Crisis

sábado 1 de marzo de 2008

Como ya saben los que más tiempo han pasado por esta página, ocasionalmente me da por escribir cosas que pueden no tener relación alguna con el espíritu de esta web -al menos aparentemente- y aunque me disculpo, realmente lo hago con placer o con necesidad de expulsar demonios en otras ocasiones.

Siempre comienzo a escribir por el título. Esta vez me ha sido imposible, y ante la disyuntiva de mantenerme en un renglón en blanco varias horas, he pasado al grueso del tema.

Los que hemos pasado alguna vez por experiencias de cierta intensidad y profundidad con enteógenos (o por otras vías que puedan producir un estado de percepción similar), hemos tenido varios privilegios que ahora se me antojan necesarios: la posibilidad de observarnos con el desapego de nuestra conciencia habitual y el haber llegado a ciertos estados de "gracia" que en muchas ocasiones han ido precedidos de una buena carga de sufrimiento emocional.

Los que más saben de estas cosas, los guías de prácticas espirituales de uno y otro tipo, cuando han de ayudar a alguien en ese estado de concentrado sufrimiento, dolor, miedo y demás sentimientos que solemos rehuir, insisten siempre en que nuestra actitud ha de ser la de enfrentar esos momentos, esas revelaciones, pero no negándose a experimentarlas sino aceptándolas como parte de una experiencia que tiene varias facetas y caras, y sin las cuales no sería posible avanzar.
Te invitan a dejarte ir, dejar de luchar contra algo que surgiendo de ti, es más fuerte que tú.
Te animan a caminar a través de ello y abandonar toda resistencia.

Cuando esto que sobre el papel parece sencillo se logra, entonces tenemos una puerta abierta para acceder a estados mejorados de conciencia, como si de una suerte de escalera de caracol se tratase.

Despojarse, dejarse ir, rendirse, a veces implica perder todo lo que nos mantiene atados a un "yo" que se ha dibujado durante años, con una base genética y otra experiencial, en la que las decisiones que hemos ido tomando tienen un importante peso aunque no absoluto.
Para mal y para bien, no todo aquello que decidimos es alcanzable, ni todo aquello que rechazamos es evitable.

Una aproximación mucho más seria y fundada de esto que comento con mis palabras sería la explicación de Stanislav Grof y su modelo de estadios perinatales, en los que con sus 4 fases representa los estadios que en esas situaciones de cambio intenso (vivencias desbordantes, enteógenos en dosis no-lúdicas, situaciones en las que nuestras pulsiones sobrepasan el control de nuestros actos, etc). De la inocente paz y seguridad del feto flotando en el líquido amniótico, al ataque sufrido por la rotura de ese "nuestro mundo" feliz y el comienzo de las contracciones que nos expulsan del paraíso, al tortuoso camino hacía "el fin de esa existencia" por el canal del parto con una vagina que nos comprime y nos dirige a una muerte segura, para finalmente conseguir sacar la cabeza a la nueva luz, nacer, haber superado todo el camino y dar comienzo a una renovada existencia expresada como sensación y plenitud del amor oceánico.

Algunos califican a los enteógenos como potenciadores inespecíficos de la experiencia del espíritu y la conciencia. Y personalmente, aunque sé que las palabras poco tienen que hacer frente a la experiencia de los mismos, creo que es una buena definición o un buen análisis de su acción sobre la esencia del sujeto.

Y paso al turbio motivo que me hace escribir estas palabras: el cambio.
Dicen que es lo más difícil que puede llegar a hacer un ser humano, cambiar. Imagino que lo será en la medida de ese cambio.
Pero con demasiada frecuencia olvidamos que en buena medida (sin olvidar las circunstancias) somos responsables de nuestra vida. Y en nuestro hogar interior nos cuesta bastante mover los muebles de sitio. Nuestro trabajo, nuestras relaciones afectivas, nuestras aficiones, nuestras manías, nuestras peores cualidades, nuestros miedos...

Puede sonar pretencioso, pero creo que amamos tanto nuestros miedos y peores partes de nuestra persona como las mejores y las necesarias.
Las amamos, y las defendemos a capa y espada frente a cualquier estímulo, exterior o interior, que vaya dirigido a cambiarlas, porque cambiar esos aspectos supone cambiar lo que nos define. Supone cambiar nosotros.

Una vez escuche a Antonio Escohotado decir que "quién no tomaba drogas era por cobardía o porque algo horrible escondían en su espíritu". Es una frase arriesgada, y que necesita de cierta interpretación, tanto en lo que él quería decir con "drogas" como en la idea de que todo el mundo debería tomarlas. Estoy de acuerdo con la esencia de esa frase, pero no con su interpretación literal, aunque el propio Escohotado reconoce años de cobardía en su caso, bien abonados de opiáceos, benzodiacepinas y alcohol, entre otras drogas que sirven para no enfrentarse con el dolor de un espíritu que no se reconoce en sus actos.

Espero que nadie, por haber reproducido esa frase, se crea un valiente por tomar cocaína junto con ríos de alcohol y tabaco hasta quemarse la garganta (y nombro esa droga a modo de ejemplo).

Siguiendo en esa linea, y saltando de Escohotado a una total desconocida, conservo en un libro una frase escrita de alguien que no era ni una gran filósofa, ni alguien con una larga experiencia vital, pero me resulta de una iluminación cegadora.
Desconozco si esa frase tiene más autor que esa persona, y si alguien lo conoce, agradecería me lo dijera. La frase en cuestión es la siguiente:
"El poder del alma puede generarse en un fracaso, la depresión y la pérdida. La regla general es que el alma aparece en los agujeros de la experiencia." (S.C.G.)

¿Cuánto nos cuesta alcanzar un estado desde el que atisbar que las verdades que creíamos inmutables no lo son? Y tras eso, tras la aparición del alma desnuda... ¿somos capaces de aceptar y seguir el camino que se nos abre al observarnos, y en el que está implícito que tenemos la oportunidad de elegir como queremos ser y vivir?

El esfuerzo que nos supone cambiar, desde nuestro lugar de residencia a nuestra pareja, del trabajo a las rutinas que soportan y dan estabilidad a nuestro "conglomerado de experiencias, deseos, realidades y circunstancias a presión", es titánico, y más cuanto más apegados estemos a todas esas cosas. Hasta el punto en que una inercia psíquica (que está ahí también para protegernos y hacernos estables) nos llega a hacer aceptar "lo malo conocido" antes que lo bueno por conocer. Y a ese "malo conocido" no importa que le vayamos sumando más y más -eso sí, poco a poco- que termina siendo "nuestro malo conocido".
Y no lo cambiamos por otro.

Como decía la frase de esa desconocida, el alma -o la percepción de nuestra alma al desnudo- surge en los momentos en que no tenemos un guión de actuación, que suelen ser momentos confitados con dolores y sufrimientos más o menos intensos.

En ese guión, de las costumbres y apariencias, algunas personas tienen una escala ética para poder acudir a ella en busca de respuestas ante una situación en la que actuar o no, hacerlo de una u otra forma, callar o hablar, pero que también la vida nos va enseñando que conlleva cierto grado de relatividad e interpretación.
Algunos la formulan de otra manera, y otros con frases como "de ese agua no beberé".

Y llego al final.
Ayer tuve una experiencia que me desbordó. Me hizo cruzar un mundo de preguntas, tensiones cada vez más crecientes y terminar por romper las normas que, al crecer, elegí como guías para mis pasos.
Su final, en el que cedí ante impulsos que nunca creí que tras lo que ya había vivido pudieran llegar a doblegarme como si fuera alguien que tiene que elegir matar para sobrevivir, fue una mezcla indescriptible de sonidos inarmónicos, sabores amargos, dolores que pasaban del plano psíquico al físico, y el perfume de la rendición.
No causé daño a nadie -excepto a mi conciencia... ¿o fue al revés?- pero eso fue una cuestión circunstancial totalmente... de haber tenido que hacerlo para llegar donde quería, creo que hubiera pasado por encima de cualquier consideración.

Hoy, integrando la experiencia y cuestionando lo vivido, mis nuevas circunstancias y las posibilidades que normalmente pasan desapercibidas o preferimos mantener en el terreno de "lo ideal", he acabado por experimentar la oportunidad que la vida me ofrece (rodeándome de unas buenas circunstancias) de cambiar eligiendo cuál es la meta.

He vislumbrado un sendero, que ha estado siempre ahí, y que sólo caminaba en sueños.
He sido consciente de lo fácil que resulta detenerse tras unos pasos, o al enfrentar las primeras incomodidades que cualquier cambio nos produce.
Y que cuanto más complejo es el fin, más difícil el camino.
El equilibrio entre la cantidad de esfuerzo e incomodidades es el que determinará el avance en cada intento, en cada momento de lucidez absoluta y de revisión de la propia existencia.
Espero que el deseo y la necesidad de una vivencia satisfactoria mucho más amplia pueda mover toda la maquinaría necesaria para ese fin.

Todo esto por una experiencia "no química ni buscada" que surgió de una noche en el silencio de un nuevo hábitat.

Como último apunte.
He evitado usar la palabra crisis, ya que en la acepción más común no se entiende como favorable, pero por justicia es la palabra que definiría esta vivencia. Una explosión que deviene de la oposición de situaciones no sostenibles o de conceptos no reconciliables y que ha de tener una salida que en esencia ha de ser un avance en la vivencia, o en las ideas.

Crisis, surge del griego "krino", que no es otra cosa que cribar.
Separar el grano de la paja, y el resultado, lo que pasaba la criba era el "kriterion" o criterio.
Era también el término usado para definir el punto más álgido en una diatriba filosófica, y que se resolvía con un paso adelante, una nueva idea o un nuevo enfoque: la crisis se resolvía con la creación.

Y eso es lo que se torna necesario ahora.
Crear.

52 comentarios:

nieves dijo...

Vaya he pasado de la rayada de estos dias con lo licito o ilícito de las drogas, que ha sido muy interesante y he aprendido mucho, sois la hostia. De el cmbio se un poquito , mi vida esta en un gran cambio, y es muy dificil romper con las rutinas creadas, la costumbre puede anularnos somos un poco automatas, te pones siempre trabas para no enfretarte a la realidad, como tu dices, que si
lo bueno conocido..., hasta que dices se acabo y rompes con todo, yo lo he hecho y bueno, no se donde me llevara esta situacion, pero tenia claro que no queria lo que tenia, y cuesta un huevo el cambio.He disfrutado mucho leyendote, espero tu cambio sea para mejor.Un saludo.

Delfina dijo...

Buenas de nuevo

Tal y como lo describes, pasa como con la entrada del khat, piensas `uff, eso tengo que probarlo´.

