Hace pocos días comentabamos unos amigos implicados en la traducción del PIHKAL algunas impresiones sobre la serendipia. Esa idea de que en nuestro camino se cruzan cosas que no siempre nos resulta sencillo verles su lado útil, y a pesar de todo lo tienen, y esa paradójica causalidad es lo que no alcanzabamos a definir; cada uno de nosotros tenía una visión distinta de lo que "las cosas" eran con respecto a nosotros y a cada momento.
Muchas veces los eventos que suceden fuera del cálculo previsible y que son introducidos en la secuencia de actos como si de un caso Deus Ex Machina se tratase, son circunstancias que no nos tienen en cuenta en absoluto, y que pueden ocurrirnos como si de un regalo del cielo se tratase, o como si nos lloviera la peor de las maldiciones.
Personalmente, siempre me he sentido dueño de mi destino -ojo con el mal uso que le daba a la palabra destino- y siempre creí que yo era el que ponía rumbo (o no) en una determinada dirección, en un preciso momento.
¿Puede una persona que camina día y noche hacía el norte, encontrarse cada vez más al sur?
Muchos verán en la pregunta una trampa translucida, que se presiente pero no se es capaz de identificar a la primera (si no conocen la respuesta a la pregunta de antemano).
La respuesta es que SÍ. Una persona andando día y noche hacia el norte, se encontrará cada vez más al sur SI la superficie sobre la que camina se desplaza hacia el sur a una velocidad superior a la del caminante que encara el norte.
Decia Ortega y Gasset la conocida frase de "Yo soy yo y mis circunstancias."
Y yo no alcanzaba a ver "mis circunstancias" de la forma que exije ese planteamiento: teniendo una visión global de todo aquello que -de forma más menos evidente- nos afecta... y dejando un tanto por ciento no programado por "lo que pudiera venir".
Pensaba que era suficiente con elegir hacia donde viraba el timón del barco en cada momento.
Y con algo tan poco solido pensaba que el "destino" era construible, y ademas a medida.
El destino acaba -nos guste o no- mostrándose como la suma de nuestros actos y la repercusion que sobre nosotros tienen nuestras circunstancias.
Hay una parte no negociable en dicho axioma, y es que "lo que nos vendrá dado" escapa totalmente a nuestro control, y como no encaja muchas veces en nuestro camino, puede provocar en quien pretende rebelarse contra lo superior una profunda sensacion de injusticia vital.
Es horrible tener que contar casi siempre con un "algo" que nos viene de fuera.
Dice Javier Krahe en una canción -muy interesante por muy variadas razones como el uso de la mitología griega que hace en ella- llamada "Autentica y Total" lo siguiente:
Por si acaso al naufragar
ya no puedo con mis huesos,
precavido con la mar
llevo siempre un salvabesos,
por lo que pueda pasar.
Y pues esa nube es
el negrísimo presagio
de que me caerá este mes
más o menos un naufragio,
sálvame un poquito, Inés.
ya no puedo con mis huesos,
precavido con la mar
llevo siempre un salvabesos,
por lo que pueda pasar.
Y pues esa nube es
el negrísimo presagio
de que me caerá este mes
más o menos un naufragio,
sálvame un poquito, Inés.
La verdad es que se pinta a sí mismo como un pesimista pero bastante pragmático: lleva siempre un SALVABESOS (genial creación de este autor cuya boca poco propensa a los bozales -y a los buenos modales- , costaría varios años de indiferecia por parte de los mass-media, condenándole a ser un músico "de culto").
Esos "naufragios" que nos caen a todos cada mes, bien pueden llamarse hacienda, la factura de la luz, la revisión del coche y/o cosas mucho peores.
¿Y qué coños pintaba la serendipia en todo lo que se ha dicho?
Decía Pasteur: "En el campo de la observación, el azar sólo favorece a la mente preparada."
De poco vale que pase ante tí aquello que estás desesperadamente buscando, si tu cerebro no esta preparado para verlo.
Eso que en parte es capacidad mental, es sobre todo DISPOSICION a descubrir.
No todos los naufragios son inequivocamente malos y negativos para el ser que los sufre.
