miércoles, 27 de abril de 2016

Y hasta hoy.



Y hasta hoy.


Este blog es una aventura que inicié un buen día, aprovechando que estaba sufriendo una enfermedad compleja y coñazo, que me forzaba a tener que dejar mi culo quieto en casa -demasiado tiempo- impidiéndome hacer “vida normal”.

Como no pude hacer, por aquel entonces, “vida normal” pues me dediqué a hacer “vida anormal” porque no me quedaba otra, y la cosa es que no me salió tan mal. En este millón de visitas al blog, que son muchos años -en mi primer año recibí menos visitas de las que tengo ahora en 4 días, y estaba feliz- me ha pasado de todo.




He conocido gente que han sido de vital importancia, a veces en un momento puntual y a veces con una profundidad inesperada. He conocido personas que tenían problemas y sufrían (que al fin y al cabo es el hilo invisible que une a muchos) y que buscaban ayuda, y a otros que estaban dispuestos a darla. He aprendido. Mucho. Muchísimo. De todos los comentarios, de todas las apreciaciones, de todos los insultos (son un clásico, sin los haters de la Drogoteca esto no sería lo mismo) y de todas las reflexiones hechas con buena fe. 

Lo mejor es que he seguido aprendiendo y no he parado con cada interacción que he tenido y tengo, generada por este lugar, que empezó como una tímida aventura de un tipo que quería hablar de drogas, y ya.

A todos os debo un “gracias”.
Así que gracias a todos, por lo dicho.

Una cosa que algunas personas, los más viejos lectores normalmente, me preguntan es por qué he borrado tanto material de todos los años (de todos menos de este actual, pero nadie asegura que no borre si lo considero oportuno). Algunas cosas es porque las personas aludidas me pedían que lo retirara -motivos de seguridad o personales- mientras que otras eran simple cuestión de gusto: no todo lo que escribe uno es bueno, ni siquiera aceptable. Es mayormente malo con excepciones. Así que según mi criterio actúo en ese aspecto: para algo el peluche es mío y me lo follo cuando quiera.

Bueno, no es cierto eso del todo.
"La Drogoteca" es algo que inicié yo -mi nick era Symposion aunque acabé siendo “Drogo” (aquí y fuera a veces también) por elección de la gente- pero que no hubiera tenido viso alguno de continuidad sin el apoyo (desconozco hasta dónde sincero en lo que decían, pero sé que con todo el cariño siempre) de muchas personas que yo valoraba, y valoro. 

Ellos, y en especial una mujer que nada tiene que ver con drogas pero sabe mucho de la vida (un gran beso para Emilita, mi pastoril amiga), me ayudaron a valorarme en lo que hacía y me ayudaron a orientarme en aguas difíciles -a veces- siendo buenos referentes. No quiero nombrar a nadie más por no desmerecer a otros, pero hubo otros muchos y muchas, y a todos os agradezco lo dado. 

De otra forma, también distinta y especial en otro sentido, quiero agradecer a esas personas que son o fueron la Drogoteca, tanto como lo pueda ser yo, y que son y fueron invisibles -siempre por voluntad propia- para quien aquí viene a leer. Pero que sin ellas, y en concreto sin "L" este lugar hubiera cesado hace tiempo, posiblemente como su dueño

Gracias. :))

No todo ha sido bonito en estos años, pero ahora todo lo malo se percibe como molestias mínimas cuando se saben llevar. Por ejemplo, al capullo que me acaba de llamar -director de un conocido medio fumeta- a tocarme los cojones al puto móvil, cuando le tengo dicho que me llame a casa (mis razones tengo). Pero supongo que incluso a él le tengo un poquito de cariño

Cosas así -como tener que aguantar que este tío me haga coger el puto móvil- han salido de este blog, y se han metido en mi vida hasta hacer una parte sustancial y esencial de la misma. Y mi balanza, a día de hoy, no podría ser más positiva con respecto a lo que este lugar me ha dado a mí, como persona y también en el plano profesional. La verdad es que no se me ocurre decir mucho más que gracias, gracias y gracias. Parece que fuera puesto de MDMA hasta las cejas... ;)

En fin. 
¿Que os voy a contar si vosotros sois el millón?
Pues eso, que gracias. ¿A todos? Sí, a todos. :))

Una cosa -la única realmente interesante de este texto a mi entender- que no quiero dejar de decir, es que si tienes una pasión, la que sea, o un interés especial (desde los helechos a la nanobiotecnología, da igual el qué) abrir un blog orientado a un área de conocimiento o de interés concreto, es posiblemente una de las mejores ideas que se pueden tener.

Con esto no quiero decir que sólo por abrir un blog nadie te vaya a leer, o vayas a tener “éxito” en visitas o "likes" en alguna red, si es así como valoras tú esas cosas. Quiero decir que el hecho de abrirlo y de mantenerlo, con todo lo que exige cuando se hace bien (no digo que yo lo hiciera), es algo que tarde o temprano devuelve lo aportado al medio, a la red, y con creces.

Esto, como otras tantas cosas en la vida, comenzó hace casi una década con una idea que parecía pretenciosa y absurda, al principio, pero que luego se mostró interesante para algunos que tuvieron la osadía de ser los primeros lectores, y ya veis: hasta hoy. :))



Gracias.



PS: El marcador de visitas va a tocar los 993.000. En pocos días tendremos ganadores del concurso. :)) 

PD: Debo indicar que ni me muero -más rápido que el resto, que yo sepa- ni me piro ni cierro esto ni nada, porque parece que algunas personas han pensando eso al leer este texto. No, sólo quería decir lo que he dicho, ni más ni menos.

Por lo demás, pienso seguir dando por el culo mientras pueda, everywhere everytime. Y nada indica que no pueda; quede claro. 

No abráis más champán que habéis entendido mal el asunto... :)) 

Y mañana o pasado, más. ;))



Drogo.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Un placer haberle "visitado"

Hasta siempre y suerte.

@Lesbi_Strauss

@DesayunoConWeed dijo...

Si es que... Eres tan mono y tan tierno cuando quieres... Enhorabuena por tu dedicación, y sobre todo por tu pasión en lo que escribes. Gracias a ti por todo lo que nos has dado a muchos y muchas :)

💚

ankawa dijo...

Gracias a ti y en cierta forma a la enfermedad "apalancadora", que ha permitido esto.
Aunque llegué tarde, lo disfruté también.
En mi modesta opinión, eso de hacer lo que a uno le apetece de verdad y que luego lo realizado es recompensado con creces es la pura verdad.
Incluso aunque las recompensas sean en formas que no podríamos haber imaginado nunca. En realidad, no podríamos haberlas imaginado sin pasar por la experiencia.
Y esas recompensas son mucho más valiosas que las mezquindades que solemos desear.
Saludos.

Cultiva Una Idea dijo...

Muchas gracias por toda esa información que si no es por ti no llegaría a tantas personas.Voy a poner la cucharita al champán para que no se le vaya el gas...xD. un saludo crack

AgradecidoSA dijo...

Aunque eres un enorme soplapollas cuando quieres y suele ser casi siempre, este blog ha salvado a más de uno. Eres tonto del culo. Gracias.