Y aunque no sea de lo que tratas de hablar, y además nos dejas con la duda de hacia donde cambiarás, me gustaría comentar algo sobre la frase de Escohotado: `quien no toma drogas es por cobardía o esconde algo horrible en su espíritu´. No creo que sea verdad, es decir, cada uno que piense lo que quiera, sin embargo, vería más correcta la frase si dijese: `quien no toma drogas es porque es un verdadero adicto´, no se si me entendeis.

SalU2

Symposion dijo...

Hola Nieves.
Pues me parece fatal que hayas estado leyendo estos días el tema de "lo legal del consumo/tenencia" y que no dijeras ni mu.
Aunque los que escribimos lo hicimos gustosamente, creo que a todos nos hubiera sentado mejor saber que estaba siendo interesante o útil para otras personas, aparte de un disfrute personal en el que nos vimos indagando.
Recuerda que no os vemos!! Y que esta bien decir que estáis aquí... y además, ya viste que la pregunta más inocente puede desencadenar la más grande tormenta de comentarios (aunque fuéramos dos las principales cotorras).

Sé algo de tu cambio, extrapolado de nuestra conversación la noche del khat, y espero que te vaya como te mereces: bien, o mejor aún!!
Por cierto, me chocó mucho cuando un pajarito me pió la edad que tenías (más o menos). Ni en broma y con todo te echaba yo esos años, me quedaba muuuy lejos.

Me alegro de que la lectura te haya gustado. Y gracias por los ánimos.


Y Delfina, de mis desvelos y disgustos, no puedo decir hacía donde voy a cambiar porque esto no es una autopista con direcciones preestablecidas.
Vislumbrar un sendero sólo me indica que tengo camino que recorrer, y creo que sería en la dirección que casi todos lo andarían: en la que creyeran que les iba a posibilitar una vida más plena y feliz.

Entiendo lo que quieres decir con "quién no toma drogas es porque es un verdadero adicto", pero lo entiendo por nuestras conversaciones.

No comparto la idea contigo, y explico porqué: Delfina con esa frase pretende decir (corrígeme si quieres) que hay quien no toma drogas porque sabe o cree saber que no tendría voluntad o capacidad de controlar su uso si le gustasen. Y por lo tanto, si probase algo que le hiciera sentirse mejor, no sería capaz de frenarse en su uso.

La razón primordial por la que no la comparto, es porque Escohotado al hablar de "drogas" en ese caso, se estaba refiriendo a enteógenos, y como tales son sustancias que no provocan tipo alguno de adicción, pero son grandes vehículos de excursión psíquica, como él mismo dice.
Así que el temor a la adicción no está justificado en este caso.
Aunque de ser así, la frase de Escohotado sigue teniendo su vigencia, ya que algo "horrible" se esconde en ese espíritu: la incapacidad de un mínimo autocontrol o la falta de confianza en las propias medidas para decidir dosificarse el placer.

En cuanto a lo que dices de: "ufff, eso tengo que probarlo"... yo te planteo una pregunta: ¿qué es lo que quieres probar? ¿una experiencia ni buscada ni inducida en la que llegas a experimentar incluso dolor físico, angustia, necesidad, y finalmente acabas dándote cuenta de que habrías traicionado de ser necesario algunos de los principios éticos que rigen tu vida?
¿O te refieres a una experiencia que englobase las 4 fases perinatales de Grof, un viajecito psiconaútico de ese calado?

Desde luego que lo descrito puede resultar atractivo... pero si nunca te has planteado la búsqueda en profundidad de tu espíritu por otras vías o por la de las drogas, ¿por qué ahora?

Que la primera fase esta llena de una paz plena y segura, como un feto en su bolsa, y que la última supone la explosión a la vida, un renacer con el sentimiento de pertenencia y de fusión con todo lo que te rodea, brillante como un sol de sentido vital, también es cierto.

Pero son las fases menos comunes, y lo habitual, es que para llegar a algo así, antes hayas tenido que pasar un infierno que implica certezas como que has perdido la razón, que te has quedado loco para siempre, que no vas a poder parar, que tu mente va a explotarte, situaciones en las que se reviven tus peores miedos, momentos de ansiedad y pánico, y sensaciones que bastarían para que el más pintado se arrodillase temblando y pidiendo entre sollozos que la tortura acabe.

Ufff... que ganas de pasar por eso?

En este caso, solo un fin muy concreto es lo suficientemente valioso como para justificar esos medios.
¿Hasta dónde te atreves a caminar en el infierno, por tener una posibilidad de experimentar el cielo?

Yo no lo tengo tan claro. No siempre. No todas las veces.
La psiconautica es una actividad de alto riesgo (no de muerte), y poco o nada tiene que ver con tomar una pizca de un enteógeno y a la vez estar sujetando el valium con la mano para cuando la cosa se ponga cuesta arriba.

Una cosa es el uso lúdico, y la otra el psiquedélico.

Un abrazo.

nieves dijo...

Buenas de nuevo, no te enfades conmigo por no meter baza, la verdad no controlaba el tema y preferi leeros y aprender, pero tienes razon aunque solo fuera un -ok, entendido-.Mis años dices
hoy cumplo40,y ayer pase una tarde esplendida , con mi mejor amigo al cual conoces , mi Gildo, bebimos y fumamos canutos con una psicoactividad no se si 0.3 o 0.5 jaja, era alta si.Eso es una delicia, de esas pequeñas cosas o grandes que te ofrece la vida, pasar una tarde con un buen amigo.Yo creo la gente no prueba drogas, por desconocimiento de ellos mismos y de las drogas.BESOS.

Eduardo dijo...

Joder Symposion, peaso troll tienes, al final nos dará sopa con ondas a todos ;-)))

delfina dijo...

Buenas

No sabía a lo que Escohotado se podría referir y supuse que eran drogas en general, al igual que no se cuáles son adictivas o cuales no. Por otro lado, como dice Nieves, quien desconoce totalmente o no se lo ha planteado o no se le cruza en toda la vida, está claro que no se lo planteará. Pero normalmente, siempre tienes un familiar, un amigo, algún conocido, un amigo de un amigo... y cuando llega el momento (no siempre, hablo de norma general, en mi opinión) si no las pruebas no es por desconocimiento o ignorancia o bla bla bla. No las pruebas por miedo. Miedo a que te gusten, quieras repetir y no seas capaz de diferenciar la hora del día, simplemente tomarlas y punto. Ahí no tengo nada que corregirte symposion, pero tengo una duda de lo 2º que comentas.
Cuando digo que al leer el post dan ganas de probar esa droga, tu dices no entenderlo ya que incluso llegas a experimentar dolor físico o se te ocurren hacer cosas contrarías a lo que tu has establecido como bien y mal... No se si también pasará eso ni a que niveles, para compararlo con una persona ebria, que también tiene ciertos principios, que con alguna copita de más deja de lado; pero aparte de eso, hablas, y yo entiendo (corrigeme si me equivoco) de una experiencia en la que te miras a tí mismo, tus miedos, tus ansiedades... y creo que todo ser humano, con un mínimo de razón alguna vez se plantea hasta donde llegaría, como es realmente, como actuaría, una revisión hecha por él de él mismo; creo que casi todo el mundo se lo ha planteado alguna vez y si hay alguna forma de conseguirlo sin plantearse bien o mal, bueno o malo, y dejar los estereotipos implantados de cada uno, creo que es incluso una actividad didactica o autodidacta muy interesante. Otra cosa es que te pueda interesar vivir esa experiencia, pero sabes que no serias capaz de controlar (si te gusta) cuando, cuanto, donde, con quien...

SalU2

Symposion dijo...

No me enfado Nieves, sólo te pico. ;)
Felices 40, que cojones tienes chica!!
Aunque aparentando 26 bien se puede... :P

Eduardo, mon amour, ¿de qué hablas? ;)
Ya se que los budistas y otras ramas del pensamiento occidental no matan ni a una cucaracha, pero yo soy demasiado occidental y le tengo un cierto apego a la higiene.
Y que los enteógenos provoquen experiencias de sufrimiento y gozo, no implica que este lugar tenga que soportar determinadas especies de seres sin un mínimo de evolución, que un día son mandriles enjaulados y al siguiente el primo hermano de Buda.
Creo que lo pone en el cabecero de la página.

Y Delfina, estás proyectando tu miedo a no ser capaz de controlar una sustancia que te gustase y aplicándolo como si esa fuera la razón que otros tienen para no tomar drogas.
En cuanto a lo segundo que planteas, vuelvo a aclarar que YO NO TOMÉ NINGUNA DROGA. Ni la busqué, ni la pedí. Esa experiencia me vino encima sin poder evitarla.

Y discúlpame, pero no creo que nadie que tenga ciertos principios éticos, razonados, elegidos, defendidos y revisados, los deje a un lado con un par de copitas. Ni con un par ni con una decena.
Y de ser así no lo llamaría principios éticos, sino que me parece más propio de una moral que depende de la sanción y que se muestra tal y como es con la excusa de la desinhibición provocada por el alcohol u otras drogas.
Ese es el monstruo al que Escohotado se refiere.

Entiendo tu confusión al hablar de estas sustancias, porque la mente tiende a buscar experiencias similares para poder comprender aquello que se le explica.
Seguramente tú te estás referenciando a través de la ebriedad alcohólica por desconocer otras.
¿Recuerdas cuando en nuestras primeras conversaciones me comentabas (para mi desesperación ;) y trauma) que la cocaína y los porros hacían lo mismo?
No era así la frase, lo sé. Pero venías a decir que lo que provocaban en la persona era lo mismo: descontrol.

Me da la impresión de que cuando hablo de miedos, ansiedades, pánicos, dolores, etc, en una experiencia con enteógenos, tú estás pensando que es algo poéticamente exagerado.
Que es algo como sentarse y meditar, lo que normalmente pensamos que es meditar... reflexionar, repensar, y aceptar o analizar nuestros actos.

No. No es así.
En ese estado experimentas unos cambios anímicos que oscilan entre el llanto más doloroso que puedas imaginar, a momentos en que el placer de existir y la gratitud que de ello se desprende superan cualquier placer que hayas podido experimentar.
Pero en la misma medida que puedes alcanzar esos estados de iluminación (con su correspondiente emoción y sentimiento), experimentas las peores de las emociones ya mencionadas, como si fueran aquí y ahora (porque son aquí y ahora).

No hay distancia emocional con un enteógeno a la hora de pegarte de bruces con lo que llevas dentro.

De hecho fíjate en una cosa: la mayoría de los enteógenos son las sustancias más baratas que se pueden comprar en el mercado negro y en el legal también.
Y sin embargo no ves a la gente, a esos que son adictos antes de probar ninguna sustancia y a otros que sólo quieren mejorar y ampliar su diversión en el fin de semana, tomando dosis serias de LSD, por ejemplo.

Si hay una línea imprescindible que se debería trazar al sentarse a hablar de drogas, sería esa: los enteógenos y las demás.

Eduardo dijo...

Habiendo leido sólo 4 lineas de estos comentarios (después de la anterior panzada la cosa no da para más) y, por lo tanto, sin saber muy bien de qué va la historia, si quisiera dar mi opinión sobre la frase de Ecohotado.