Dicen y decían los cabalistas que "Todo es para bien" (Gam zu letováh) y los de antaño, los que acuñaron la frase, que eran místicos judios (perseguidos historicamente como judios, y poco valorados dentro de la propia comunidad como ocurre con casi todas las corrientes místicas de las distintas religiones institucionales) se las veían muchas veces realmente putas para sobrevivir.
No hace falta poner ejemplo de la persecucion que ha sufrido históricamene el pueblo judio, y que ahora el mismo pueblo pone en práctica contra otros seres humanos, distintos de ellos en eso que llamaban algunos "raza". Vale con observar lo que hace el estado israelí contra los palestinos que vivían en sus tierras (con la complacencia del primer mundo y protegidos por los recursos de los usanos).
No todas las "sorpresas" son negativas. Y en gran medida dependerá de nuestra disposición ante lo intoducido de forma inesperada en la historia, el bien que obtengamos o el mal que suframos ante ello (sea lo que sea, una disposición negativa siempre agravará las cosas y una positiva siempre reducirá daños).
En la conversación el tema había surgido por la colaboración que estaba teniendo una persona que no pertenecía directamente al grupo de traducción, y que si bien fue alguien que se ofreció para ayudar y que fue aceptado y valorado por sus aportaciones concretas, daba la casualidad de que usaba en la red el primer nick (o uno de los primeros) o pseudonimo que yo usé hace más de 20 años cuando tuve que "firmar" con una identidad mis palabras.
Personalmente cuando me enteré, me pareció casi sospechoso -incluso pense en una broma de alguien que me conociera muy bien y de hace muchisimos años- pero tras ver lo que esa persona aportaba y que no era una creacion chistosa, admito que me produce una cierta simpatia agridulce que supongo se cuela dentro desde la nostalgia y el verse reflejado en "aquellas épocas" en que para usar internet, me hacía pasar por doctorando universitario, de manera que podía tener acceso a los ordenadores y a la red (hacer de doctorando era una parte, la otra es que les resultaba de ayuda a los tecnicos de aquella sala universitaria, que estaban muy verdes en lo que era "seguridad informatica" y por ello permitían ciertas excepciones) cuando yo comence a usar el mismo nick que ahora usa este colaborador.
¿Debo tomar eso como una señal del destino?
¿Un señal inequívoca que si ignorase estaría cometiendo un error de los que se pagan toda una vida?
No lo creo.
Pero la disposición de esa persona, que se llama Francisco -si no me equivoco, porque le nombramos con el nick que usa y que yo usaba- y que "además" de la coincidencia en lo del nick ofrecía un perfil lleno de ganas como de capacidades, hizo que el estar en el momento justo en el lugar que él quería estar, pusiera en contacto a un grupo de gente que necesitaban delegar trabajo en personas EN LAS QUE CONFIASEN (y eso es lo importante) con una persona QUE ESTABA DESEANDO ECHAR UNA MANO EN CIERTOS TEMAS.
El haber elegido el mismo nick, 20 años después, pues tal vez no tenga la misma relevancia que para mí pudo haber tenido; el acceso a la información, a los textos y a los libros de los autores que nos resultan interesantes es más sencillo ahora (aunque haya mucha mas mierda que separar del grano realmente útil).
Esa persona podia haber elegido llamarse de otra forma, de otras mil formas distintas -y no menos interesantes, aunque no podrían ser esta agradable serendipia- pero eligió ese nombre, él sabrá porqué...
Supongo que ahora forma parte de mis circunstancias, y yo de las suyas, pero no habia ninguna razón hace medio año como para que esta colaboración que presta dicha persona, se hubiera formalizado.
Y ahora contamos con él como alguien necesario para permitir que otros trabajos avancen a un ritmo no interferido por el juego y la mecanica de ciertos foros de internet. Aprovecho para agradecerle el tiempo que nos da a todos (y ese "todos" es mucho más amplio de lo que parece).
No sé si he logrado dibujar el complejo entramado que acaricia mis ideas, en lo risible que la vida a veces nos aporta, y que de no ser porque habia una buena predisposición por parte de dos personas (o dos grupos), tanto de unos como de otros, esto sólo habría quedado en un comentario ocasional en mitad de una experiencia con enteógenos o en una borrachera de cervezas veraniegas.
Pero bueno, ahí está la cosa.
Y fíjese usted lo que es esto de las serendipias, oiga.
