sino de personalidades con fármacos.
Una podría ser el ansioso o sufridor crónico y los opiaceos, y otro el buscador de sensaciones aburrido de la apatia de una vida y la cocaína.

Cada uno de nosotros tenemos nuestra(s) buena(s) droga(s) y nuestra(s) mala(s) droga(s).

Considerar a una sustancia fuera del medio, en este caso psique, en el que va a actuar, carece de sentido.

Por experiencia y por la experiencia de otros que saben mucho más, la cocaína es una de las sustancias más problemáticas para establecer con ella una relación estable.
Si duda de mi aséptica intencion, pruebe a leer a Escohotado sobre la misma.
O busque sobre animales de experimentación que se la administran compulsivamente, prefiriendola a comida o a agua.

No es pues ese viejo axioma del que usted me hablar, por el que "la droga" solo daña a débiles mentales.
Es una observación mucho más nueva, y mas aceptada en los círculos de consumo: cada uno somos un mundo, y lo que me sienta bien a mi, puede que a ti te mate. Ott lo llamaría polimorfismos.

Ahora en su comentario entra en el tereno personal. No le voy a decir si yo soy suficientemente equilibrado para consumir tal o cual sustancia, si lo he sido o lo seré.
Pero si le puedo decir que hay épocas de mi vida en las que no hubiera consumido ciertas sustancias, y otras en las que me hicieron una mejor persona (según mi criterio) y más feliz.

Se lo resumo de otra forma: qué- cómo- cuándo- dónde- con quién- por qué o para qué.

Desde luego no voy a negar que una personalidad bien estructurada, un perona autogestionada y autosuficiente, responsable en todo momento de sus actos, y educada en la mesura, es mucho más improbable que salga dañada del contacto con alguna droga, que su personalidad opuesta.
Pero esto es psicología básica, aplicable a casi cualquier situación difícil en la vida.

Por lo demás yo no incito a nadie a hacer nada. Y precisamente por lo que usted dice (o en parte): porque somos diferentes y en buena medida marionetas de nuestros genes y de nuestras circunstancias.

Siento que considere innoble moralmente mi propuesta de información y debate. Yo no la siento así.

Y desde el punto de vista cientifico usted califica esa afirmación como indemostrable. A mi me parece algo muy sencillo de demostrar mediante un sencillo experimento científico y algo de biometría y estadística. Eso sí, tal vez poco ético y actualmente ilegal.

No me considere un fuerte mental, o a quien haya tenido un problema con una sustancia un imbécil.
Usted lo reduce todo a una sola variable: la psique y más concretamente a lo genético.
Y el hombre no responde sólo a esa visión. Hábitos y circunstancias pueden hacer tanto o más que esa visión reduccionista.

Johnny Lingam dijo...

Después de leer a Saturno (que espero no devore a sus hijos), me ha parecido que sus "argumentos" (por llamarlos de alguna forma) son propios de un débil mental y bastante propenso al desvarío. A lo mejor padece saturnismo. Por cierto, tuvo que salir la cuestión moral, verdadera crux of the matter en el tema de las drogas