Con todos mis respetos, me parece una estupidez. Tú mismo dices, Symposion, que Escohotado reconoce años de cobardía en su caso. Yo no lo sabía (auqnue sabía que empezó a tomar drogas tardecillo), pero, mira tú por donde que me cuadra bastante. Y me cuadra bastante, precisamente porque me da la impresión de que Escohotado tiene una marcada tendencia a pontificar, convirtiendo sus propias y personales experiencias con las drogas en imperativo universal, de modo que, si, por ejemplo, a él, tras probar la ketamina una vez no le entraron ganas de repetir, concluye que la ketamina no es una sustancia que incite a repetir. De igual modo, si él mismo no consumió drogas o enteógenos durante años por cobardía o por esconder algo horrible en su espíritu, concluye que quien no toma drogas es por cobardía o por esconder algo horrible en su espíritu.

Personalmente, sin embargo, considero que la cuestión es bastante más compleja y variada de lo que pretende dar a entender Escohotado y que existen tantas razones para no tomar drogas como personas que no toman drogas y, si no tantas, al menos si bastantes más que tan sólo el miedo y las ruinas espirituales.


Saludos!!!

Symposion dijo...

Pues sí, Eduardo.
Comenzó una disquisición pública con esa frase, y recuerdo que también lo pensé: vaya sobrada, cómo le gusta provocar.

Pero la frase, una vez cribada, no deja de tener cierto sentido.
De acuerdo en que Escohotado suele pontificar, y que al haber sido casi el único referente en ciertos temas, parece que son verdades sin rebatir todas aquellas que ha escrito o dicho (o muchas de ellas).

Pero si entiendo, que quien no prueba ciertas drogas alguna vez si están a su alcance, SI CONOCE LO QUE PUEDEN OFRECER, a menudo tiene que ver con el miedo (justificado también por la ignorancia promovida) o a perder el control, o por la idea de que serán presas de un deseo irrefrenable que les destrozará la vida convirtiendo a una persona normal y equilibrada en un desaprensivo toxicómano asesino (véase Delfina, aunque no sea normal).

Y dentro de esa cobardía me incluyo yo ahora mismo, en este momento. Que por una parte tengo el impulso de volver a zambullirme en los enteógenos y por otra parte (justificada en cierta medida por cuestiones fisiológicas), me cago las patas abajo de pensar en lo que sería un viaje de los de tragar saliva.
Y eso que en su inmensa mayoría siempre los he tenido "llevaderos" y los últimos fueron siempre positivos y sin grandes dificultades.

En cuanto a lo que dices, de que existen muchas más razones para no tomar drogas, totalmente de acuerdo.
De entrada, habría que haber marcado la diferencia radical entre enteógenas y "otras".

Pero aunque haya sido Escohotado, y lo dijera con ese aire suyo tan ex-cathedra, y la frase contenga una buena dosis de provocación y necesite de bastante interpretación, ¿no crees que hay algo en su esencia que es cierto?

Digamos que para algunos, en especial para los que las conocen, esas podrían ser dos importantes razones para no acercarse a las experiencias provocadas por los enteógenos.

Otra forma, mejor y más lógica, hubiera sido concederle el mérito que tienen aquellos que de forma regular, han ampliado el conocimiento sobre enteógenos (y otras drogas poco o nada conocidas) a base de atreverse a experimentar con ellas.

Y sí, Escohotado tenía su propio monstruo en la conciencia. Para más sobre eso, "Sesenta semanas en el trópico".

Eduardo dijo...

¿no crees que hay algo en su esencia que es cierto?


Seguramente para muchas personas si, pero, igualmente, estoy seguro que para muchas otras priman otras razones antes siquiera que aparezca el más mínimo miedo. Una de ellas, por ejemplo, el más absoluto desinterés en catarlas, algo que, a quien le gusten las drogas, le puede resultar inconcebible, pero que, sin embargo, personalmente creo que está bastante extendido y que es tan normal, lógico y entendible como lo es el más absoluto desinterés que cada cual tiene a mil y otras cosas que a otros les apasiona (independientemente de lo muy o muy poco arriesgadas que puedan resultar).


Saludos!!!

Symposion dijo...

Totalmente de acuerdo.

Pero yo ya me refería más a las personas que las han probado y las conocen, fuera del caso de los que temen convertirse en vampiros asaltantes de abuelas.

En el caso de las personas que no tienen el más mínimo interés en probarlas, o en otros casos, como el de que el desconocimiento de sus efectos sea una razón, más de una vez me he topado con personas que por su labor y formación, me parecía inconcebible que no hubieran dado una oportunidad a lo que la alteración de la conciencia podría brindarles.
Recuerdo como varios me comentaron que no tenían el menor interés en alterar su rutina psíquica, y eso no me cabía en la cabeza.

Pero cuando has pasado por ciertos estadios de "perdida de la estabilidad emocional", llegas a comprender la importancia que esa rutina psíquica tiene para el equilibrio personal, y a apreciarla mucho más.
De ahí también otro "miedo". El miedo a tener que volver a conseguir un status mental que te ha costado trabajo alcanzar.

Abrazos!

Eduardo dijo...

Para variar, podríamos seguir así eternamente, aunque por mi parte esta vez espero contenerme.

La cuestión es que me resulta mucho más lógico y esperable que cada cual tenga sus motivaciones y desmotivaciones para hacer esto o aquello (incluido tomar por primera vez drogas o enteógenos, dejar de tomarlas habiéndolas tomado ya, o volver a tomarlas) y que el miedo sólo es una de ellas, para muchos la más importante y para muchos otros no, ni de lejos, tanto que ni siquiera se podrá rastrear en ellos rastro alguno de miedo.

Te pondré un ejemplo en cierto modo emparentado con los enteógenos: la práctica de disciplinas de meditación trascendental y estas movidas que también permiten romper la rutina psiquica, alcanzar estados no ordinarios de consciencia, conocerse a sí mismo y tal y tal y tal, todo ello, además, de un modo más suave, llevadero y menos sobresaltado y arriesgado que con la toma de enteógenos, por lo que espero que coincidas en que mucho miedo, como tal, no dan. Sin embargo, a mogollón de gente se la suda practicar esas disciplinas y la razón de que muchas de ellas no la practiquen ni es el miedo ni es la pereza (por el tiempo y la disciplina que hay que dedicar al tema), ya que muchas dedican el mismo tiempo y la misma disciplina a otras cosas como levantar pesas y hacer abdominales con la única motivación de lucir su hermoso cuerpo cada vez que tengan ocasión. Es decir, a muchos el culto al espíritu en sus más diversas posibilidades sencillamente se la re-fan-fin-fla y prefieren dedicar su tiempo y sus energías en el "culto al puerco" o en cualquier otra cosa que les vanga en gana y sin que el miedo tenga, necesariamente que andar por medio.
Y para quien haya practicado estas disciplinas y en determinado momento deje de hacerlo, (que también los hay), pues más de lo mismo: sus razones personales tendrán y no veo porqué el miedo ha de ser la motivación universal.


Creo que quien ha tomado drogas o enteógenos y ya no las quiere tomar puede tener mil y un motivos para hacerlo y que para muchísima gente el miedo no será una razón ni principal ni necesaria. Por mencionar otras: hastío, aburrimiento, pereza, desencanto, pérdida de interés, cambio de inetrés y motivación hacia otras cosas...

Saludos!!!

Symposion dijo...

Lo primero, que me ha encantado lo del "culto al puerco", jajajajaja. Nunca lo había oído y el juego de letras es realmente simple.

Y me da pie para preguntarte alguna cosa:
¿No crees que esa expresión denota un cierto desprecio hacia los que cuidan sobremanera o como único guión y baremo su cuerpo?

Por más que hagan series como "Bea la fea", cuyo final para más recochineo es que se transforma en alguien físicamente aceptable por los cánones y se queda con el guaperas de turno que la ha puteado hasta la saciedad, no da la impresión que la sociedad vaya a cambiar los valores de culto estético por los de culto ético (y una vez perdida la ética, sólo nos queda la estética, que decía Ivá, el dibujante de Makinavaja).

Mientras que la oferta de lugares donde trabajar el cuerpo es interminable, las posibilidades de encontrar sitios donde te preparen o te ayuden en un camino referente al espíritu o a la mente, son inexistentes estadísticamente si no consideramos los de la iglesia católica, y salvo rarísimas excepciones (y algunas peligrosas ciertamente), muy costosos económicamente.

Tienes razón al decir que a un gran porcentaje de la gente se la refanfinfla el tema de la evolución espiritual, cuando (es una opinión) se nos debería educar en el cuidado de ambas cosas.

No voy a hacer a estas alturas apología del catolicismo. Pero durante décadas, había un cierto grado de instrucción espiritual (aunque fuera pobre y mal usado) que acompañaba a la educación reglada.

Y actualmente esa característica se ha perdido. Y lo peor desde mi punto de vista: NO HA SIDO REEMPLAZADA.

Llego al final.
Seguramente Eduardo, tú también has sido testigo de como muchas personas que nunca habían tomado un enteógeno, cuando leen una descripción de sus efectos, reaccionan expresando su deseo de tomarlos.

¿No crees que es la expresión de una necesidad o de un vacío que se ha generado en el tejido "humano y formativo" de nuestra sociedad, y que muchas personas cuando reconocen la expresión del espíritu (sobre todo con esos resultados tan inmediatos, que debe ser lo que más acerca los enteógenos al sentir consumista) se da la reacción de querer probar esos sacramentos y experimentar esas vivencias a falta de otras que puedan saciar ese vacío?

Nota: Donde he dicho espíritu, sustitúyase por psique si se desea.

Eduardo dijo...

La expresión es mía y la uso en cuanto tengo ocasión como una coña marinera, como un juego de palabras simple y tonto, como tú bien dices, pero sin malas intenciones ni con la intención de ser despectivo hacia nadie y menos aún hacia los cerdos (mejorando lo presente, como dice mi padre siempre que los menciona).

Por lo demás, yo he sigo testigo de todo, menos de Jehová.

Saludos!!!

Eduardo dijo...

Y perdón por la errata al decir "abdominales", quería decir "abominables" (esta ya es de mi hermano).

Saludos!!!

Libelula nN. dijo...

En hora buena llega esta entrada... llevo unos días debatiendo si debo dejar mi actual pareja... y la verdad es que es e entrar en crisis no mola nada, si no fuera por el trrabajo creativo que hay posteriormente. Si pensamos que despues de una crisis no queda nada, seria mucho mas dificil enfrentarnos a ella, Imposible.

Symposion dijo...

Libélula, una crisis siempre tiene que dejar algo... al menos para quien lo quiera recoger.
Personalmente nunca me ha sido un problema decidir dejar a una pareja, y además, casi todas las veces, ha sido una cuestión que llegaba a un punto de decisión común.

