martes, 16 de diciembre de 2008

Mi médico me recetó éxtasis líquido, y así ando de cachondo con el GHB, cariño...


Hace unos días, me enteré de una cosa curiosa que ahora me extraña no saber por otras vías, y haberlo conocido gracias a un neurólogo.

Hablando sobre algunas patologías relacionadas con el sueño, y su enfoque psiquiátrico (este neurólogo es a la vez un psiquiatra) versus su enfoque fisiológico básicamente dentro de la neurología, me comentó que una patología poco común (alrededor de 3 casos por cada 10.000 personas) como es la cataplejia o cataplexia, tenía un nuevo fármaco curioso



La cataplejia es un trastorno por el cuál la persona sufre episodios de perdida total del tono muscular, con la consiguiente caída y bofetón contra el suelo si no está en la cama o sentado en algún sitio que le sostenga.
Suele ir asociada a un trastorno también infrecuente como la narcolepsia, el cuál provoca súbitos ataques de sueño, normalmente incontrolable y repentino, en el que uno se puede quedar dormido a mitad de una frase sin enterarse.

Por suerte, es también otro de los trastornos poco frecuentes.
Ambos trastornos son considerados enfermedades huérfanas, debido a la baja incidencia en la población que tienen, y por lo tanto la investigación sobre ellos, es casi inexistente, y los tratamientos farmacológicos suelen derivarse de los que se usan para otro tipo de enfermedades (digamos que son reaprovechados).

Por ejemplo, el metilfenidato (Rubifen) que se usa para las personas diagnosticadas con trastorno por déficit de atención con hiperactividad, es el fármaco que se usa para los narcolépticos, en España. Y en los USA, las anfetaminas del Adderall o la metanfetamina del Desoxyn, que parecen más adecuadas para un problema así y una solución puntual, pero que en España no se recetan porque fueron eliminadas del sistema de salud hace años.


No hay un desarrollo de investigaciones específico para esos trastornos con tan poca gente sufriéndolos: no son rentables para la industria farmacéutica que es la que finalmente financia los estudios en una u otra dirección.


Y en ese contexto se ha colado una terrible droga... cuando la toman los adultos porque les sale del mismo sitio que el apetito, y no porque se la manda un comeflores (va por tí, campeón) con bata blanca y sueldo engordado con caricias de las farmacéuticas.

Charlando me comentó: "Pues ahora, para la cataplejia, ya tenemos un medicamento. Es un primo del éxtasis líquido."

En el acto se me pusieron las orejas de punta (virtualmente).

Y me puse a investigar un poquito.
No fue nada complicado.

Y así pude decirle: "Oye, que eso no es un primo del éxtasis líquido, es el GHB o éxtasis líquido!!"








El GHB lo tienen los hospitales bajo el nombre comercial de Xyrem.

El Ácido Gamma Hidroxi Butírico, o en su forma salina, Gamma Hidroxi Butirato (de sodio o de potasio), que hasta ahora era el infame éxtasis líquido, droga con fama de provocar los mismos efectos que el alcohol, pero en versión más sexual y libidinosa.


Alguna persona, con una experiencia impresionante en drogas, me contaba que era posiblemente el único afrodisíaco que conocía (para él), ya que le ponía cachondísimo.

Y en honor a la verdad, hay que decir que el GHB es también un neurotransmisor que se encuentra de forma natural en el cuerpo humano.

Más simple que el mecanismo de un chupete.


¿Y ahora se lo dan a personas con un trastorno del sueño?
¿Pero no hemos quedado en que era una droga mala mala malísimamente mala?
Aprobado en toda Europa hacia el año 2003 y con licencia para ser comercializado en el año 2005, parece que ha sido hace relativamente muy poco que se le ha dado paso al uso hospitalario en España, ya que no hay muchos médicos que tengan conocimiento de su existencia siquiera. El éxtasis líquido, ha encontrado un hueco en la farmacopea para una enfermedad que no tenía ningún fármaco específico.

¿Que hace el GHB con la gente que tiene cataplejia?
Pues como la cataplejia va acompañada de un sueño fragmentado, desestructurado, sin unas correctas fases REM y noREM (o como las llaman ahora en castellano, MOR y noMOR, aunque suene como Chiquito de la Calzada),
se han dado cuenta de que el GHB hace dormir.... y hace dormir bien.Consigue que el paciente duerma unas siestas reconfortantes, y que realmente le hagan descansar su cerebro, para evitar que durante el día tenga accesos salvajes de sueño y de pérdida del tono muscular.

Lo que me parece increíble, son las enormes dosis que se prescriben para uso terapéutico.
Las dosis para
uso lúdico, según un sitio respetable y serio como Erowid, son de alrededor de 1 gramo para una dosis suave, 2 para una media, y 3 para una fuerte, y tiene una serie de advertencias que no se suelen observar cuando expresan la dosificación de otras drogas, sobre el riesgo de coma, y el riesgo de muerte.

También advierten del riesgo de adición, ya que aumenta la producción de dopamina, y advierten que tomarlo demasiado a menudo puede dar problemas. Cuentan casos de personas que, tras meses de consumo diario, tiene problemas como ir escuchando campanas... y no saber donde (porque no las hay en realidad).

Y en terapéutica las dosis oscilan entre 4'5 gramos y 9 gramos al día...!!!
Al parecer van en dos o tres dosis, comenzando con una dosis de 2'5 gramos... vamos, que si no te duermes, vas a enganchar una borrachera salidorra de lo más curioso.

No me acabo de explicar que con todo lo que se ha dicho del GHB y sus peligros, ahora resulte que se pauta de esa forma, para un consumo que como poco, dura varias semanas.
Y ya se sabe lo que ocurre con ciertas medicaciones, como las benzodiacepinas y lo inductores del sueño, que son para tratamientos puntuales normalmente, pero acaban siendo un compañero de viaje durante años o para siempre.

¿Vá a resultar que la gente que ha estado haciendo un uso lúdico del GHB, no se excedían tanto?
¿Que su consumo esporádico se muestra como poco o nada dañino en vista de que alguien pueda consumir 9 gramos en 3 horas para dormir?

Eso sí, los responsables farmacéuticos, y la clase médica, han tenido el detalle de no alarmar al usuario cataplejico... y en lugar de decirles que les van a dar éxtasis líquido o GHB, se le ha dado otro nombre.


Oxibato Sódico suena infinitamente más respetable, como principio áctivo.
Si no, imagínese el lector a una señora madre diciendole a su hijo: "Niño, acércame el éxtasis líquido que me voy a la cama, anda".

Y como nombre comercial, Xyrem.
Nada de éxtasis ni nada de GHB.
Pero con todo y con eso, ahí está la química, tan terca como siempre, diciendo que son exactamente la misma molécula. Qué cosas...


Al menos, en un curioso gesto, tienen la decencia de decir la verdad sobre su mecanismo de acción: NO TIENEN NI IDEA DE COMO FUNCIONA. En los propios prospectos y en los documentos del estudio que llevo al GHB a ser aprobado, lo dicen sin tonterías:

"
¿Cómo actúa Xyrem?

El principio activo de Xyrem, el oxibato de sodio, es un depresor del sistema nervioso central. No se conoce su mecanismo exacto de actuación, pero se cree que se une a moléculas receptoras específicas en la superficie de determinadas células en el cerebro.

Esto provoca cambios en la actividad cerebral, promoviendo el sueño de onda lenta (delta) y consolidando el sueño nocturno.
Si se toma antes de acostarse, Xyrem refuerza el sueño profundo y aumenta el tiempo de sueño nocturno, reduciendo, al mismo tiempo, el número de periodos de sueño durante el día, lo cual mejora los síntomas de narcolepsia."

Los efectos secundarios son de lo más variopinto, y tiene algunas contraindicaciones absolutas, como un trastorno enzimatico por el cual hay un fallo en la metabolización de este y otros compuestos (normalmente alcoholes, o compuestos con un grupo OH) por una ausencia de la succinato-semialdehido-dehidrogenasa, o pacientes que tomen barbitúricos u opiáceos, zolpidem o modafinilo.


