¿Por qué MDMA para la psicoterapia?

jueves 15 de noviembre de 2007


He recibido dos correos estos días, uno de un terapeuta interesado en el uso de MDMA en España que me pedía datos concretos sobre quién podría adiestrarle para su uso, dado lo que había leído de la sustancia, y otro de una persona relacionada con la psiquiatría, criticando el tema por no entenderlo -a mi parecer- y no comprender la capacidad de esta sustancia para ayudar a ejercer cambios sobre sujetos con altas cargas de sufrimiento y ansiedad, y haciendo una acusación de querer convertir -con las opiniones favorables como la mía- una droga en una panacea psíquica "capaz de competir con fármacos eficaces y probados como el prozac".


Pues les voy a contestar desde aquí.
Al primero, decirle que por desgracia no hay ninguna escuela ni lugar donde pueda ser adiestrado en el uso de la MDMA. Y recordarle además que esta es la opción más ética de cuantas existen, ya que ningún terapeuta debería dar a un paciente una sustancia con la que no estuviera profundamente familiarizado.
Tal vez la ayuda en este caso la tenga que buscar en terapeutas jóvenes que conocen la sustancia, para poder iniciarse y así calibrar las aplicaciones que él podría conseguir mejorar con su uso. También leyendo mucho, por supuesto, en especial todo el material que hay en www.maps.org sobre la MDMA Research y algunos libros que tocan el tema de los terapeutas underground como Leo Zeff . Y conseguir ponerse en contacto con las pocas personas que han podido trabajar con esa sustancia en este país en ese ámbito para conseguir información valiosísima de primera mano.

Al trabajar con una sustancia prohibida por ley, la cantidad de riesgos que se asume es muy alta.
Y la MDMA no convierte a sapos en princesas, ni a malos terapeutas en buenos, aunque per se ofrezca experiencias muy especiales, no es una poción mágica.

En cuanto al otro terapeuta o futuro terapeuta, me decía que si no era una forma cómoda y una sencilla trampa el hacer creer que prácticamente todas las sustancias que han sido prohibidas "tras largos años de estudio sobre su peligrosidad" (textual), ahora resultaban buenas cada una para una cosa y algunas como la MDMA las pretendemos hacer pasar por la panacea de los problemas emocionales, que casualmente todos tenemos en mayor o menor grado en algún momento de nuestra vida. Me daba a entender si no estábamos luchando por que se aceptase nuestro placer químico, o peor aún si además de eso estábamos creando nuevas enfermedades con tal de que encajasen el el perfil de la acción de estas sustancias. A esta persona la emplazo para cuando escriba la entrada sobre las farmacéuticas y ese aspecto de su negocio.

Personalmente tiendo a pensar que uno de ellos, el primero, es una persona que en un momento dado experimentó con la MDMA, seguramente en un contexto lúdico, y busca ahora seria formación.

Y que el otro no ha experimentado los efectos de una generosa dosis de MDMA, pues creo que de ser así no haría tales preguntas.
También al segundo e interrogante proto-terapeuta, que me bombardea con preguntas de corte psicoanalítico y parece estar muy convencido de que todo al final se reduce a ese paradigma, le aconsejaría leer algunos libros, no de opinión y ensayo sino de ciencia, y alguno más de historia de la prohibición, si me acepta el consejo, al menos para que tenga información real sobre cómo y por qué se prohibieron cada una de las sustancias prohibidas.

Podría dar una respuesta con lo que yo pienso, con argumentos basados en la propia experiencia y en la ajena, pero creo que viene de perlas la descripción que hace Alexander Shulgin de una "sesión" con MDMA en su libro "Pihkal" (Phenetilamines I Have Known And Loved, o Feniletilaminas Que He Conocido Y Amado), que aunque de momento sus dos grandes obras, "Pihkal" y "Tihkal", sólo se encuentran disponibles en inglés, creo que en un tiempo vamos a poder disponer de ellas en castellano, ya que según me ha comentado un amigo, la gente de la Editorial Amargord están ya traduciendo estas dos joyas únicas de la psicofarmacología, y al parecer cuentan incluso con el visto bueno de su autor, con quien se pusieron en contacto.
Espero que el resultado sea bueno y ayude a expandir toda la magia que se encierra en ese par de mundos de las Feniletilaminas y las Triptaminas, al mundo de habla no inglesa y sí hispanohablante.