Decía Woody Allen algo (no recuerdo la frase exacta) sobre que las relaciones eran como los tiburones, y que uno vivo muerde y colea, y uno muerto, sólo flota. ;)

Sea lo que sea, suerte en tu decisión.

Y Eduardo, cuando queráis estáis invitados a probar la experiencia enteógena del puerco de Guijuelo.
Visto así es una secta estupenda la del culto al puerco.

A nosotros nos lo van a contar!!

Saludos a dúo.

nieves dijo...

Estoy de acuerdo contigo , se nos debia educar tanto en cuidar nuestro exterior y sobre todo el interior, como en otras culturas.Pero solo crecen como setas los gimnasios y clinicas de estetica, asi nos va chicos.Donde estan los sitios que nos preparen espiritualmente para sobrevivir en esta selva?Yno me hables de la iglesia como referente de nada, yo he ido a un colegio religioso y a mi , ni fu ni fa, pero hay mucha gente por ahí todavia jodida, con muchos miedos que les metieron en sus cabezas , unos profesores muy particulares, saludos.

Symposion dijo...

No se me ocurre proponer ahora los colegios de educación religiosa como fuente de formación del espíritu, pero lo fueron para nuestros padres y abuelos.

Que según nuestros criterios y observaciones, nos resulte imposible creer en ciertas ideas, o peor aún, que nos baste con ver la distancia abismal que hay de lo que predican a lo que cometen, nos sitúa fuera de esa posibilidad.

Tal vez alguno ha tenido la suerte de tropezar en su vida con personas que podían ayudarle, guiarle, abrirle puertas, pero eso sólo ocurría cuando ya había un espíritu despierto en busca de respuestas, y a veces han sido maestros (religiosos o no). Yo también fui a un colegio de curas... de donde me invitaron a no volver.

Y cuando hablo de una educación espiritual no estoy hablando de imprimir en el cerebro de un niño la existencia de un dios que nos vigila y castiga, sino la de provocar el despertar del espíritu.

Una cosa más. Esas personas con esos miedos y obsesiones derivadas de su educación, en buena medida lo son porque los padres no fueron los que tomaron las riendas de la supervisión de las ideas y desarrollo moral de sus hijos.

En Salamanca tenemos la oportunidad de cursar una asignatura que tiene una magia especial, tanto el temario en sí como la persona que la imparte: Filosofía para niños.

Y es sorprendente, como esa asignatura en lugar de únicamente formar a los futuros profesionales que se relacionarán con los educandos, especialmente abre los ojos a la reflexión y análisis de la propia psique a los que asisten a ella para aprender.

¿Despertar a los 18-23?
Un poco tarde me parece.

Saludos.

nieves dijo...

Fuente de formacion para el espiritu de nuestros padres y abuelos?No creo , mas bien fuente de mentiras y acojono, y aprevecharse de la ignorancia de ellos.Que los padres no supervisaban la educacion de sus hijos? se pasaban 16 horas en el curro por una miseria, acojonaos por todos los lados,la mayoria gentes analfabetas que lo unico que pretendian era llevar el pan para sus hijos, pues mira no, no se preocupaban mucho de que clase de educacion espiritual le impartian a sus hijos.Y creeme de esas familias habia muuuuchas, de las cuales se aprovecharon esos miserables.No digo todos, estaria bueno, pero demasiados.
Un saludo.

Symposion dijo...

Sabía yo que alguna galleta me iba a caer...

Antes de que alguien más me malinterprete, lo dejo claro: no estoy a favor de ninguna educación religiosa, en el ámbito de la escuela. Fuera de ella, que cada cual elija lo que quiera.

La educación básica ha de ser laica, SIEMPRE.
Otra cosa, es que esa educación carezca de valores que estimulen el despertar del espíritu...

Para nuestros antecesores, la educación fue ligada a la formación religiosa, pero no por ello acabaron siendo beatos, lamesotanas o fervientes católicos.
Y no sería el modelo que implantaría (si eso estuviera en mi mano), pero esos que "sufrieron" (yo también, y como yo muchos de los que aquí escribimos) una educación ligada a lo religioso, teníamos herramientas para pensar, para razonar y para oponernos a aquellas ideas que se pretendieron inculcarnos.

Y de hecho, aquí estamos.
Y no parecemos muy católicos.... ;)

Pero si ahora mismo tuviera que elegir en que momento educativo tuviera que poner a un hijo mio, preferiría que tuviera una educación similar a la que yo tuve, que a la que actualmente reciben los jóvenes.
En lo puramente formativo, y también en lo que supuso enfrentar ideas que eran religiosas, morales y normativas... aunque fuera para no estar de acuerdo con ninguna de ellas.

Hay una página que hace poco me comentó una profesora, en la que se escribe de todos los colegios de España, los propios alumnos.
Esta persona me preguntaba cómo era posible que se permitiera semejante cosa en internet, ya que era una excusa para insultar salvajemente a profesores... y para acosar a los alumnos.
Lo típico: el gordo, el cuatroojos, el tartamudo.... y la putona, la retrasada, y la comebragas. Pero potenciado y aumentado con el anonimato (supuesto) que ofrece internet.
Ya le expliqué que mientras nadie denunciara ese sitio, o hasta que no pasase algo grave y la policía o un juez diera con él, ahí seguiría.

Pero por curiosidad fui a ver que decían de los que fueron profesores de mi colegio, y no me creía lo que veía.
Ni el peor y menos dotado de los alumnos que había en mi clase con 14 años, hubiera sido capaz de escribir la cantidad de aberraciones ortográficas, gramaticales y lingüísticas que allí estaban escritas por todos los que allí vomitaban sus mierdas.

Si como nos enseñan a los profesionales de la educación, el desarrollo moral va unido necesariamente al desarrollo cognitivo, ¿qué nos espera y qué les espera a esos chicos y chicas?
Si se le ocurriera a alguien hablar a esa jauría del espíritu, la psique, o el alma, tengo la sensación de que se lo comerían.

Si alguien quiere ver la página, que me la pida por correo, prefiero no hacer publicidad de semejante sitio.

Eduardo dijo...

Symposion, mira que frase más chula me ha quedado parafraseándote (me temo que la venganza será terrible ;-)))


Personalmente, si ahora mismo tuviera que elegir en qué momento educativo y político tuviera que vérselas mi hijo, preferiría que le tocara el franquismo. Y no sería el modelo que implantaría (si eso estuviera en mi mano), pero los que sufrieron el franquismo tenían herramientas para pensar, para razonar y para oponerse a aquellas ideas que el régimen pretendía inculcar. Hoy en día todo eso se ha perdido...


Un abrazo, compañero!!!

Symposion dijo...

Tú lo que eres es un cabronazo...
¿Parafraseandome? Eso es un max-mix collage sopa de letras...

Aunque no sé por qué pensabas que la venganza sería terrible.

Que no sea lo más políticamente correcto, puede ser. Pero creo que he dejado bien claro por donde van los tiros, como para que des a entender que tengo alguna afinidad por el franquismo... eso es mucha mala leche, o muchas ganas de pegarme el puteo.

Pero si tuviera que pronunciarme sobre el "collage" que has hecho con lo que he dicho, te contestaría esto:
"Sí, CONTRA FRANCO SE FORMABAN MEJOR."

Sabes que no puedo hablar del franquismo por mi edad, ni tú por la tuya.
Pero únicamente hablando de aspectos educativos, culturales, activos y como formación, pocas generaciones ha habido que fueran tan interesantes como las de aquellos que estaban en la universidad en los años del tardo-franquismo.

Y a lo mejor peco de mirar demasiado a mi terreno (la educación), pero tío, yo no sé hasta que punto la sociedad es realmente consciente de hacia donde se está encaminando el tema, y del grado de destrucción que están sufriendo las capacidades atrofiadas y no trabajadas de los jóvenes en la educación obligatoria, y de lo que eso supondrá para ellos y para todo el tejido social.

Como a cualquier rata metida en un laberinto, en el que tiene que buscarse la vida, moverse y probar, esquivar gatos, y trepar paredes para conseguir un trozo de queso, comparada con otra a la que se lo dan sin que tenga que moverse para ello, desde el desarrollo cerebral a las capacidades de una y otra serán totalmente distintas.
Una tendrá recursos y la otra no.

Y dije que preferiría que mi hijo viviera en el modelo de educación que yo viví, que fue post-franquista.

De igual forma que rechazo de plano cualquier uso de la violencia (con excepción de la defensa de la propia vida o de la de otro), rechazo sin dudarlo cualquier modelo social basado en una dictadura. Del color que sea.

Pero eso no quiere decir que la LODE de 1970, o lo que es lo mismo, la enseñanza del modelo EGB, BUP y COU que tú y yo pasamos, es infinítamente mejor que la actual LOGSE.

El más "tonto" de aquella época, no era un analfabeto funcional. Incluso los que no acabaron ni el graduado escolar, aún tenían más recursos que la mitad de los que completan el ciclo obligatorio de la educación actual.

Y todavía no se siente tanto como se sentirá el bofetón que se avecina, porque la mayoría de los maestros y profesores todavía pertenecen a la gente que se educó con la LODE o anteriores.

Cuando la mayoría de educadores provengan del sistema LOGSE... no lo quiero ni imaginar. :(

Symposion dijo...

Una cosa más, Edu.
Si en mi mano estuviera, sin dudarlo un minuto, implantaría la LODE de 1970 frente al sistema actual.

Desde luego, abordando las reformas necesarias para adaptarla a la realidad social actual.
De poco vale crear un sistema educativo "perfecto", para el que harían falta 15 educadores por cada 25 niños.
¿Que quieren hacerlo así?
Que comiencen entonces por dotar de presupuesto a la educación.

Eduardo dijo...

Tranquilidad, que ni he pretendido dar a entender que tengas ninguna afinidad por el franquismo ni por las dictaduras ni nada de eso.

Lo que pretendía era llevar al extremo tu razonamiento (creo que venías a decir algo así: los que sufrieron a los curas tenían más herramientas para cuestionar a los curas, por lo que prefiero esa educación a la que se recibe ahora) para que resultase más evidente lo aventurado (a mi entender) de tu afirmación.

Es decir, si en el cole de curas se aprendía mejor porque sufriéndolos se tenían más herramientas para cuestionarlos, podría entenderse que con el nazismo, el stalinismo o el franquismo se formaba uno mejor porque se tenían más herramientas para cuestionar los regímenes dictatoriales, mientras que ahora que la democracia nos viene dada y regalada como que política, educativa y culturalmente la gente es menos interesante en comparación con la que vivió el tardo-franquismo, luchó en la resistencia contra los nazis, etc.