Así que esa sustancia, que hace unos años a nadie interesaba, luego interesó a los culturistas, luego al mercado lúdico, y con su prohibición se hizo famosa y pasó a tenerla disponible cualquiera excepto un médico, ha vuelto a poder ser usada para ese trastorno y quien sabe si acabará siendo igual para otros, otros trastornos, y también otros fármacos.....
Lo digo pensando en el que más posibilidades terapéuticas tiene: la MDMA, éxtasis o cristal para la mayoría de las personas, y que NADA TIENE QUE VER CON EL GHB, o el "snob" oxibato sódico-Xyrem.

Es una buena noticia, que la propia Agencia Europea del Medicamento, se ha encargado de justificar... no siendo que le dé a alguien por pensar que las drogas, que son todas malas y peligrosas, puedan tener algún uso interesante que no sea el de provocar orgías de sexo y desenfreno.

Y se han molestado en explicar cómo se les ha ocurrido semejante cosa (y aconsejando una dosis mínima bastante generosa): "¿Por qué se ha aprobado Xyrem?

El Comité
de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) decidió que los beneficios de Xyrem son mayores que sus riesgos en el tratamiento de la narcolepsia con cataplejía en pacientes adultos.

Aunque la dosis de 9 g resultó ser la más efectiva, fue también la que más efectos secundarios tenía, por lo que el comité recomendó una dosis inicial de 4,5 g diarios.
Como la dosis efectiva es cercana a la dosis a la que los efectos secundarios son graves, los aumentos en la dosis deben realizarse con todo rigor y bajo la supervisión de un médico especialista en el tratamiento de trastornos del sueño.

El Comité recomendó autorizar la comercialización de Xyrem.
"

Ya sabéis, si tenéis problemas de sueño, pero de los gordos, tal vez ha llegado el momento de que empecéis a medicaros con
éxtasis líquido o GHB, siempre con la recomendación de un licenciado y tras una concienzuda revisión de tus costumbres, no siendo que la uses como droga...

...eso sí que no.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Refinado de sustancias: método de solubles o "al agua fría".

"Es totalmente aceptable, para los católicos,
evitar embarazos recurriendo
a las matemáticas,
pero tienen prohibido recurrir
a la física o la química."


Henry-Louis Mencken



De un tiempo a esta parte, en buena medida gracias a las nuevas tecnologías e internet, uno de los perfiles prototipo del consumidor de sustancias psicoactivas y drogas ilegales ha ido evolucionando en algunos casos.


Sigue habiendo un sector de personas que consumen al "viejo estilo", que viene a ser más o menos poniéndose -nunca mejor dicho- en manos de su proveedor, y esperando que lo que les suministre no sea demasiado malo, y que él sepa tratar el producto adecuadamente, y si es necesario, proporcionar información sobre el mismo a sus clientes.

A medida que se crece en el rango de edad, se aumenta en conocimientos sobre el tema, pero también en viejos tópicos ("hay pastillas de MDMA con heroína", o "la cocaína la adulteran con cristales") que nunca han sido ciertos.

Y hay un nuevo perfil, que abarca a gente de diferentes estratos y edades, que buscan información en fuentes científicas, foros especializados, y experimentan con nuevas formas de acceder a sustancias o de asegurarse la pureza de las que consumen. Un consumidor ilustrado, el drogófilo.

Este refinamiento de sustancias, llega en parte de mano de las ONG de reducción de riesgos y de la información sobre composición y adulterantes que ofrecen a todo el que quiera conocer con cierta exactitud aquello que consume (véase la web de la ONG Energy Control o de AiLaket!), y de la comunicación masiva de datos que se produce a través de la red.

Hoy día, con pocos conocimientos especializados o ninguno como en este caso, es posible refinar ciertas sustancias que por norma siempre suelen llevar adulterantes o excipientes (diluyentes), bien provengan del mercado ilegal o del legal, como es el caso de ciertos fármacos que contienen opiáceos como la codeína o estimulantes como el metilfenidato.

También resulta posible purificar sustancias como la anfetamina del speed, la cocaína que en los últimos meses parece llegar adulterada desde su origen con fenacetina (un compuesto hepatotóxico, que se bio-transformaba en el paracetamol), e incluso el "cristal" o MDMA en polvo o roca.
Todo ello con relativa sencillez, sin necesitar de ningún aparato ni material de laboratorio, y usando datos muy elementales que están al alcance de cualquiera en internet.

El método que voy a explicar -fotografías incluidas- es conocido como el de "solubilidad en agua fría". Si bien en nuestro entorno es poco conocido por el general público, en otros como los USA, es más usado por su sencillez y por la dificultad que sufren para adquirir sustancias relativamente sencillas de obtener aquí.

La base teórica de este método, es que una mezcla de dos o más sustancias, puede ser separada por medios físicos (sin reacciones químicas) si una de ellas es soluble en agua y la otra no (u otras), o si una de ellas es muy soluble en agua fría y la otra es malamente soluble en agua fría.

Aplicando este método y por la razón mencionada, se puede separar cocaína en forma de clorhidrato -muy soluble en agua- de la fenacetina que es casi insoluble, MDMA en roca de los otros compuestos que pueda llevar también debido a la excelente solubilidad que presenta la MDMA en agua, y el metilfenidato que contienen fármacos como el Rubifen, Ritalin o Concerta de sus excipientes.

En este caso concreto, se muestra paso a paso una extracción de metilfenidato de sus pastillas de Rubifen, en la presentación de 20 miligramos por pastilla, y con excipientes muy clásicos como el fosfato cálcico dibásico, celulosa microcristalina, almidón y estereato magnésico.

El metilfenidato es un estimulante de acción similar a la cocaína que presenta una solubilidad mayor de 100 miligramos de su sal por cada mililitro de agua presente.
Eso permite que otros compuestos casi insolubles o mucho menos, como el fosfato cálcico -que es la mayoría de su carga- puedan ser retirados y obtener un producto de una pureza cercana a las 15 veces más alta y casi total.

Este es el proceso, que puede ser aplicado con pocas modificaciones a otras sustancias ya mencionadas.


1º Presentación del producto:


El Rubifen de fabricación española, en su presentación de 20 miligramos de principio activo por pastilla, y un peso de 300 mgs por pastilla, dejando la pureza de la sustancia en un escaso 6'7%.
El resto es casi un yeso que tupe los conductos nasales si se esnifa, ya que no es soluble, creando problemas de respiración y moqueos interminables en sus consumidores por vía nasal.


2º Materiales necesarios:


Como se ve, no es mucho y cuesta menos de un par de euros todo lo necesario.
Agua destilada para hacer la disolución, un bote estéril de análisis de venta en farmacias, y una jeringuilla regulada para medir la cantidad de solvente que utilizamos.



3º Preparación:

En una superficie que sea rígida y no deformable, lo mas limpia posible, colocamos el producto para proceder a su pulverización, con el fin de facilitar su disolución. En este caso se usa un trozo de cristal, el plástico que cubría el bote de análisis, y un mechero para ayudarse a machacar las pastillas, preferiblemente rotas con la mano antes.



Aquí cubiertas con el plástico y ya listas para empezar a ser machacadas con el mechero.




4º Producto listo para trabajar con él:

Polvo. Este es el objetivo, hacerlas polvo para trabajar mejor con ellas.





5º Paso al recipiente de solución:

Se vuelca el polvo triturado de las pastillas al lugar donde serán disueltas.




6º Añadir solvente:

Agua. Siempre midiendo la cantidad, se va añadiendo agua o el solvente que corresponda, en la medida que veamos necesaria para cada cantidad de sustancia en bruto.

En este caso, para 2400 miligramos de sustancia en bruto, y 160 miligramos de la sustancia que nos interesa, se usaron 30 mililitros de agua a temperatura ambiente (unos 15 grados).





7º Disolución:

Una vez añadida el agua, se cierra el bote y se agita enérgicamente varias veces hasta conseguir una mezcla totalmente homogénea. El resultado es algo similar a la leche en polvo disuelta en un agua.

Tras agitarlo unos minutos, se deja reposar.
Los solubles quedarán en el agua, y los excipientes insolubles precipitarán al fondo del bote.
De las dos capas formadas, nos interesa aquella que tenga que la sustancia que intentamos refinar, y en este caso es la fase acuosa.