Cuenta Shulgin en Pihkal que la mujer de un conocido suyo, que sabía de su trabajo con psicoactivos y de su interés como investigador, le llamó un día preguntándole si ella y su hijo mas joven podrían tener unas horas de su tiempo, para poder hacerle algunas preguntas.
La mujer, a la que llama Janice, era la que tenía interés o necesidad en hacerle esas preguntas, y su hijo la acompañaba para darle un poco de apoyo moral ya que él estaba un poco más puesto al día en el tema de drogas.
Shulgin propuso que se reunieran esa misma tarde y ellos aceptaron. Dice Shulgin, en base a su experiencia, que cuando ha llegado el momento, se hace inconfundiblemente evidente que es la ocasión oportuna.

Janice, su hijo y Shulgin se reunieron y tomaron 120 miligramos de MDMA, y el hijo se fue por su cuenta a disfrutar la experiencia, dejándoles solos a Janice y a Shulgin.
Al cabo de 30 minutos, que es el punto en el que se notan las primeras señales de actividad de la sustancia, Janice no daba muestras de estar bajo el efecto de nada, e igualmente ocurría a los 40 y 50 minutos posteriores a la ingestión.
Janice se quejo de tener la garganta seca, y aunque Shulgin le trajo un vaso de agua no mejoró.
Luego se quejó de tener algo de dificultad al respirar, y su anfitrión le dijo que respirara lo mejor que pudiera, pero se dio cuenta por la imagen reflejada en una ventana que ella no tenía problema en respirar cuando él no la estaba mirando.

Salieron a caminar por una colina cercana que se usaba para almacenar leña. Había varios carteles con el aviso de la prohibición de fumar como advertencia para evitar incendios.
Janice preguntó: ¿Crees que yo fumo demasiado?
Shulgin le contestó: ¿Tú crees que fumas demasiado?
Ella le dijo que no, que no lo creía, y él le dijo que entonces lo más probable es que no fumase demasiado.

Había pasado una hora desde la toma de la MDMA y no había ni rastro de la actividad de la droga.
Entonces apareció la pregunta no esperada, la que rompía los diques de contención.
Janice dijo: ¿Es correcto estar viva?
A lo que él le contestó: ¡Por supuesto que es correcto estar vivo! ¡Es una bendición estar vivo!

Ahí estaba la bomba... Janice cayó en picado dentro del efecto de la MDMA y comenzó a correr por la colina, gritando que era correcto estar viva!!
Shulgin se acercó hasta ella y vio como su cara estaba radiante. Ella le contó parte de su historia personal, que ambos conocían ya, pero con la que ella nunca había conseguido sentirse en paz.

Janice había nacido mediante cesárea, y su madre había muerto durante el parto. Y durante sus 50 años de vida había convivido con el sentimiento de culpa y el trauma de que para que ella estuviera viva, su madre tuvo que morir.
Janice llevaba en terapia unos 3 años, básicamente tratando este problema, y aparentemente lo único que necesitaba era ser consciente de que era correcto estar viva, que no era culpable de nada.
Shulgin no supo de ella en un par de meses tras esa tarde, y entonces recibió una llamada de ella en la que le contaba como se sentía increíblemente en paz consigo misma, y que había abandonado la terapia que previamente había estado siguiendo.

Hasta aquí, la historia que cuenta Shulgin en su libro.
Y retomo la pregunta inicial de esta entrada: ¿Por qué MDMA para la psicoterapia?
La primera cosa que me viene a la cabeza, es que seguramente Janice, había escuchado de cualquiera a quien se lo hubiera contado, terapeuta incluido, que era totalmente correcto estar viva y que ella no tenía ninguna culpa de las circunstancias de su nacimiento.
Pero eso que es tan elemental y que parece que cualquiera sería capaz de ver, posiblemente estaba siendo manejado en un plano exclusivamente racional: es la respuesta lógica.