Bueno, sea como sea, siento que mi razonamiento no haya sido el más adecuado y que se haya prestado a equívocos. En cualquier caso, ya metidos en el tema y sin ser un entendido en la materia educativa, he de decir que aun en el caso de que la formación eductaiva y cultural que recibía la gente en el tardofranquismo fuese mejor que la de ahora (que lo dudo) prefiero que mi hijo se forme un poco o mucho peor que aquella gente pero que, a cambio, pueda vivir en un país un poco más libre.
Y de los curas te digo tres cuartos de lo mismo.


Saludos!!!

nieves dijo...

Creo que voy a dejar aquí el tema, porque estoy "flipando ".Yo tengo dos hijas, y desde luego ni el momento politico, ni el educativo del franquismo lo querria para ellas.El que yo tuve pues si, ahora lo que decimos, casi si me descuidas no saben leer,y de unos valores eticos bla bla...ni te cuento.Pero no los colegios franquistas coño.Claro, que la educacion en el "cole" era cortita, porque muuuucha gente ya estaba currando con 11 años y con menos. Desde luego con hostias y miedo, no creo se forme mejor a nadie.Saludos.

DDAA dijo...

El fin de mi educación secundaria coincidió con el de la dictadura y me alegro mucho de haber estudiado latín y griego. También he asumido mi aprendizaje en un colegio religioso, para bien y para mal, pero no sé si se puede reducir todo a lo que se enseña en las aulas.

Tendría que imaginarme una preadolescencia con Internet, consolas, tribus urbanas, incitaciones al consumo por doquier, uso de drogas mucho más prevalente y, en fin, todas una serie de circunstancias que en mi tiempo eran muy diferentes.

Cuando desde la derecha se pide un regreso a planes de estudio antiguos, se obvia todo esto. La educación del siglo XXI tendría que basarse en otras premisas.

noName dijo...

Claro, es que no solo era la educacióne nlas aulas, sino la que recibian en casa.

Carlos G. Wagner dijo...

Yo estudie en colegios franquistas a los que no llevaría mis hijos ni loco. Tampoco los llevé luego a centros religiosos, pero una cosa me parece clara, el bachiller que yo estudié, con todos su defectos, le daba cien vueltas a lo que ha venido después, importando un modelo, el norteamericano, que allí ha fracasado estrepitosamente. Curro en la Universidad desde hace casi 30 años y añoro a llos alumnos de los primero tiempos. Mejor dicho, añoro a la formación que tenían aquellos alumnos. Luego la cosa ha ido de mal en peor. La culpa no es de los chavales, ni de los padres, ni por supuesto de los maestros. ¿Pero no tendrán que ver algo los planes de estudio?. Yo he flipado con el libro de Filosofía que estudiaban mis hijos, porque no organizada. De cultura clásica, para que hablar. De literatura se eseña unos pocos autores de ahora y ninguno de los clásicos. Y así podríamos seguir... ¿Que coño van a aprender esos alumnos?.
Una persona tan poco sospechosa de veleidades derechistas como Antonio Muñoz Molina publicó hace años un artículo sobre la necesidad de la memorización ¡sacrilegio! en algunas asignaturas, como la Historia. Por supueto que hay que comprender, pero antes hay información que aprender para poder establecer relacionees, y no me refiero a la lista de los reyes godos. Pero si no sabes, a grandes rasgos, la cronología del Antiguo EGipto, por poner un ejemplo, ya que siempre está de moda y vende muy bien, ¿Como vas a comprender los complejos procesos históricos que son diacrónicos y no sincrónicos?.
En fín, no me enrollo más (se nota la deformación profesional, ¿eh?)pero yo estoy convencido que en todas partes interesa, al margen de quién gobierne, una educación que no nos haga pensar demasiado. Se necesitan técnicos, pero nadie quiere un cuerpo de ciudadanos críticos y escépticos.

Carlos G. Wagner dijo...

Bueno, no se que ha pasado, ¿se ha comido las letras blogger?. Juraría que había escrito que no era Filosofia sino Sociologia, pero no ha salido en mi comentario. Perdón por las erratas, pero hoy dormí poco y estoy hecho polvo.

Saludos

Symposion dijo...

Gracias a todos los que habéis escrito con vuestra opinión.

Nieves, no creo que nadie aquí quiera un regreso al modelo franquista, no te sulfures mujer... que no es eso.

Pero tu misma dices que te gustaría que recibieran la misma educacion que TÚ tuviste, y tú te educaste bajo una ley franquista de educación: la LODE.
Y exceptuando que habría que adaptarla a la realidad social actual, como dice DDAA, me parece mejor ley para lo que es posible (económica y humanamente posible) en estos momentos en el país.
Muchísimo mejor... y no precisamente por ser franquista.

Lo que dice DDAA, que entra de lleno d en el problema de las humanidades (que muchos no entendíamos en su momento, de que nos podía servir saber latín o griego) que se han ido borrando poco a poco de los sistemas educativos.
Yo estudié algo de latín, pero no griego.
Y ahora quiero hacerlo. No sé si sonará snob pero es así, me gustaría haber aprendido griego o al menos sus fundamentos para poder seguir yo con él.

Y Edu, desde luego que un sistema cualquiera que te exige más, consigue más del alumno.
Pero eso en ningún caso quiere decir (ni yo he dicho) que quiero que vuelva Paco con las rebajas, ni ningún otro.
Pero si algo estaba bien hecho, y se hizo en una mala época... ¿por qué hemos de cargárnoslo?
Y Nieves, no hablo de educar a ostias.
no digo que no me llevase alguna torta alguna vez, pero eso no es cuestión del sistema educativo, sino de quien lo aplica.

Y por último Carlos, que le agradezco especialmente la intervención como profesional del tema.
Dice que añora el nivel de los estudiantes de hace 3 décadas.
Pues si ya entonces, carreras como magisterio eran el patito feo de las carreras, donde iban los que no podían hacer otra cosa (tenemos un ejemplo muy REAL en este país...), ahora ya son de terror... surrealistas.

Y esos, que son (en buen porcentaje) los menos capaces de un sistema educativo universitario, son los que educarán a tus hijos y a los míos en el futuro.

Si no acojona, es que no se comprende la magnitud de lo que se nos viene encima.

Eduardo dijo...

Hola Symposion, yo tampoco quiero que venga pakito y tampoco he dicho que tú quieras que vuelva.

Ahora bien, sin conocer a ciencia cierta lo que se cocía en los colegios de curas y en los franquistas, la idea (tal vez erronea y prejuiciosa) que me he hecho de ello es que se debería de respirar un ambientillo bastante opresivo y reaccionario en el que, precisamente, lo último que se debía de querer alentar es el espíritu crítico (y menos aún el "escepticismo" religioso). En base a esta creencia mía, lo que quería decir es que por muy bien que enseñasen idiomas antiguos y por muy bien que enseñasen a escribir, a memorizar, a hablar, etc., etc., y por muy mal que se haga ahora en los colegios públicos, personalmente, para mi hijo, prefiero que hable un poco peor, que escriba peor aún y que no sepa latín a que tenga que respirar día tras día ese (para mi) irrespirable ambientillo de colegio de curas del tardo-franquismo.

Sólo era eso.

En cualquier caso, aun desconociendo los supuestos desastres de los actuales planes de estudio pero intuyendo que seguramente tendréis razón cuando afirmais que ha bajado el nivel, he de decir que tampoco las tengo todas conmigo cuando a las nuevas generaciones se las presenta como si fuesen una panda de zoquetes no sólo incultos sino descerebrados, que, además de no saber latín o las reglas ortográficas, tampoco saben pensar, carecen de valores éticos y son menos "interesantes" y apañados que los que fueron a la facultad a finales del franquismo.

Es comprensible que el sistema opresivo que vivieron esas personas (en el colegio con los curas y en el país entero con las cosas de pakito) diera lugar a que muchos reaccionaran y pasaran de comulgar con el adoctrinamiento que recibían, pero no creo que eso les hiciera necesariamente más espabilados, más críticos ni más nada en comparación con los jovenes de hoy en día. Habría que ver cuantos universitarios de aquellos años acabaron igual de adoctrinados y carentes de espíritu crítico alguno durante un buen tiempecito, abrazando las tesis contrarias a las doctrinas católico-nacionalistas, metidos en insufribles disciplinas políticas izquierdistas, buscando a dios en majarajis hindues con más cara que espalda y todas esas movidas. Visto así, la verdad es que me parece que muchos chavales de hoy en día les darían sopa con ondas a muchos de aquellos años, al igual que seguramente también les pudiesen dar unas cuantas leccioncillas en valores, solidaridad, tolerancia y todas esas cosas de las que tanto se habla y que, en términos reales, no en ñoñerías y palabrerías, dudo mucho que se promoviesen más en el franquismo y en los colegios de curas que hoy en día, como tambien dudo que los chavales de antaño fuesen realmente más tolerantes y solidarios que los de ahora.


Tal vez soy un iluso, pero de verdad que me cuesta creer que los jovenes y adolescentes de ahora sean tan tontos y egoistas. Estoy seguro de que en muchas cosas nos dan mill vueltas y que son tanto o más espabilados que los de décadas pasadas, otra cuestión es que escriban peor, que tengan otros códigos de educación y todo eso, pero vamos, que de ahí a ser casi estúpidos y sin valores me parece que hay un abismo.

Y sea como sea, me alegro de que si les da por ser unos descreidos, unos escépticos, unos beatos o unos activistas políticos lo puedan ser por motu propio (al menos un poquito más que antes) y no como reacción por haberse visto inmersos en un clima opresivo y represor.

Saludos!!!

Eduardo dijo...

Todo ello no quita que, si a juicio de los expertos en la materia, los actuales planes de estudio son una mierda, haya que mejorarlos y que si los de antes eran mejores, que se retome de ellos lo que sea buenamente retomable, eso si, por favor, para mi hijo, si puede ser, como para los de Carlos: sin curas, pakitos ni adoctrinamientos extraños, es decir, que hablen, escriban y sumen bien pero que no tengan que tragarse rollos raros.

Saludos!!!

Symposion dijo...

Ok. Yo también firmo eso.
Si he dicho que no quiero dictaduras, no las quiero.
Ni violencia en ningún caso, no la quiero.
Ni una educación ligada a una idea religiosa, tampoco la quiero.

Pero ya puestos a pensar mal, y creo que los que tenemos cierta relación con el tema "drogas" con un poco de profundidad, podemos hacerlo, no entiendo como cualquier gobierno del pasado (desde la república a la monarquía o a la dictadura) lo primero a lo que echaban el guante era a la educación, y sin embargo ahora es la chica fea del baile... que con unas u otras excusas, lo único que se ve desde hace un par de décadas (aunque más acelerado ahora) es como el nivel ha ido cayendo en picado.

De todas formas Eduardo, hay herramientas básicas, y creo que si cualquier educador tuviera que elegir una, sería la lectura (comprensiva).
Aquel que sabe leer, siempre podrá elegir a sus maestros.

Los demás, serán presas de los medios de des-in-formación.