8º Separación de las fases:

Con la jeringuilla, con o sin aguja -eso depende de la habilidad de cada uno- se extrae del bote abierto y reposado, la fase líquida, y se pasa a depositar sobre una superficie lo más amplia posible y al mismo tiempo con una mínima profundidad, de manera que no rebose.


En este paso es aconsejable, sobre todo si no se tiene cuidado al separar las dos fases, filtrar el liquido que llevará partículas en suspensión no-solubles con un pañuelo de tela limpio, o papeles de filtrar adecuados.
Y por supuesto, eso se hace sin aguja siempre.

En este caso se ha usado un tipo de tejido industrial de limpieza que por su porosidad y consistencia resultaba idóneo.



9º Primer resultado:

Ahí está el líquido con la substancia, la disolución buscada.

Esto es lo que obtenemos tras la parte más complicada -es un decir lo de complicado- del procedimiento. Un líquido que ha de evaporarse y dejar de esa forma solidificados los restos de la sal que queremos obtener.

La razón de usar un plato es que cuanto mayor sea la superficie de contacto de la disolución con el aire, más rápido se evaporará. El otro factor que ayuda a acelerar este proceso es la temperatura.

En este caso, y en contra de lo algunos podían imaginar por comparación con la ketamina y la forma en que se cocina, no he querido evaporar el agua en una sartén con fondo anti-adherente, porque el calor es demasiado intenso, y corría el riesgo de descomponer la sal de metilfenidato (está como clorhidrato de metilfenidato), y porque además, el metilfenidato parece ser un compuesto que tiene tendencia a arder (desconozco si lo hace de forma explosiva o sólo se consume como la cafeína pura cuando se le aplica una llama con suficiente calor).

Si se desea acelerar, lo recomendable es usar el "baño maría", de manera que la temperatura ayude al agua a evaporarse, sin llegar nunca a puntos peligrosos, y siempre con vigilancia durante el proceso.

La otra forma, recomendable cuando no se tiene prisa, es la de dejarlo evaporando en un lugar protegido de las corrientes y de la suciedad, durante el tiempo necesario.

El resto que se ve en el fondo del bote de análisis, donde estaba antes la disolución, es el "yeso" que formaban los excipientes, y responsable de que el metilfenidato no siente tan bien como sería de esperar al tomarlo por la vía nasal.



10º Cosecha:

Tras la evaporación, los cristales adheridos a la superficie.

Aquí se observa la mancha blanquecina que ha quedado en el plato usado para la evaporación del agua. Esta formada por pequeños cristales de clorhidrato de metilfenidato.
Llega la mejor parte... del proceso.



12º Raspado:

Con una cuchilla -recomiendo las de los aparatos de rascar la vitrocerámica, de venta en los bazares, y que cuestan sobre 1 euro con varias cuchillas- se raspa cuidadosamente la superficie, de forma sistemática, hasta que se deja limpia de adherencias toda la superficie manchada del plato.


Se junta en el centro todo lo que va saliendo del proceso et voilá.... preciosos cristales blancos y brillantes.



13º Estimación y cálculo de dosis:

En este momento hay que recordar que trabajamos ya con una sustancia purificada, y por lo tanto mucho más potente en relación a la cantidad.

En este ejemplo se usaron 8 pastillas de 20 miligramos de metilfenidato, con lo que "como mucho" habremos obtenido 160 miligramos (aunque el rendimiento de los procesos casi nunca es del 100%).

Así que como regla de ojo, si no disponemos de báscula, lo mejor es calcular su potencia como si fuera la sustancia totalmente pura en la cantidad marcada por el calculo matemático de los miligramos iniciales.

Tras juntarla toda, se procede a picarla con la propia cuchilla, de manera que los cristales que se hayan formado, queden reducidos al mínimo, y no puedan provocar cortes cuando se usen por la vía nasal (por via oral todo este trabajo sería innecesario).

Estimación y tanteo.
Una vez agrupada toda, se procede a hacer dos mitades lo más iguales posibles, y se repite sucesivamente para llegar a calcular (siempre de más) una cantidad segura para una primera prueba.


En este caso, al partir de 160 miligramos de principio activo, se dividió en dos mitades de 80 miligramos, y se volvió a dividir en dos mitades de 40 miligramos (una de ellas), y finalmente se dividió en 3 partes iguales, de manera que cada una tendría cerca de 13 miligramos.

Cada una de esas partes de 13 miligramos se dividieron en 2 partes, que se picaron de nuevo y se dibujaron como líneas.

De esta forma, el máximo que podría haber en una de esas lineas de metilfenidato, serían unos 7 miligramos -y probablemente, debido a la perdida de parte en el proceso, no llegarían a 5- y esa dosis, para esta sustancia es activa pero no peligrosa (o no especialmente peligrosa).

¿Qué queda por hacer? ;)





La linea que se encuentra entre la moneda de 1 euro y la "mina de grafito" sacada de un lápiz, nos permite hacernos una idea estimativa de su tamaño y grosor.
Eso serían sus 7 miligramos de metilfenidato.

Y la prueba del pudding, fue un éxito. La sustancia había pasado todo el proceso sin problema, y al ser usada, no presentaba los problemas que presentaba la preparación farmacéutica y podía ser consumida sin miedo a esos tapones que no hay forma de quitar con un material tan poco agradable como el yeso de las escayolas.

El efecto en este caso, cambió considerablemente.
Limpio, rápido, inmediato. La duración e intensidad aumentó en un 30% al menos, y su sensación en la nariz, al no contener productos abrasivos y ser una sustancia de fácil solubilidad, fue la de algo que te dejaba notar su sabor sin picor (y como baja por la garganta).

Tras esa pequeña dosis de prueba, que sería equivalente a unos 5 miligramos de producto, se repitió a los 15 minutos con otra dosis ligeramente más pequeña, quedando en total consumido algo por debajo de los 10 miligramos nasales.

Tras 3 horas y media de estimulación sostenida (a pesar de la falta de descanso que a día de hoy sufre quien escribe esto), no hay aún sensación de bajada y tampoco ganas de repetir con otra dosis.
Algún momento de cómoda y tranquila euforia sin exaltaciones y mucha capacidad para trabajos que requieran concentración y aislamiento.

Muy similar en todo a la cocaína, sobre todo en su manera de producir la estimulación, aunque ligeramente menos eufórico, es fácil entender porqué en los USA han puesto al metilfenidato en la lista II, al lado de otros narcóticos de larga tradición.

Y de la misma forma, resulta bastante difícil entender como el 75% de los usuarios de esta droga son niños, mientras se prohibe y se condena que un adulto pueda usar ocasionalmente cocaína o anfetamina para estimularse, mantenerse despierto, centrarse en tareas que exijan un esfuerzo o por puro placer.

¿Sabemos a que nos estamos enfrentando mientras cebamos a una y otra generación de niños -los varones 4 veces más que las féminas... ¿es algo cultural esta "enfermedad"?- con un inhibidor de la recaptación de la dopamina?

¿Podemos creer que realmente estos niños y jóvenes, terminaran sus vidas y sus tratamientos sin haber sufrido cambios de caracter, personalidad y estilo de vida debido a una medicación, cuya mejor virtud es la de poder tener alumnos atentos en clase y niños menos revoltosos y más estables en el hogar?

Me cuesta mucho tragarlo.


Espero que el método, simple y sencillo al máximo, sin necesidad de ningún material que sea peligroso en forma alguna, sea aplicado no sólo para esta sustancia, sino que también se comience a usar para otras con mayor toxicidad (el mencionado combo de cocaína y fenacetina) y se asuma por parte de los consumidores más aventajados -y de los que les rodeen- como un paso más en las estrategias de reducción de riesgos y gestión de placeres en el consumo de drogas, que todo usuario que tenga interés por su salud, debería aplicar siempre.
Symposion.

viernes, 29 de agosto de 2008

Test de Marquis. Probando 2C-B y 2C-I de forma comparada.

Ya se ha hablado alguna vez en esta página de la conveniencia de que las personas que consumen sustancias, apliquen medidas dirigidas a que su experiencia sea lo más positiva posible y al mismo tiempo, implique los menores riesgos.