Aprovecho para notificar que se ha publicado en el foro de CANNARIAS -en el cuarto "La Semilla del Diablo"- todo lo que viene en la entrada número 96 (#96) del libro de PIHKAL refente a la Mescalina.
Está posteado para que la gente pueda ofrecer sus puntos de vista y correcciones, en lo que puede ser un modelo para aplicar, tanto en el formateo como en la afinación de ciertos contenidos, al resto de las síntesis incluidas en el libro.
Puede ser encontrado en esta dirección:
Esperamos los comentarios de todos los que estén interesados en estos asuntos.
La síntesis del compuesto descrita por Shulgin en el libro se publicará -si así se decide- en el mismo foro y en este blog. De momento no estamos convencidos de la conveniencia o no de publicarla, aunque cualquiera que quiera leerla la puede encontrar en inglés en la página de ISOMERDESIGN que además mantiene actualizaciones continuas sobre erratas y añadidos en el libro o con respecto al mismo.
La página en concreto es esta:
Esperamos que sea de vuestro agrado.
Symposion.
3 comentarios:
Vaya, estubo tanto tiempo desaparecido el concurso que ni me entere de el reenganxe, una autentica lastima, me hubiera gustado de terminar.
Un placer de ver tu regreso symphosion.
Gerno... creo que era :)
Muy buenas.
De nuevo la entrada me ha parecido fascinante, así como muy enriquecedora personalmente.
Mi ultimísima pretensión es `obtener gallifantes de colores´ con mi halagar continuo a tus valiosas- para mi completo desarrollo o expansión de conciencia- aportaciones. Y esto lo habrás de creer si o sí, y no porque mi yo autoritario lo quiera imponer, sinó porque pienso que hay ciertas cosas que SÓN simplemente. Y són por determinadas razones o ecuaciones cuanticas que rigen el universo y la existencia, queramos o no.
Intentaré aportar mi pequeñísimo grano de arena a la exposición, para que consideres o no de añadir para darle un toque de sinestesia a un párrafo que releyendo me ha aparecido oportuno.
Allí donde dice:
"Puede una persona que camina día y noche hacía el norte, encontrarse cada vez más al sur?
Muchos verán en la pregunta una trampa translucida, que se presiente pero no se es capaz de identificar a la primera (si no conocen la respuesta a la pregunta de antemano)."
Justo en la respuesta a al pregunta, cuando dices -Muchos verán- podrías añadir un notarán, sentirán, percibirán. Así, pienso le daría un toque más sinestésico-poetico.
Así pués podría quedar como:
Muchos verán, notarán, sentirán o percibirán una trampa translucida que se presiente pero...
De no satisfacerte, agradarte o lo que sea, ya sabes que con borrar y no publicar propuesta basta, símple y llánamente.
Así de mágica es la tecnología que nos permite entrar y salir de las multiples realidades, cauntas veces y momentos deseémos.
SALU
Hola Symposion,
antes que nada, quiero pedirte mil disculpas por el extenso, innecesario y ofensivo mensaje que escribi hacia ti el otro dia (y que gracias al temple y serenidad de aravan no va a volver a leerse nunca más). Comprendo el patetismo y el ridículo de mis palabras al hablar siquiera de "pretender" colaborar en algo que ni siquiera había examinado atentamente, pero que considero de grandísima utilidad y valoro mucho, por parte de todos los que estáis implicados. Mil perdones por mi charlatenría.
En segundo lugar, debo confesar que esta última entrada tuya me ha conmovido en algunos pasajes, porque, precisamente, y hablando de casualidades como el destino, has tratado cuestiones que yo también estoy investigando en la misma dirección que has reflejado con tus reflexiones. Me agrada enormemente ver que, al final, la serenidad es el fruto de nuestro esfuerzo. Muchas cosas quedan todavia por descubrir, justamente, porque caminamos hacia el sur... cuando buscamos solo un norte... Pero en fin, rumbo a ÍTACA (caminante, no hay camino, el camino se hace al andar), y eso es el DESTINO... no preescrito, sino entendido en un sentido retrospectivo. Que la vida es de pura chiripa y aquí estamos buscando la consciencia... soñando un norte.
Me gustaria volver a conversar contigo, Symposion,
Ya sabes mi dirección: maeseaguilar@hotmail.com
MUAK
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