¿Te imaginas una sociedad en la que los mensajes, las ideas, la comunicación, sólo existiera en formato audio-video?
Quien posea los más fuertes recursos en ese área, tendrá la complacencia de un enorme porcentaje social (y ya es bastante similar).

¿Que el fascismo se cura leyendo?
Pues como sea la única cura, de aquí a unos años, ni cura ni vacuna.

Educación obligatoria, laica, universal, en igualdad de condiciones, y formando al individuo en todas sus áreas.
Gobierne quien gobierne, cojones!!

Pero parece que no hay mucho interés... ¿por qué?

Symposion dijo...

Hay una frase que había pasado por alto de las que ha dicho Carlos.
Por mi parte con ella cierro.

"Se necesitan técnicos, pero nadie quiere un cuerpo de ciudadanos críticos y escépticos."

Eduardo dijo...

Pues yo dudo mucho que el fascismo se cure leyendo, sinceramente, este tipo de cosas que se suelen decir me parecen de una arrogancia extrema por parte de la izquierda. Hay fachitas bastante cultivados y rojillos claramente iletrados. Tampoco creo que antes se leyera más que ahora (aunque no tengo datos).

Por otra parte, más allá del muy probable (por lo que decís) bajón de nivel educativo, me da que este tipo de valoraciones sobre los jovenes y adolescentes está seguramente muy contaminada por la visión que los adultos siempre han ido teniendo de las nuevas generaciones (dándose el caso de que los adultos ahora somos nosotros) ya desde tiempos de Lucy la australopithecus: "si es que mira como andan ahora estos chavales, todo erguidos y chulitos, hay que ver como se van perdiendo las formas!!!".

Es decir, creo que nos vamos haciendo viejos y, aparte de que realmente pueda estar bajando el nivel, empezamos a tener los sesgos y los achaques de los viejos: el conservadurismo (para mi hijo quiero la misma educación que tuve yo); la añoranza de los viejos buenos tiempos (añoro a mis alumnos de hace 30 años - lo cual, aparte de que puede que tuvieran más nivel, puede estar influido por el hecho de que hace 30 años el profesor era 30 años más parecido generacionalmente a sus alumnos, con todo lo que eso conlleva) o el olvidarse de nuestra propia condición cuando nosotros mismos teníamos 15 0 20 años (ya no saben ni hablar - sin tener en cuenta que ahora nosotros tenemos 40 y que si nos escucháramos hablar a los 15 y a los 20 nos moriríamos de espanto).


Saludos, abueltes, sugiero una entrada sobre la moda de los pantalones por las rodillas y los calzoncillos y las bragas a plena vista. Que dius?

Emi dijo...

Hola y perdona, si sólo me asomo a tu blog cuando tocas temas tangenciales o colaterales al tema estrella, drogas. Gracias por hacerlo de vez en cuando, porque así permites que quienes te seguimos aprendiendo sobre un mundo desconocido para muchos como el de las drogas, podamos hacernos presentes en algún momento.
No voy a detenerme a discutir sobre la frase de Escohotado, ni siquiera sobre el importante tema de la educación en valores en que parece haber derivado tu mensaje. Yo quiero retomar lo que me parece la pepita de oro de tu entrada, a saber: “una experiencia no química ni buscada que surgió de una noche en el silencio de un nuevo hábitat”. Percepción de “sufrimiento, dolor y miedo” y “a la vez como un privilegio al ser una percepción como “estado de gracia”.
Y todo esto “para llegar a experimentar que la vida está llena de oportunidades que podemos elegir”. Una elección casi siempre abocada a la creación.
Quiero felicitarte, Symposion, porque así, de una manera sencilla, como nos ocurre al común de los mortales, has podido experimentar y compartir con todos eso que llamamos “gracia” sin saber muy bien qué es. Aunque yo estoy convencida que de ser algo, es precisamente un combinado de apertura y tensión. Algo que tú has reflejado muy bien. Y por eso se torna creación, porque nos saca de lo cotidiano (acatado), de la autogestión (como reflexión constante de predicados circulares) y generalización (que tiñe el horizonte vital de un tono monocolor). Gracias por compartir con tus lectores, experiencias tan íntimas e importantes. Gracias.

Symposion dijo...

Emi, gracias por tu comentario, pero la pepita de oro de momento es una boñiga de vaca. Si la gracia llega te lo haré saber, de momento sigo en preliminares.

Edu, no se porqué sabía (lo juro, lo jurooo) que ibas a saltar por ahí.
Tal vez, y me ha sorprendido mucho, es que dijiste o dudaste o no tenías conciencia del nivel que está dejando la educación actual.

¿Nos quejamos de las formas?
O mejor, hablando cada uno de su postura, ¿me quejo de las formas?
Sí, no tengo duda alguna.

Pero si te fijas, y eso no creo que lo vieras desde los de Laetoli, nos quejamos (me quejo) de su falta de formación.
Precisamente de que no tienen herramientas para ser críticos, de que se les está dejando a merced de la educación por tv (si no sale en la tele, es que no es cierto, ni importa), se les está privando de la capacidad de acceder a las herramientas necesarias para el desarrollo de su razón.

Queremos (quiero) que sepan LEER y ENTENDER lo leído.
Quiero que sepan SUMAR DOS NÚMEROS DE DOS CIFRAS sin usar la calculadora.
Precisamente dotarles de capacidad de respuesta crítica y razonada.
Bajando las exigencias hasta ahí, ¿crees que somos abueletes reproduciendo la "queja intergeneracional"?

Pienso que de ser lo que tú dices, aunque no lo digas sin cierto grado de provocación y puteo (creo...), estaríamos hablando de disciplina escolar, policía en los centros y sanciones de cárcel, y no de planes de estudio.

Menos de lograr un cuerpo de ciudadanos formados y escépticos.

DDAA dijo...

Lo cierto es que la matraquilla esa del facherío liberaloide con la "generación de la LOGSE" y demás sonsonetes me parece una memez. Si queréis leer un libro que parece escrito por un Atapuerco, pillaos, "Groovy", novelucha infecta con la que José María Carrascal (de todos conocido por sus corbatas) ganó nada menos que el Premio Nadal en 1973. Sería por un favorcete o por chupársela a todo el puto jurado del premio, porque al lado de este bodrio, el Kronen de Mañas es puro Nabokov.

Y lo mismo se podría decir de toda la chusma afín a Carrascal, que por escribir en plan Galdós (pero en malo) ya se creen con derecho a mirar por encima del hombro a los chavales y a generalizar, cuando forman parte de la generación más inculta, machista y zafia de nuestra historia (Burgos, Ussía, Martín Ferrand y un larguísimo etcétera). Es que escuchas a esta peña y se diría que todos ellos han sido tocados por el dedo divino de las Musas, cuando en este país, durante décadas -y hoy no es diferente- lo que más ha interesado al personal ha sido el fútbol, los toros, el vino y las mujeres, y salta a la vista que estos fulanos no son una excepción.

Sobre los trágicos índices de lectura en España (y en esto estoy en desacuerdo con Edu) venía ayer un buen artículo en El País. Aquí va:

Cautivos y desarmados ante las elecciones

Eduardo dijo...

Bueno, ante todo creo que en ningún momento he entrado a valorar si se lee mucho o se lee poco, lo único que he dicho es que no creo que ahora se lea menos que antes, aunque, como ya apunté en su momento, no tengo datos.

Al respecto, el artículo de El País tampoco afirma directamente nada sobre los índices de lectura pasados en comparación con los actuales, pues tan sólo habla de estos últimos. Aún así, creo que aporta algunas pistas interesantes, pistas que, según mi parecer, vendrían a corrobar mi tesis más que la contraria.

De entrada, dice que entre los colectivos que más leen están los jóvenes. Además, menciona que entre los que no leen están los mayores de 55 años. Es decir, que quienes en el momento en que se murió Franco tenían 20 años o más a día de hoy no leen un carajo, se entiende que o bien porque nunca han tenido el hábito o bien porque lo han abandonado.

Otros colectivos que no leen son las amas de casa, los que sólo tienen estudios primarios y los que viven en poblaciones de menos de 10.000 habitantes. De modo que cabe preguntarse si estas figuras serían más frecuentes hoy en día o hace treinta y cinco o cuarenta años. Hagan sus apuestas, señoras y caballeros.

A su vez, en cuanto a la calidad de los libros que lee la población, estaría bien saber cuales eran los best sellers de 1970, 1975, 1979 en España... ¿Serían mucho mejores que Harry Potter o el Código Da Vinci? Mis dudas tengo.


Por último, en cuanto al informe Pisa, 38 de 55 no me parece tan mal (no en todo vamos a ser los primeros, y con lo de la coca ya tenemos nuestra medallita). Además, de nuevo, habría que ver el puesto que ocuparíamos en la clasificación de los años 70, tanto en comprensión lectora como en abandono escolar.

Cambiando de tercio, dejando la lectura y pasando al tema que apunta Symposion de que los jovenes de hoy en día carecen de capacidad de respuesta crítica y razonada porque no se les dota de las herramientas necesarias, decir que vuelven a asaltarme las dudas. Yo la verdad es que no tengo mucho contacto con el mundo educativo ni con los adolescentes y los jovenes. Cada vez menos. Pero me he tirado unos cuantos años dando charlitas sobre drogas en institutos, aulas de garantía social y tal y tal y tal, y el caso es que no me he llevado la impresión de que sean unos zoketes ni tampoco que de sean más zoketes de lo que lo eramos nosotros (hablo de mi y de los de mi clase). Si me han parecido muy buenecitos, muy manipulables y muy influenciables, pero eso siempre ha sido así (cosas de la edad). Además, en cuanto a herramientas y posibilidades para desarrollar un posicionamiento crítico, cabría entender que, en sí misma, la sola posibilidad de impartir esos talleres sobre drogas represente probalemente un ejemplo bastante ilustrativo de lo que se cocía hace unos años y de lo que se puede cocer ahora. Hasta hace tres días, cualquiera que fuese a hablar de sustancias psicoativas al cole lanzaba si o si el siguiente mensaje: Drogas = KK. Hoy en muchos centros el que se emite es el de que las drogas pueden aportar cosas positivas y también pueden dar lugar a problemas, que una cosa y otra depende de varios factores, uno de ellos, fundamental, del modo en que se utilicen y que, en última y primera instancia, el hecho de utilizarlas o no es simplemente una opción personal, siendo tan aceptable y respetable el hecho de consumirlas como el de abstenerse de hacerlo, de modo que ellos son los que han de decidir qué es lo que quieren hacer y como lo quieren hacer.

Creo que esto es tan sólo un ejemplo entre muchos otros de que a día de hoy existe un más amplio abanico de fuentes informativas, de acceso a diferentes posicionamientos y visiones sobre cualquier asunto. Antes las posibilidades eran mucho más limitadas, había un dogma y su contario, un canal de tv (y la 2), un par de periodicos... y seguramente se publicaban muchísimos menos libros que hoy.