Es la llamada política de Reducción de Riesgos, o como también se le llama ahora Gestión de Placeres y Riesgos, siempre asociado al consumo de drogas -legales o no- y a comportamientos asociados a esos contextos.

En muchas ocasiones se ha insistido en que lo primero que debe tener un consumidor, es responsabilidad para asumir sus actos, en todo momento.
Y eso comienza por algo muy sencillo (hoy día): conseguir información sobre dosis, efectos y otros aspectos de la sustancia que se vaya a consumir.

El segundo paso, sería siempre estar seguro de que la sustancia que se posee, que se compra, que alguien te ofrece, es la que crees que es. Alguna de las muertes asociadas a sustancias que usadas correctamente no presentarían ese riesgo, se debe a que las han confundido con otras.

Tomar una dosis de cualquier sustancia, implica elegir de acuerdo a lo que se busca, la vía por la que se tomará y la cantidad que se usará.

Ahí nos topamos con el primer gran problema. La información la adquirimos sin problema, pero ¿cómo saber que sustancia tienes en tus manos?
Cuando alguien compra cualquier droga en una farmacia, no tiene que preocuparse de ello: puede tener la seguridad de que -salvo gravísimo error- es lo que dice ser, y que contiene la cantidad que dice contener. Esto es equivalente a conocer la sustancia y la pureza, sabiendo que no lleva otros añadidos que puedan modificar su efecto y resultar tan peligrosos o más que la propia droga.

Los consumidores de drogas ilegales, pagan (además de grandes precios subvencionados por el gobierno) el pato de tener que comprar sin la certeza de qué es lo que compran.
La confianza en el vendedor, el que sea conocido, el que hayamos probado lo que vende otras veces, son los parámetros de referencia en los que nos movemos cuando se trata de sustancias ilegales. Es decir, ponemos nuestra salud en juego, y en manos de alguien.

Ese riesgo es el primero que se debe minimizar, o eliminar siempre que sea posible.

La única forma es saber que tenemos lo que queríamos tener. Y para ello, la mejor opción es usar los servicios de análisis de sustancias que ofrecen varias ONG, como Energy Control o Ai Laket!, aunque en ocasiones eso resulta imposible (y de hecho si todos los consumidores de drogas lo hicieran, necesitarían más personal para análisis que jueces hay en este país).

Cuando eso no es posible, en especial haciéndolo con antelación (lleva siempre algo de tiempo), deberíamos recurrir a otros métodos legales que nos permiten saber algunas cosas.
Son los test cromáticos. Y el más común para las sustancias psicoactivas es el test de Marquis.

Lo que un test como el Marquis nos puede decir, es qué tipo de sustancia tenemos delante.
Su uso es simple, aunque requiere ciertas precauciones. Y no tiene la fiabilidad de un análisis por otros métodos de laboratorio, pero ya ofrece un margen de error para la persona muchísimo más bajo que si sólo toma decisiones confiando en que lo que le den, es lo que dicen.

Según reacciona el reactivo de Marquis (que es una combinación conteniendo entre otras cosas ácido sulfúrico y formaldehido), cada sustancia da un color. O no lo da.
O comienza reaccionando en un color y luego va cambiando a otro, más rápido o más lento.
Eso nos sirve para poder descartar muchas cosas, y aproximarnos con un grado de fiabilidad aceptable a saber si tenemos la sustancia que creemos.
Y combinando la reacción de varios de estos test, se puede afinar casi hasta el 90% en alguna ocasión. Pero sólo con Marquis ya podremos descartar muchas cosas, aunque eso es para otro tema muy largo (en otra ocasión será).

Esta entrada es un ejemplo de su uso, sin entrar a explicar como se realiza correctamente, pero para que cualquiera se pueda hacer una idea de sus resultados.
Para el ejemplo se usan imágenes y datos de dos sustancias que son muy parecidas: 2C-B y 2C-I.
Una contiene un átomo de bromo (la 2C-B con sus famosos y supuestos efectos afrodisíacos y potenciadores del orgasmo) y la otra de yodo (ambas con efectos entactógenos a dosis bajas, y usadas en encuentros sexuales), en el mismo lugar en los dos casos. El resto de su estructura es idéntica. Podéis leer sobre ellas en el libro llamado "Pihkal", sobre feniletilaminas de A. Shulgin.

Para que el Marquis pueda ofrecer conclusiones aceptables, no sirve únicamente observar el color final (¿final en qué momento?). Hay varios "finales" en algunas sustancias, como en estas dos.

Aparte de que aún conservándolo en condiciones, en frío y sin luz, un test de marquis empieza a perder validez algo después de los 2 meses (se recomienda no pasar de 3, aunque a veces algunos vendedores digan que hasta 6 meses), muchos aspectos pasan desapercibidos si no se hace de forma adecuada.

Lo primero es que la luz sea suficiente y si no es natural, lo más neutra posible.
Lo segundo, que se haga sobre cristal -recordad que es ácido sulfúrico- y que bajo este, se coloque un material totalmente blanco, que permita ver la transparencia y matices de la reacción.

La concentración del marquis, también es importante. De hecho, en este caso, si el marquis hubiera estado menos concentrado y hubiera tenido mayor proporción de retardante que hiciera más lenta su reacción, se hubieran podido ver más diferencias.

Aún así, se han tomado secuencias de 3 fotos por segundo con trípode durante diferentes puntos de la reacción. Y se han seleccionado algunas para ilustrar.

Una vez preparada la pieza de cristal -llamada "porta" en ocasiones- sobre la que se va a hacer reaccionar la sustancia -una pequeñísima cantidad es suficiente- y el marquis, se dejan caer dos o tres gotas de marquis sobre la sustancia... y comienza la reacción en el acto.

Comenzamos el test con la 2C-B.
Esta primera foto es el instante en que la primera gota de marquis toca el 2C-B:

Lo más notorio de esta imagen es que apenas han transcurrido 0'3 segundos.
El color, viéndolo con los ojos y no con la cámara, es un amarillo con toque muy ligeramente verde.



La segunda gota cae sobre el 2C-B:


Ocurre lo mismo, un amarillo con ligero tono verdoso, pero la gota anterior, ya ha pasado a un verde oscuro.
Aquí han pasado 0'3 segundos desde la anterior gota.
La reacción es DEMASIADO RÁPIDA. Sobre todo si se pretende diferenciar dos sustancias con tanto parecido, habría que prestar muchísima atención.


Resultado del marquis sobre 2C-B en unos 10 segundos:



Este es el color que alcanza y que tiene cierta estabilidad, la reacción se ralentiza mucho pero NO desaparece del todo. Sigue reaccionando como veremos después. Luego se ve cual es el final de la misma.


En otro "porta" de cristal, limpio, colocamos la muestra de la otra sustancia, que en este caso es 2C-I. Y repetimos el proceso.

Marquis sobre 2C-I. Segunda imagen de una serie de 3 disparadas automáticamente en 1 segundo:


Es aquí donde se observa la mayor diferencia entre la 2C-B y la 2C-I.
La 2C-I en lugar de dar un tono amarillento con matiz verde en el primer instante, lo que da es un color marrón oscuro que muy rápidamente se va a un tono casi negro.
En la imagen se ven las dos primeras gotas sobre 2C-I, y la tercera cayendo sin tocar aún la sustancia.
Mientras que la primera gota que cayó, está ya casi negra, la que acaba de tocar la sustancia tiene el color marrón que adquiere inmediatamente.


Resultado "estable" de la 2C-I en unos 10 segundos:


Aquí se ve que el color es más oscuro que el que da la 2C-B. Un verde mucho mas oscuro (se nota más con la vista, pero fijaos en los bordes para notarlo aquí).
Como la gota ha quedado menos esparcida, los matices se perciben menos y hay que fijarse ayudándose del contraste sobre el papel blanco que está bajo el porta de cristal.


Comparación de las dos sustancias, poniendo juntos los dos "portas" con la reacción:


Colocando una plaqueta sobre el borde de la otra, tras haberlas inclinado un poco para poder observarlas bien.
El color azul, corresponde a la continuación de la reacción del 2C-B. En ese momento, puede llevar unos 5 minutos de reacción... y por eso ha llegado a ser azul.
El color verde es la gota del 2C-I, estirada sobre el cristal. En ese momento lleva algo así como 2 minutos de reacción.
Aunque sería bueno ver como han evolucionado las dos reacciones a la vez, de haberlo hecho así no se habrían captado los detalles que más diferentes las hacen en este test.


Otra foto tomada de ambas reacciones:


La plaqueta superior, con la gota desplazada al borde de un azul oscuro, es el 2C-B.
La otra, con la gota centrada, es el 2C-I continuando la reacción (se nota como el verde se va convirtiendo en azul), a los 4 minutos.
Aunque se ve la diferencia, cada vez tienden a igualarse más.


Imagen final de ambas reacciones (final absoluto, pasados ya más de 10 minutos):


Y aquí se ve como acaba la cosa.
Ambos compuestos, si uno se atiene simplemente al color de un punto temporal en la reacción, pueden no ser distinguibles en absoluto.
En este caso, cuando se metieron las plaquetitas -portas- en la solución con bicarbonato para eliminar el ácido sulfúrico sobrante, excepto por la diferencia de tamaño de ambas piezas de cristal y ambas gotas, no se podía distinguir que compuesto era cada uno.

El acostumbrarse a observar, medir tiempos, usar instrumental adecuado y la experiencia, facilitarán mucho el saber qué puede ser una sustancia. Y si se usa un marquis de igual concentración siempre, a la misma temperatura (este estaba a 3º grados), uno puede darse cuenta de que haya algo extraño, una mayor concentración (pureza) o menor, diluyentes, etc, aunque la única prueba segura para eso, no se puede realizar en casa y sin material y maquinaria especial. Pero esas son las pruebas que SÍ realizan las ONG's antes mencionadas, como Energy Control.

Lo ideal ahora, y teniendo sólo un método como éste de análisis (da igual marquis que otro de reacción cromática), sería poder hacer dos o tres preparaciones más de marquis, con distintos grados de concentración y retardante, para poder observar con más calma la reacción.

Como todo lo artesano y técnico a la vez, es una cuestión de práctica y método.
Pero cualquier persona, puede aprender en menos de 1 hora, y eso puede ser la diferencia entre una noche de fiesta, o una en el hospital.

Esta entrada no pretende enseñar a nadie a usar el test de marquis, aunque es muy sencillo, pero sí animar a la gente que consume a que si no pueden enviar las sustancias a analizar, por falta de tiempo, que compren un bote de test de marquis, y aprendan a hacerlo.
Otras sustancias que no son casi exactas entre sí, como estas dos, tienen reacciones mucho más claras y sencillas, como por ejemplo el MDMA, que al fin y al cabo es la droga de síntesis más consumida, bien sea en forma de pastillas o en forma de "cristal".

Y de esa forma, con cualquiera pastilla que probaseis con este test (un bote de 15 euros os sirve para 100 veces o más) podríais saber, si al menos lleva MDMA o MDA, o si por el contrario os están vendiendo otras drogas, más peligrosas, o incluso si os están dando una pastilla de azúcar.

Espero que os guste, os pique la curiosidad y os animéis a probar...
QUE NO OS ENGAÑEN!!

De que los consumidores aprendan a usar métodos para probar la calidad de lo que se les vende, depende en buena medida que lo que se vende, sea de mayor pureza, y de que muchos timadores, se queden sin posible negocio.


Symposion.

viernes, 1 de agosto de 2008

Cocasex y el timo de la fórmula secreta.

Hace unos días contábamos en esta página el descubrimiento que había hecho un asiduo al foro de la ONG Energy Control, dedicada a la Reducción de Riesgos en materia de consumo de drogas.
Había encontrado una página que vendía una supuesta sustancia legal y que se publicitaba como un estimulante imitador de la MDMA y que además servía como supuesto potenciador sexual.

La historia completa de lo que había pasado desde ese momento, en un intento generalizado de conseguir saber qué demonios era lo que se vendía dentro de esas cápsulas, se puede leer aquí y en el foro de Energy Control.

Resumiendo la historia, la cuestión es que resultaba extraño que un producto que aseguraba ser legal y con esas propiedades, no resultase conocido, y mucho más extraño que su vendedor asegurase no saber qué era lo que tenían dichas cápsulas.

Tras conseguir algunas de las cápsulas del producto en cuestión, se pusieron en manos de los encargados del servicio de análisis de sustancias de Energy Control. Y se esperó a salir de dudas.
Curiosamente, y a la vez que este tema se iba tratando en ese foro y en otros lugares, la web que vendía las cápsulas, modificó ligeramente sus contenidos, e incluyo unas frases que contradecían lo que el supuesto vendedor comentaba por email: afirmaba que el contenido de las cápsulas eran minerales y aminoácidos.

La cosa se fue poniendo interesante hasta que hoy, finalmente los análisis dieron sus resultados (esos que otro supuesto laboratorio que las analizó no pudo revelar... la fórmula secreta).

¿Qué es "cocasex"? La mezcla de dos sustancias: Metilefedrina y Fentermina. Una variación de un medicamento para los procesos catarrales y un fármaco que se usa básicamente para quitar el hambre en personas que tienen sobrepeso, bajo control médico.

Ni minerales ni aminoácidos, señor vendedor.
Y por supuesto, esas dos sustancias ni están exentas de riesgos ni producen efectos como los del MDMA, ni la cocaína. Y menos aún, resultan ser afrodisíacos para "orgasmos escandalosos". El timo de la estampita.

Ahora que ya sabemos de mano de un laboratorio cuál es la composición de lo que venden, resulta más llamativo aún lo irresponsable y peligroso de la despreocupada campaña de ventas que esa web está haciendo (para la salud del cliente-consumidor).

¿Recomienda esnifar metilefedrina y fentermina? Eso sólo provoca que sus efectos sean más rápidos y breves, además de aumentar los riesgos.

Ambos producen liberación de catecolaminas y actúan sobre el corazón, provocando taquicardias, aumento de la presión sanguínea, la ansiedad y todas las respuestas corporales que dependen del sistema de respuesta que el cuerpo tiene para situaciones de emergencia, también conocido como respuesta "fight or fly" (lucha o huye). Y ambas tienen una larga lista de contraindicaciones, y de sustancias con las que producen efectos peligrosos para la salud de quien las consuma.

¿Cómo se puede aconsejar que se combine con cocaína? De ninguna forma. Aunque esa sea la forma de apoyar químicamente un efecto placebo creado por las expectativas del usuario.

Hay otros aspectos que han resultado ser también puro humo.
En la web se asegura que el producto no da positivo en ningún control de drogas y es falso.
Las dos sustancias que lleva, darían positivo en cualquier control antidopaje que se hiciera en el ámbito deportivo, ya que las dos están controladas y prohibido su uso.

También se asegura que lo que vende es un producto legal.
Esto sólo es cierto si consideramos que la fentermina que contiene su producto, está en la misma lista de fármacos controlados a nivel internacional que la anfetamina, la ketamina o los barbitúricos.
Es legal, sólo cuando un médico la receta y la vende un farmacéutico autorizado para ello.
Es ilegal, como lo serían las anfetaminas, si se poseen o se venden sin que haya una prescripción médica que lo autorice.

No se puede creer todo lo que se lee, ni que una página de internet diga algo hace que sea verdad.


Al final de la historia, lo esperado.
Las cápsulas no eran lo que decían que era, y su mayor ventaja que era la supuesta legalidad (arriesgado afirmar eso si no se sabe lo que se vende), ha resultado ser falsa.
Y de los efectos, esa supuesta imitación del mágico MDMA, ha terminado quedándose en un anticatarral que te quita el hambre (en el mejor de los casos).

Desde esta web apoyamos e insistimos (hasta la pesadez) en que los consumidores de cualquier sustancia, legal o ilegal, debe ejercer un consumo responsable de la misma, y por su propio bienestar debe aplicar en el mayor grado posible aquellos consejos que van destinados a reducir los riesgos que puedan derivarse de los consumos de esas sustancias.

Y sobre todo, que se aproveche la oportunidad que tenemos en este país, en el que hay varias asociaciones que ofrecen servicios gratuitos de análisis de sustancias, como pueden ser Energy Control o Ai Laket!!.