Saludos!!!


PD: Symposion, lo mío son tan sólo opiniones, poco formadas e informadas, pero ni van con mala leche o intención de puteo ni pretenden ser una provocación para nadie.
En lo de abueltes me incluyo a mi mismo, que conste en acta.

Symposion dijo...

No creo que la degeneración del sistema educativo comenzase con la LOGSE, pero sí es cierto que con ella se ha desbocado.

No es casual, ya que la LOGSE se construyó por gente que su única experiencia en las aulas, era o la universitaria (de aquella época) o la de haber hecho "prácticas" en alguna escuela unos meses.
Y aunque el deterioro había comenzado antes, la LOGSE lo habría generado igualmente.

No es propósito de este lugar explicar lo que hace falta muchos años para comprender en toda su dimensión (y lo que me queda), y si tratase de reducirlo caería en simplificaciones que serían "opinables".

Digamos que la LOGSE se hizo con la mejor voluntad, partiendo de los mejores supuestos (tanto en profesorado como en alumnado), y contando con los mejores medios (inexistentes aún hoy día).

Tenemos un sistema educativo que sufre de una psicosis que le mantiene en sus raíces, completamente despegado de la realidad.
Sobre a quien favorece eso... puede escribirse mucho y especular otro tanto.

Pero está claro a quien perjudica.
Y no nos perjudica a "nosotros", los que ya hemos pasado por allí.
Les perjudica a los que vienen.
Perjudica al individuo.

Que la derecha haya hecho bandera de ese tema para arrearle a la izquierda que acometió el proyecto, no hace menos verdad algunas cosas.

Como decía Eduardo, hay algunos fachillas muy bien preparados y revolucionarios de la izquierda sin preparación alguna.
Y podrán ser aburridos, repulsivos, repelentes, y provocar los peores deseos, gente como la que ha nombrado DDAA, pero creo que no hablaríamos de formación sino de orientación.

Y hay algo que cae en por su propio peso, ya que es común: en las facultades de educación, el sentimiento de catástrofe (no venidera, sino actual) es algo común a personas de todas las tendencias políticas.
Todas reconocen la masacre realizada y lo que se nos viene encima.

Todas las facultades (universitarias), o la inmensa mayoría, están más o menos divididas según grupos afines al PSOE y otros al PP, más algunos independientes que hace tiempo dieron por perdido el tema y esperan que algún día se pueda hacer borrón y cuenta nueva.
Por defensa, los del PSOE no reconocen ciertas cosas delante de los del PP (o lo hacen en la intimidad) para no ser atacados con la lanza del sistema educativo.

Pero la realidad es la que es, sin buscar culpables políticos, e implorando soluciones inmediatas.

En cuanto a lo de la lectura, que tanto he remarcado, creo que el artículo que nos pone DDAA, no recoge a lo que yo me refiero.
Es evidente que los hábitos de lectura son pobres, y que se dedican mil veces más tiempo a la televisión.
Las consecuencias de eso, sí están bien expresadas en el artículo, sobre todo en su título.

Pero la preocupación sobre que no se leía bastante, que yo recuerde viene de mucho antes de que fuera consciente del tema. No es una consecuencia LOGSE, sino social mucho más compleja.

La preocupación que yo expreso, y que parece que suena demasiado catastrofista para aceptarlo, es que un gran porcentaje de los jóvenes, acaban la formación educativa sin saber leer.
Así de simple.

Algunos sin saber leer fluidamente (a nivel oral) y otros, más afortunados, sabiendo leer pero sin poder hacer dos cosas a la vez, como leer y comprender lo leído.

Y a quien se piense que es broma, que pregunte a un profesor de la E.S.O. (de los 12 a los 16 años) y le podrá confirmar ese punto.

Una cosa más sobre el artículo.
Hay una frase que me parece muy desafortunada como para usarla estableciendo una comparación, y es esta:
"¿Le gustan a usted los libros?" es como preguntar: "¿le gusta a usted pegar a su pareja?". Da mucha vergüenza decir la verdad.

Tal vez a este señor le da vergüenza reconocer que le gusta o gustaría pegar a su pareja, pero lo vergonzoso no es reconocerlo sino planteárselo siquiera.
Y si sólo era un recurso expresivo, me parece un desacierto colosal.
Podía haberlo comparado con sacarse mocos de la nariz con el dedo, que hubiera estado más acertado.

Symposion dijo...

Eduardo tío, siempre te pillo a contrapelo...
Escribo despacio y cuando acabo me encuentro con que has dejado otra aportación.

Yo creo que en este tema, no vamos a avanzar mucho, posiblemente yo por exceso de implicación y otros por falta de cercanía a ese colectivo (de forma representativa).

Pero todas estas cotorradas que nos salen, a mi, y a otros por lo visto, le resultan interesantes.

Y Edu, lo de mala leche o puteo, lo expreso como algo amigable, dentro de lo que es el opinar y el dialogar.
Nunca he pensado ni he sentido que algo de lo que decías tuviera el menor sesgo malintencionado.
Yo creo que tu lo sabes, pero por si alguien nos lee y no lo parecía...

Eduardo dijo...

Si, ya he dicho que mi contacto con estudiantes, del insti o universitarios es muy pero que muy reducido (aunque coño, ahora que digo esto, aparte de los mencionados talleres con chavales, hoy mismo vengo de dar una clase en un master de drogodependencias de la facultad de medicina, mañana tengo otra, la semana que viene otra y en mayo otra, llevo así desde el 2000 o 2001 y ni hoy ni ningún otro día he notado yo grandes dificultades de comprensión, de razonamiento, ni fakta de espíritu crítico... ni mucho menos nada que pueda recibir el calificativo de catastrófico - aunque entiendo que esta experiencia es muy, muy reducida), y reconozco que tampoco tengo ni idea de cuestiones educativas.

Es decir, mi cercanía con el colectivo de estudiantes no pasa de lo meramente puntual. Ahora bien, por curiosidad, ¿puedes decirme cual es la tuya y en qué percibes concretamente que carecen de espíritu crítico y de capacidad de razonamiento?

Saludos!!!

Symposion dijo...

Edu, me hablas de la facultad de medicina... no me parece precisamente el grupo representativo, ¿no crees? ;)

En cuanto a mi experiencia, si quieres te la comento en privado, pero pon que haya estado unos cuantos años en educación no formal, y otros tantos en educación formal (reglada).

¿Y que en qué percibo que carecen de espíritu crítico o de capacidad de razonamiento?

Te voy a dibujar un "sketch" (por no llamarlo de otra forma).
2ºCurso de Educación Primaria, facultad de educación: los que ahora mismo ya son los profesores de los niños entre 6 y 12 años.
Pregunta a una clase de 65 personas, edad media 20 años:
¿Quién puede decirme lo que significan las siglas O.N.U.?

De 65 personas, 3 levantan la mano inmediatamente.

Al ver la cara de sorpresa, se pregunta de nuevo y se les dice que aunque no sepan las siglas, si saben qué es o algo sobre esas siglas.

Otros 3 tímidamente y finalmente otras 2 personas más.
Se esquiva a los 3 primeros, que lo sabían de sobra.
Se deja a los 3 siguientes para luego, y se le pregunta a los dos últimos.
Las respuestas oscilan entre: "esos son los de la guerra, no?" y "son algo de países internacionales (...)".

Los tres que levantaron la mano en segunda petición, dudan en las siglas, las balbucean, y entre lo que dicen los 3, consiguen completarse para decir que es la Organización de Naciones Unidas.
Cuando lo dicen ya en voz alta, el resto de la clase hace un gesto como "ah sí, era eso...".
Se les pregunta si conocen alguna de las funciones que tiene, alguna característica o algún dato sobre para que están ahí.
La clase empieza a especular sobre sus funciones, y comentan desde que son "los de los cascos azules" a "un grupo de países contra el comunismo", y otras variedades más o menos inconcretas, como que tenían que ver con los refugiados (aunque dijeron refugiados políticos...), o que luchaban contra el hambre y las enfermedades (no quedó claro si lo confundían con la OMS y la FAO).
Ninguno mencionó a UNICEF, los niños o la infancia, y tampoco a la educación.

Los 3 primeros que levantaron la mano: un iraní de 23 años, un chico de 25 años que venía de Torrejón de Ardoz y una chica de 19 que había cogido esa carrera por vocación, ya que inicialmente iba a hacer ciencias exactas.
Los 3 se miraban atónitos y miraban al resto de sus compañeros, sin decir nada.

Finalmente se les pide a ellos que lo expliquen. La chica explica sus siglas, habla del consejo de seguridad, de los países con derechos especiales, de sus resoluciones.
El chico de Torrejon, habla de otros organismos dependientes o relacionados y de cuando se creó y sus supuestas funciones. Y el iraní responde finalmente a todas las dudas que quedaban sobre que eran y hacían, y además expresa una opinión al respecto al establecer comparaciones en base al trato que se depara a ciertos países y a otros.

Dos o tres años después, esas personas estaban ejerciendo como educadores en un amplio porcentaje.
Educando niños.

Puedes tal vez decirme que eso no te contesta directamente a tus preguntas.
Pero si de 65 personas sólo 3 pueden, en segundo curso universitario para ser educadores, tener una idea "suficiente" de lo que es la ONU, ¿qué más te puedo decir?

Luego alguna vez he escuchado decir, a maestros en activo (de 25 años más o menos) en dos ocasiones, que después de la carrera no habían vuelto a leer un libro. Y no era una reflexión pesada y doliente. Uno de ellos, hombre, lo decía con cierto orgullo explicando la falta de necesidad de hacerlo ya.
La otra, mujer, y que además trabajaba en educación no formal, se extrañaba de que en una actividad de 15 días fuera de casa, me hubiera llevado dos libros para leer, y me preguntaba extrañada si yo no leía revistas y comentaba bromeando que es que yo seguramente había sido el empollón de la clase.

El primero es actualmente maestro de primaria en un colegio público.
La segunda era maestra de infantil en un colegio privado y monitora de ocio y tiempo libre.

noName dijo...

Lo que pasa, con la experiencia de Edu (que no me parece poca) es que habla de drogas, y ese tema es apasionante y le interesa a todos los jovenes, y las charlas sobre drogas son amenas, con debate y con muchos opuntos de vista.

Yo creo que la gente joven, de lo que le interesa, chana mucho y tiene acceso a información.

3'14 dijo...

joderrrrrrrrr

He empezado a leer los comentarios, pero, son tantos y tan interesantes que necesitaría una semana para poder acabar de leerlos y bueno, ahora no dispongo de tiempo :(


Sin tomar drogas he experimentado pánicos, ansiedades, angustias, llantos descontrolados y bruscos cambios de estado anímico. Y Sólo tengo que decir que no se lo deseo a nadie. Menos aun comprendo que alguien lo pretenda experimentar...