Nunca debemos olvidar que cuando ingerimos un alimento o una sustancia en nuestro cuerpo, estamos poniendo nuestras vidas en manos de quien nos facilita aquello que vamos a tomar.

Y si no podemos saber, con un mínimo de seguridad, qué es lo que vamos a consumir, o quien nos ofrece un producto no puede asegurar su calidad y composición, es un riesgo que resulta mejor no asumir.
El riesgo nunca es divertido, aunque parece que hay quien sólo recuerda eso cuando sufre sus consecuencias.

Con cuidado, por el camino que cada cual decida, pero siempre con cuidado.

viernes, 25 de julio de 2008

Afrodisíacos, cocaína, sexo y algunos negocios turbios.

Voy a contar una historia que aún está a medias, pero que como contrapartida tiene la ventaja de ser aplicable a muchos casos similares, y la moraleja (aunque incompleta) es válida para dichos casos -cada día más habituales por esto de internet- y conviene que la tengan en mente aquellos aficionados a buscar panaceas por la red.

Hace unos días, en la lista de Energy Control, que es la ONG nacional que se preocupa (no la única, pero sí la más conocida) por que los que deciden consumir drogas, lo hagan de una forma que minimicen los daños que el consumo les pueda traer -lo que se llama Reducción de Riesgos, y que el gobierno, siempre interesado en la salud pública, no quiere practicar- uno de sus integrantes dio la noticia de una web que vendía un producto que se achacaba interesantes virtudes.

Dos cosas hay que mueven la red, el mundo y los mercados: sexo y drogas.
Armas también pero no es el caso, por suerte.

El nombre del producto está bien elegido, ya que es una síntesis de dichos dos motores aludiendo a una de las drogas con más mito en cuanto a sus poderes afrodisíacos: la cocaína.
Cocaína y sexo.

La red es el medio de comunicación más activo y global que existe, y hace tiempo que los camellos, de mayor o menor alcurnia, hicieron suya una parte de este mundo.
Comprar cocaína por internet, es algo que sin estar exento de riesgos, se puede encontrar en anuncios varios.
Desde luego no parece probable que, a excepción de los que menos contacto tienen con el mundo real, alguien vaya a ser tan poco inteligente de comprar cocaína por internet.

Además de las mencionadas drogas por internet, está el sexo -el rey de la baraja- en el que podemos encontrar desde mágicos ungüentos que te aseguran un pene 8 centímetros más largo en 4 semanas, aparatos de tortura que a base de estirarte el miembro te darán una pilila digna de poner en el museo de cera, y también productos de todo tipo que juran como con su uso (normalmente dirigido para varones, con pocas habilidades sociales y una autoestima algo deteriorada) las mujeres caerán rendidas a sus pies, ardientes y deseosas de ser satisfechas por la varonil presencia de aquel que se haya dado un perfume determinado, o las haya dado a probar alguna sustancia de dudosa procedencia (normalmente sin su consentimiento y haciendo gala de una total ausencia de ética, y con un claro comportamiento criminal).

La mayoría de las personas, saben de sobra que estos remedios mágicos, viagras de cuerno de unicornio, y hormonas para vacas en celo, no existen.
Pero hay un porcentaje, pequeño por suerte, que por su desesperación o por ingenuidad creen que alguna de esas materias les convertirán en aquello que no pueden ser por la vía de la normalidad.

Volviendo (aunque no me había ido) al producto en concreto, algunos de los curiosos en esto de las sustancias y el sexo, o sólo en las sustancias, nos fuimos a ver dicha página.
Y para sorpresa, decían que te enviaban una ćapsula gratis para que pudieras ver sus efectos (ya no lo hacen, ahora si quieres probarla o analizarla, pagas primero).
Ahí de cabeza nos lanzamos a pedirlas, con ganas de saber qué tenían.

En la página NO DICE QUÉ COÑOS CONTIENE DICHA CÁPSULA. Pero sí dice qué es lo que no tiene.
Según el vendedor, el producto no contiene anfetamina, ni cafeína ni BZP (una piperazina, droga legal con la que se adultera en ocasiones el MDMA).
Pero la publicidad dice que simula los efectos del éxtasis.A nivel físico dice que "acelera el pulso cardíaco", "aumenta la temperatura corporal", y "elimina el hambre".
Son esos tres aspectos los más peligrosos para algunas personas, cualquiera que tenga cualquier tipo de trastorno cardíaco (conocido o no), el aumento de la temperatura aumenta el riesgo de deshidratación y las posibilidades de un problema por golpe de calor, y la falta de percepción del hambre ayuda a completar el cuadro por el que se puede llegar a una situación nada saludable por falta de nutrientes.

Parecen los efectos de cualquier estimulante como podría ser la cocaína o la anfetamina, pero insisten en su legalidad.

Al pedir la cápsula de prueba, ya que se hace por correo, pregunte cuál era su composición.
La primera respuesta que me dieron fue esta:

"Cocasex es una droga potente, no la tomes si estas tomando cualquier otra medicación.
Cocasex es una droga de diseño, LEGAL, no hemos enontrado interacciones con otros productos, la hemos tomado con viagra, cialis, cocaina, marihuana... con resultados espectaculares."

¡¡Vaya!! Están vendiendo una droga de diseño y potente, y legal.
Y sería de esperar que tendrán un buen respaldo de estudios sobre las interacciones farmacológicas para asegurar que no aparecen interacciones con la cocaína, cannabis, y viagras varias.

Pensé que tal vez, por precaución mercantil, no querían revelar de qué droga de diseño se trataba... ¿pero es eso legal? ¿Se puede vender un producto que actúa como una droga, a nivel cerebral y del sistema nervioso central, negándose a dar información sobre el compuesto y la dosis que lleva?

Me sorprendían esas afirmaciones cuando en la web indicaban sin pudor esto:

"Como todas las drogas cerebrales, bloquea la reabsorción de ciertos neurotransmisores (particularmente dopamina), la acumulación resultante provoca sensaciones muy agradables..."

¿Drogas cerebrales? Esa forma de actuación, bloqueando la recaptación de la dopamina, es el mecanismo en el que se basa el efecto de la cocaína y la anfetamina.
¿Han encontrado la droga ideal? ¿Una droga con los efectos de la cocaína y sin riesgos?

¡¡Esto no puede ser, y yo aquí sin saberlo!!

Así que volví a preguntar, cuál era el compuesto, y cómo podían saber que no era ilegal.
La respuesta me dejó acojonado:

"No te puedo decir la formulación, porque sinceramente, no la sé.
Pruebala y seguramente por tu experiencia, me podrás decir lo que lleva."

¿Están vendiendo una droga de diseño, potente, legal, que funciona como la cocaína o el éxtasis... y no saben lo que es?
Me resulta difícil de creer. Aquí la cosa o apunta a que cocasex es un timo o a que es una imprudencia peligrosa para la salud.

Además, a mi me habían enviado una cápsula sin pedirme explicaciones, sin saber si era mayor o menor de edad. ¿Ética o marketing?

Hay una error ampliamente difundido en esta sociedad a la que se le niega la información correcta sobre las sustancias, y el acceso libre a las mismas.
Bajo el manto de la prohibición, que la mayoría de los ciudadanos de bien aceptan en manada como una forma de protegerles de sus propias decisiones, se ha llegado a establecer una relación que no coincide con la realidad: muchos piensan que aquello que es legal, no les puede matar. Y viceversa: aquello que está prohibido es por el bien de todos, ya que esas sustancias matan (neuronas y personas).

Nadie esperaría que hoy día, la cocaína que le compraría a un camello pudiera venir con una cierta certificación de su contenido. Pero como en el "caso cocasex", sí esperan que aquello que les venden de forma legal, esté analizado y de alguna forma certificado sobre la seguridad que supone tomarlo. Peligrosa premisa esa.

Como la respuesta que me dieron no me dejó satisfecho (parece imposible que te digan que llevan las cápsulas que te venden), insistí en el mismo tema y me dijeron esto:

"Cuando conoci la droga y sus efectos (cocasex)y lo unico que me interesaba saber (para comercializarla) si era legal y si se podia la formula (para fabricarla), se analizó en un laboratorio quimico y el mesaje fue, todos los componentes son legales la formula no se puede saber"

¿Qué clase de laboratorio químico (se supone de que análisis) no puede decir qué sustancia es la que analiza, pero al mismo tiempo afirmar que sus componentes son legales?
Tal vez como cuestión de mercado valga que te digan eso, pero antes de vender un producto que calificas como droga de diseño, estaría bien asegurarse de cuál es.
Yo imagino que los servicios de análisis del Instituto Nacional de Toxicología podrían con "cocasex" resolver el misterio de la droga que sin saber cuál es, se sabe que es legal.
Y de esa forma ofrecer seguridad a quien pretenda consumirla.

Y si no se vende como medicamento, sino como suplemento alimenticio, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, podría decirle a "cocasex" qué contienen las cápsulas que venden. De hecho, tendría que estar registrada si así fuera de acuerdo con la ley:
"El registro de empresas alimentarias es una obligación impuesta por el derecho español. Dicha página muestra un buscador para localizar empresas dedicadas a la fabricación y/o elaboración y/o transformación, envasado, distribución, almacenamiento e importación de productos alimenticios, de acuerdo con el Real Decreto 1712/1991"

Por fin, en la última comunicación recibí una respuesta, que venía a contradecir lo que ponía en la web y lo que se había dicho antes sobre "drogas cerebrales".
Esta fue:
"La formulación esta hecha con aminoacios esenciales y minerales, simulando MDMA (extasis)"

¿Con aminoácidos esenciales (los que están en los alimentos) y minerales, se puede simular MDMA?
¿No era una droga de diseño legal?
¿Antes no sabían que compuesto era, y ahora son aminoácidos y minerales?

¿Y el consejo que dan en la web de dicho productito, sobre que es preferible esnifarlo a consumirlo por vía oral? ¿Esnifar aminoácidos?

Hubo cuestiones que no me pudieron contestar, sobre si la supuesta droga de diseño convertida en aminoácido, tenía efectos sobre la MAO u otras defensas corporales ante los compuestos externos.
Al final, desde el lugar que nos debían informar sobre qué es lo que venden, lo único que hemos podido averiguar es que se puede pasar en horas de no saber qué es, de una droga de diseño legal, a un inofensivo e inútil aminoácido.

Pero a alguna conclusión se llegará. Hay ya algunas cápsulas a disposición de un laboratorio, con la esperanza de que ellos sí puedan desvelar el misterio de la droga que no era droga.
Mientras la web de "cocasex" sigue ofreciendo orgasmos escandalosos a precios escandalosos.

Moraleja:
Resulta muy sencillo hoy día hacer una web, en la que se incluyen unas fotos de unas señoritas de buen ver, mostrando sus nalgas, pezones e insinuantes tangas.
Acompañarla de la venta de un producto que no se dice cuál es, y bajo la suposición de que es legal, suponer de la misma forma que no es peligroso.

Estas panaceas para poner cachondas a mujeres, hombres con problemas de levantamiento, y conseguir polvos de los que dejan una sonrisa en la cara durante 24 horas, no suelen tener más de verdad que las ganas de que sea cierto.

De existir alguna sustancia que pudiera imitar a la MDMA o a la cocaína y se venda por internet, tendría las contraindicaciones y peligros de las que pretende imitar (u otros añadidos).
Y que no se tenga que comprar a escondidas, o que no estén (aún) prohibidas, no es señal de que sean seguras.

Haciendo honor a lo que sería un mínimo de responsabilidad a la hora de consumir cualquier sustancia, es recomendable que nunca se consuma nada que no se sepa con certeza qué es, y en qué dosis se va a tomar.

La información está para protegernos, no para ocultarla a favor de un negocio, y menos cuando el riesgo es la salud de las personas.

Y no, no existe ni la cachondina ni hay sustancia alguna que vaya a convertir a cualquiera en el dios Eros por acto de magia, o a golpe de tarjeta de crédito.

P.S: He tomado del foro de Energy Control el informe sobre los efectos que un usuario que ha probado esa cápsula ha enviado.
Es bastante explícito.
"Me meti una capsula, la parti en dos tiros y es insufrible, me lloraron los ojos y el dolor se me extendio hasta la punta de cada oreja ,que solo me habia ocurrido cuando hace años me meti efedrinas level por la nariz.

El efecto tarda un poco, no es como la coca o el speed, no es gran cosa pero esta claro que no son aminoacidos, coloca supongo que 2 o 3 pondran bien, no se si es un rc pero puede ser...

A mi no me gusto mucho, pa follar 100 drogas mejores, algo de gustirrinin pero lo dicho, este tio es un primo que no ha probado nada en su vida

Estimulante, las pupilas no se me dilataron casi nada, eso si mucho aumento de la temperatura corporal, no digo que a dosis mas alta produzca algún efecto tipo alucinogeno que puede ser, esta claro que no es un timo, pero a ese precio me da la risa

Regalado igual me la tomo pero prefiero gastarme la guita en otras cosas

Si para ti esos son polvos inolvidables..."

miércoles, 18 de junio de 2008

Ayahuasca. La poción patrimonio cultural de Brasil.

Antes de tirarme a la piscina, voy a frenar un poco y a recordarme a mi mismo que este lugar sigue teniendo la intención de servir de divulgación de conocimientos veraces sobre diversos temas, en especial aquellos que tienen que ver con manifestaciones de la conciencia humana y sus herramientas.

A veces olvido que mucha de la gente que llega aquí, llega buscando información bastante básica, y que si quiero que la utilidad de este lugar llegue a todos los que vienen, la información a veces debe de partir de lo más básico (cosa que se nos olvida cuando nos ponemos a comentar entre amigos más o menos conocedores de estos temas).

Así que esta vez, empezaré despacito, y haciéndome a la idea de que quien puede leer esto, no tiene porque saber nada de lo que yo pueda dar por supuesto. A ver que tal.

Ya el título de la entrada puede resultar algo extraño, desde el nombre de la ayahuasca a que una bebida sea "cultural". Espero que a nadie le queden dudas tras un poco de lectura.

¿Qué es la ayahuasca?

Pues la ayahuasca es una poción. Un cocimiento, una especie de infusión, una bebida preparada con plantas.
Esta poción es una bebida que produce importantes efectos en la psique humana, y también su consumo prolongado parece tener repercusiones físicas positivas en muchos casos.

La bebida o preparado, es originario de la cuenca del Amazonas, donde hace milenios se comenzó a utilizar por los habitantes de aquellos parajes, y donde hoy se sigue utilizando.

Sus efectos son los de un enteógeno (alucinógeno, coloquial pero incorrecto), que algunas personas toman, bien dentro de un marco ritual o de forma individual, con diversos fines que pueden abarcar desde la curación de una enfermedad a la generación de experiencias espirituales de alta intensidad.

Si bien durante siglos este preparado estuvo restringido a los pueblos amazónicos y a otros que podían conocer y disponer de las plantas necesarias (pues son al menos dos).

El nombre, ayahuasca, se traduce como soga o liana de los muertos o los espiritus, aludiendo tanto a la forma de una de las dos plantas -la liana trepadora Banisteriopsis Caapi- y al efecto psíquico de la experiencia (tal y como la entendían sus primeros usuarios).

El nombre es una metonimia en la que hay una relación todo-parte, ya que es la liana la que da el nombre final a la poción, pero no es la que tiene los efectos psíquicos propiamente dichos.
La liana, contiene alcaloides como la harmina o la harmalina, que son inhibidores de la enzima Mono-Amino-Oxidasa (IMAO's), encargada de desactivar ciertos compuestos químicos en nuestro cuerpo y regular el nivel de otros, como algunos de los neurotransmisores más comunes, con un grupo amino en su estructura química.
La liana aporta la llave que permite a otro compuesto, que no es activo por vía oral, desplegar sus efectos en la mente humana.

Este otro compuesto es la DMT o dimetiltriptamina, una sustancia que fue sintetizada allá por los años 30 y se creyó que no existía en el mundo vegetal hasta que se fue encontrando en cientos de especies de plantas y en algunos animales, incluido el ser humano.
Este compuesto se añade a la poción a través de alguna planta que lo contenga, como podría ser la chacruna -Psychotria Viridis- u otras según la disponibilidad de las mismas.