Tal vez no es tan descabellada esa frase de Escohotado, tal vez sea de cobardes no tomar drogas, pero también es de valientes reconocer la cobardía.

Un saludo! Espero tener un rato de estos el tiempo disponible para leer con atención todos los comentarios.

Symposion dijo...

Hola Pi.
Creo que los comentarios te interesarán, porque como ha pasado con otras entradas, el tema ha ido derivándose a otras cuestiones, y generando opiniones bastante nutridas.

Aunque no se haya mantenido el hilo argumental del tema en sí mismo.
Pero si ha salido es porque tenía que salir... digo yo.

Sollunar dijo...

En este caso, puedo opinar porque sé perfectamente que llevo razón en lo que digo...

La educación actual es una "mierda" hablando mal y claro... Los niños de hoy en día llegan a los 12 años, edad donde se acaba la educación primaria, y no saben ni leer bien, y esto con las leyes anteriores no sucedía, al menos con tanta frecuencia...

Llegan a la secundaria con un déficit formativo importante, y de ahí viene que haya tantas malas notas, tantos abandonos, y tanto pesimismo en esa etapa educacional... Y eso no es todo...

En el año 2003 comencé la carrera de magisterio, y me quedé sorprendida cuando descubrí que más del 85% de mi clase no sabía qué diferencias había entre un partido de derechas y uno de izquierdas, y lo que es peor, no sabía situar ni al PP ni al PSOE y mucho menos a IU en uno de estos bandos... Es totalmente frustrante ver en que se está convirtiendo la enseñanza en el país español... Y la culpa de esto solo lo tienen los gobiernos, tanto unos como otros... ¿Por qué tanto cambio de leyes? Unicamente lo hacen para llevarse los grandes pilares de la sociedad española, en este caso la Educación, a su bando y desde allí manejar...

Tengo 23 años, soy de la generación del 84 y sinceramente creo que los que nacimos en ese año y un par de años más tarde (hablando en términos generales) somos los últimos "bien educados y enseñados" por así decirlo...

También he de decir que las 4 o 5 personas que levantamos ese día las manos a dicha pregunta del profesor de universidad, 2 de ellos tenían mas de 30 años, otros dos rondaban los 27 y yo por aquel entonces tenía 21.

Un saludo

Eduardo dijo...

Hola de nuevo, compañeros del metal. Sieguiendo la línea abierta en la anterior entrada he vuelto a consultar la opinión de dos personas con experiencia y rodaje en en el asunto que ahora nos ocupa. Por cosas de la vida hoy me ha tocado hablar por teléfono con el padre de mi novia y con mi propia madre, dándose el caso de que el primero es profesor de instituo y la segunda es una catedrática de universidad recien retirada tras el el emérito de rigor. Así es que, aprovechando, les he preguntado si habían percibido un bajón en el nivel de conocimientos, de capacidad de razonamiento, etc., etc., etc.

Resultados de la encuesta:

El padre de mi novia (mi suegro para más señas) me ha ido soltando, punto por punto, lo apuntado por Symposion: todo el que está metido en el ajo coincide, independientemente de sus tendencias ideológicas y tal, en afrimar que ha bajado el nivel de conocimiento, la capacidad de razonamiento, lo de la lectura comprensiva, el inetrés por aprender...
Dando por buena su opinión, he de decir, no obstante, que, cuando le veo, acostumbro a preguntarle por sus alumnos y siempre, absolutamente siempre, me dice que está encantado con ellos, más bien con ellas, pues son alumnas de ciclo noctruno, bailarinas y tal, y siempre me dice "me quieren muchísimo, estudian muchísimo". Decir, por otra parte, que enseña latín o griego o latín y griego (no me acuerdo) y que tiene una visión bastente catastrofista de la vida en general.

Mi madre me ha contado una batalla de la que no me he enterado ni de la mitad, que si los años 70, 80, 90, que si no se qué planes estaban muy bien, otros fatal, que si nuevas tecnologías pakí y noseké pallá, pero que en definitiva, "posiblemente" haya bajado el nivel.

Será verdad, pues.

Ahora bien, quisiera apuntar alguna cosilla que se me viene a la cabeza. Una es el ejemplo que me ha puesto el padre de mi novia como muestra incuestionable del nivel de cafrerismo de la juventud de hoy en día. Me comenta que hace poco, hablando con un alumno, resulta que el menda no sabe lo que es un nogal (para el que no lo sepa parece ser que es un arbol) y tampoco que los frutos del nogal son las nueces (un fruto seco). Pues bien, a este tío eso le parece el sumum de la ignorancia y el cafrerismo. Sin embargo, este es un señor que se ha criado hace mil años en Asturias en una culturilla en la que posiblemente lo del nogal y las nueces tuviese alguna relevancia, pero digo yo que para un chaval de Parla o de Fuenla, como que lo del nogal es una info bastante superflua y que le resulta mucho más operativo saber lo que es un megapixel o un doritos, por lo que, aun cuando no estaría de más que supiera de arboles, igual estamos valorando su nivel de conocimiento en base a unos parámetros que tal vez no sean los más idóneos.

La otra es que me cuesta creer que si el nivel es tan bajo realmente los maestros y profesores no tengan nada que ver con el tema y todo sea achacable a cuestiones abstractas o medio abstractas como los planes de estudio y movidas así. Y en este caso me viene a la cabeza un ejemplo que puede que sea indicativo de algo. Cuando estaba terminando la carrera de psicología se fue instaurando un modelo, que acabó siendo hegemónico, que consistía en examinar a la peña con examenes tipo test, de respuestas a, b, c, d, realizados en unas plantillas que luego los profesores metían en una maquina y en 10 minutos tenías las notas de toda la puta clase. Evidentemente esto es mucho más comodo que tirarte varios dias corrigiendo las redacciones y argumentaciones de los tradicionales examenes basados en el desarrollo de preguntas. Evidentemente, también, la manera de estudiar, de elaborar y asimilar la información y de transimitirla es muy distinta cuando el objetivo es responder a preguntas a, b, c o d, que cuando hay que redactar una respuesta argumentada y razonada. Evidentemente, también, si por comodidad o vaguería a uno le viene mejor que corrija los exámenes una makina, cojonudo, pero que luego no tenga el morro de venir a quejarse de que la peña no sabe hablar, escribir, razonar y argumentar.

Saludos!!!

PD: por ciero, cual es la diferencia entre PP y PSOE?

Symposion dijo...

Edu... te hago un par de observaciones, y con esto, yo cierro.

¿No me has leído que los propios maestros actuales carecen de preparación?
Los últimos comentarios son bastante ilustrativos.

Y créeme: nunca he visto un examen tipo test en la educación primaria, ni en la secundaria obligatoria.
Yo he hecho dos en mi carrera, y los dos fueron en asignaturas de psicología... (ejem).
Precisamente cuando los psicólogos entraron a "diseñar" la reforma, los educadores salieron espantados viendo que no les hacían caso alguno.

Se diseñó un sistema perfecto para un mundo perfecto con alumnos perfectos, en que importaba más el supuesto desarrollo emocional algodonado de los chavales, que el que supieran la tabla de multiplicar.

Y actualmente para los maestros y profesores, resulta más fácil el sistema. Los institutos, que es donde explota la bomba, se ven abocados de repartir aprobados por pura matemática.

E imagino que sabes que ya no se puede repetir curso... es decir, se puede, una vez por ciclo. Y ha de ser con la autorización de los padres.
Es decir, los niños "promocionan" por cojones. Cuando se dan cuenta... ¿para qué voy a estudiar un examen si puedo pasar sin él?
Y los padres miden los resultados a la antigua: si pasa es que sabrá...

Y de guinda, se puede promocionar abandonando asignaturas (eso ha ido variando a lo largo de estos años). Creo que ahora mismo está en dos.
Pero no es como antes, que o las aprobabas o te quedabas en el curso.
Así pues, ¿para qué tener que lidiar con las matemáticas, el inglés, o la lengua?

Para colmo la perdida de autoridad del profesor en el aula, acompañado de los nuevos métodos pedagógicos, con los cuales es como un milagro poder meterle una sanción (tres días en casa, que es un premio). La última vez que comenté esto con un profesor de instituto, tenían que tener 3 faltas serías, y con eso les ponen el primer "punto".
A los 3 puntos es cuando pueden expedientarle... pero claro, los padres vienen a decirte que cómo se te ocurre mandarles al angelito para casa?

En fin, no sigo porque sería un no acabar.
La ecuación es simple: sin motivación alguna por el aprendizaje, sin obligación alguna ya que saben que pasarán de curso, sin poder ejercer ningún tipo de presión sobre ellos, sin la cooperación directa de los padres (más bien son también enemigos)... y con un sistema educativo que dice que si el niño no aprende, es que lo estamos haciendo mal los demás, pero no él...
¿Tú sabes hacer milagros?

El resultado: sólo aprenden los niños que lo desean, y es normal que los estudiantes que lo hacen sean una alegría para el profesor, que su mayor reto (aunque suene marciano) es conseguir que esos chicos mantengan el interés en un medio hostil (el resto), y a la vez contener a los que realmente se la pela. Ya es bastante si lo logran con unos pocos en cada clase.

La desbandada se da en la fuga a colegios privados, porque allí el nivel de exigencia es mucho más alto, y como son privados, si tocas los cojones o no quieres estudiar, te vas.
La brecha que se está creando entre los que pueden pagar un colegio privado y los que van a los públicos es abismal.

Como última curiosidad.
Ayudo a una profesora de ciencias a ponerle los exámenes a una alumna que han puesto en su clase, y es china.
Así que los exámenes se los tiene que dar en inglés (y esta persona no sabe, estudió francés).
Cuando le pregunto como lo hace en la clase para que aprenda algo, me dice que con otra alumna hindú, que ya entiende algo de castellano y como sabe inglés, hace de traductora...
Y ese, es uno de los colegios "eficientes" porque aunque está concertado, es privado.
Esa niña china, pasará de curso por ley, sin saber hablar castellano.

Pero aberraciones mil veces peores que esa te puede contar cualquiera de un centro educativo. La próxima vez que vayas a un instituto, tómate una cañita con el profesorado... y pregunta. ;)

Un abrazo, y felicidades...

Eduardo dijo...

¿Tú sabes hacer milagros?

Convierto el agua en vino, me resucito si me hago un nevadito...

De acuerdo, la cosa debe de estar chunga, chunga, pero no me acoones tanto, coño, que llevo al niño al colegio publico que hay enfrente de casa...

Por cierto, ya me gustaría lo de las cañas con el prfesorado, pero como bien sabes en los instis no se vende alcohol, ¿o voy tan pedo que esto me lo acabo de inventar?

Un abrazo, Maestro!!!

Symposion dijo...

Que nadie ha dicho que te la tomes en mitad de la charla, al estilo Whisky Dragó o Cigarrito Escohotado... agüelete!!

Sobre lo del pedo... Tu-si y? MieDo
MedAs, Pepín. ;)