Si bien estos son los dos componentes básicos de la ayahuasca, no son excluyentes, y existen muchos otros vegetales con actividad psíquica que son agregados a la poción, aportando sus efectos a la experiencia.

El químico Jonathan Ott, considera que la ayahuasca, por su mecanismo de acción tan avanzado es uno de los mayores descubrimientos de los pueblos indígenas: encontrar una planta que logre, por inhibición de una enzima, hacer activa a otras que no lo son. Es desde luego impresionante un logro así en sociedades que aún hoy viven de forma similar a como vivían sus antepasados hace miles de años, y que acumula un saber farmacológico sorprendente, más teniendo en cuenta que el entorno es selvático y que existen miles y miles de especies vegetales.

Aclarado qué es la ayahuasca y cómo funciona -la complementación de dos plantas distintas- vamos a ver que pinta la cultura y Brasil en todo esto.
Al estar situada la fuente original de esta bebida en la cuenca amazónica, mayoritariamente perteneciente a Brasil, es este el país donde existe un mayor consumo de esta bebida enteógena.

En Brasil se han ido desarrollando grupos de tipo religioso, que han adoptado como sacramento la ayahuasca. Eso no ha planteado ningún problema, incluso al contrario, ya que tras 18 años de estudios el gobierno brasileño decidió levantar cualquier tipo de prohibición sobre el consumo de ayahuasca, en vista de los efectos beneficiosos para los miembros y usuarios de estas agrupaciones, como son el Santo Daimé, la Unión do Vegetal, Barquinha y algunas otras.

Algunas de ellas, son sociedades religiosas con una integración total en el espectro cotidiano del país, en las que sus ceremonias están abiertas a todos los miembros en los que se encuentran personas de todos los estratos y condición social. Otras, como la Unión do Vegetal, parecen tener un carácter algo más elitista y en ella se puede encontrar a practicantes que forman parte del gobierno del país.

La sustentación teológica de cada una de ellas es diferente, pero todas comparten ciertos valores de referencia, en especial aquellos a la cercanía, respeto y contacto con la naturaleza, y al crecimiento y mejora personal.

¿Y la cultura? Sin pensar que todo lo anterior no es ya una expresión y un rasgo cultural, el título hace alusión a la propuesta del Ministro de Cultura de Brasil, Gilberto Gil, de proponer al Instituto de Patrimonio Histórico y Artístico Nacional de Brasil la inclusión de la ayahuasca como patrimonio cultural del país, con las consecuencias que ello tendría.

Como cualquier otro bien cultural (que Brasil ha definido unos cuantos en los últimos años, que van desde ritmos musicales a expresiones de fiestas histórico-religiosas como el Cirio de Nazaré) es de imaginar que serán potenciadas las medidas de protección de ese patrimonio, estimulación de su conocimiento y arraigo como parte de la identidad común de un pueblo.

¿Qué relevancia tiene esto?
Mucha. Por primera vez en la historia, un país y su gobierno quiere reconocer un enteógeno y su consumo como señas de identidad cultural.
En un contexto mundial de guerra contra las drogas, aceptar a ese nivel que una droga que está en las listas de prohibición internacional (la DMT lo está), y que no es diferente a otras del mismo tipo, como podrían ser la LSD o los cactus con mescalina, es una patada en la barriga de una prohibición que hace tiempo dejó de buscar justificaciones racionales o científicas, para pasar a ser un "modus operandi" bajo el que se esconden los mas variopintos intereses.

Hay un gobierno que está enviando un mensaje con su acto: este enteógeno, no nos da problemas, nos ayuda, y es parte de nuestra cultura. Nos hace bien.

Fuera de Brasil, algunas de esas iglesias como el Santo Daimé han salido y tienen cierta presencia en otros países, entre ellos España, Reino Unido o USA.
De hecho el gobierno usano -el esquizoide creador de una guerra contra la libertad del individuo- tuvo que reconocer hace un par de año el derecho a los miembros de estas agrupaciones religiosas en su país, el derecho a acceder y consumir ayahuasca como sacramento de su manifestación religiosa, del mismo modo que lo hizo con el peyote y la mescalina para los miembros de las iglesias peyoteras de nativos americanos.

En otro contexto, el uso de la ayahuasca como enteógeno se ha expandido.
No sé si ese hecho responde a cuestiones de disponibilidad o a propiedades específicas, pero ha entrado en los círculos de investigación psicológica, como una herramienta de autoconocimiento, o como herramienta para tratar otras problemáticas que curiosamente incluyen el uso de drogas adictivas y destructivas en el mal uso que muchos les dan.

Hay en marcha interesantes investigaciones sobre la ayahuasca a varios niveles, desde el puramente farmacológico, al trabajo de campo con adictos. El primer estudio sobre sus propiedades farmacológicas y el consumo en contexto occidental lo llevo a cabo el farmacólogo Jordi Riba, y puede ser consultado en MAPS.
Otro de esos estudios relacionados con su consumo en contextos urbanos (como es el que se da en esas agrupaciones religiosas basadas en el uso de ayahuasca) lo publicó Manuel Villaescusa, psicólogo especializado en el uso de dicha poción, en el año 2006. Puede descargarse y leerse aquí.

Cabe recordar que si bien la ayahuasca, como otros enteógenos y drogas, pueden resultar de utilidad para ciertas personas en ciertos contextos, no quiere decir que sean una panacea.
Las experiencias que afectan de forma intensa al "yo" no son bien toleradas por todos y pueden ser peligrosas para algunas personas con ciertos desordenes mentales, para las que de momento no resulta aconsejable acceder a estas experiencias que les pueden causar más mal que bien.

Los grupos responsables que usan esta "medicina, sacramento, o simplemente enteógeno" suelen contar con filtros que evitan que accedan las personas a quien les puede dañar la experiencia. En nuestro contexto occidental, la figura que debe dirigir estas experiencias y guiarlas, así como prevenir que en ellas participen potenciales afectados, es la del psicólogo, psicoterapéuta o psiquiatra. Y no cualquiera, sino sólo aquel que haya tenido formación al respecto, lo que implica haber pasado la experiencia en muchas ocasiones.

Como todo lo que a veces rodea a lo exótico, lo que viene de lejos, las medicinas mágicas y los remedios secretos, hay quien hace un uso incorrecto de ellos y particularmente centrado en obtener dinero de esas sesiones.
Como con cualquier instrumento de gran potencia, lo que se puede esperar de su uso en manos de un imprudente, es un desastre peligroso.

A este panorama no ayuda la situación de prohibición que se mantiene sobre las sustancias psicoactivas, y que favorece el secretismo y el acceso de cualquiera siempre y cuando pueda pagar a algún autoproclamado chamán. Por mucho que impresione la palabra (chamán) a ciertas personas, los conocimientos de estos tienen su ámbito de aplicación en la cultura que los ha generado. La "magía", las fuerzas de la naturaleza que explican los fenómenos que perciben los integrantes de una tribu amazónica, y esos enfoques con una cierta carga romántica, no tienen demasiado lugar en la mente y construcción de la realidad de un occidental -y son totalmente válidos para el indígena-.

Seguro que la imagen de un psicólogo de corte analista clásico, con su diván, tumbando en él a un indio con la cara pintada, la carcasa con flechas y los adornos propios de su grupo, preguntándole sobre como se desarrolló su infancia, la relación con su padre y su madre o sus pulsiones sexuales, nos parecería a todos ridícula y risible. Con toda razón, eso le es ajeno.

De la misma forma deberíamos contemplar, la exportación de contextos que no son significativos para nuestras vivencias como occidentales, por muy bonitos que nos puedan parecer.

Haber dado el paso de aceptar un enteógeno como parte de la cultura de un país (no sólo de la cultura indígena) es un paso valiente, que de ser bien llevado e imitado con las correspondencias adecuadas, puede y ayudará a situar el acceso a las experiencias útiles con enteógenos en el marco del ser humano occidental en la búsqueda de su propia espiritualidad o autoconocimiento.

P.S: Esperemos que esta vez, Gilberto Gil tenga más éxito que cuando ha pedido la legalización del consumo de cannabis. Es de esperar que así sea.