Aunque lo que marcó la diferencia fue que en esa ocasión, la MDMA permitió a esa mujer sentir, entender con una plenitud que superaba el simple razonamiento, descubrir con cada átomo de su cuerpo, que era una bendición estar viva.
Y que lejos de sentirse mal por ello, debía dar gracias con cada paso por el milagro de la vida que ella tenía, y ser feliz.

La MDMA creó un estado en el que todo eso que estaba hirviendo dentro de Janice encontró, en un contexto adecuado y dentro de un objetivo que ella misma se había propuesto, la salida y además la respuesta. Una respuesta que no se basaba en palabras sino en la experiencia de la maravilla de vivir, del regalo que era y lo afortunada que se podía sentir por ello.

Esta historia no pretende justificar, ni de lejos, todas las posibles aplicaciones que puede tener la MDMA en diversos problemas, personales, de pareja, afectivos, de ansiedad, de sufrimiento por diversas causas, y de personas que se encuentran afrontando el momento de su muerte.

Sólo quiere ofrecer una idea de lo que una tarde de charla en ese estado, puede llegar a obrar en la vida de una persona, y no es más que un solo ejemplo.

Esto tampoco pretende negar su capacidad lúdica, o cuestionar su uso en ese aspecto (ni tampoco promocionarlo), que es el más común y que en condiciones inadecuadas puede traer problemas.

Quede como grito de alguien -yo- que no alcanza a comprender cómo mientras aún hay personas que están sufriendo psíquicamente por diversas razones susceptibles de ser "curadas" con ayuda y esta sustancia, su uso terapéutico y la investigación en sus posibilidades no hace más que ser una simple anécdota.

Y ojalá esta entrada sirva para que algunas personas, terapeutas o futuros terapeutas, se pregunten sobre ello y se imaginen por un momento las posibilidades que tendrían si pudieran usar una sustancia que puede hacer que la gente "viva en sus carnes, en todo su ser" aquello que normalmente sólo les llega como palabras, que se estrellan tantas veces en los mecanismos defensivos de las neurosis que están generando el sufrimiento de tantos pacientes que no son capaces de despegarse de esa capa de dolor que les cubre.

Tal vez unos cuantos de esos terapeutas, lleguen a interesarse lo suficiente como para investigar más, y ojalá algunos lleguen a tener el valor de usarla cuando el convencimiento de su utilidad sea una fuerza ética que les mueva a utilizar cualquier recurso que crean que puede aliviar el sufrimiento, por encima de consideraciones menos importantes... y mucho menos humanas.

Gracias Shulgin (y otros muchos).

16 comentarios:

DDAA dijo...

Pues yo recomiendo a la gente que pase absolutamente de psiquiatras (no puede haber gente más ignorante sobre lo que son las drogas si quitamos a camellos callejeros y policías) y que, tras informarse por su cuenta sobre el MDMA haga su propia evaluación y decida por sí misma si vale la pena usarlo en terapia. Yo creo que, definitivamente, sí vale la pena para tratar fobias, problemas de pareja y otras muchas doelncias.

Los únicos que venden medicamentos como si fueran panaceas son los emporios farmacéuticos. Curiosa la mención del indocumentado al Prozac, una de las sustancias más exageradamente publicitadas, por lo menos, desde la época en que las anfetaminas se vendían como si fueran el bálsamo de Fierabrás.

noName dijo...

mi ultima sesión de terapia con mdma fue en casa con mi pareja. MDMA y una videocamara conectada la televisión de plasma.

Luego entre tonterias, sexo y charlas.. observar nuestros comportamientos, criticarlos y evaluarlos.

Uno mismo se autanaliza, se ve desde fuera, se abre, se comunica... exquisito.

Symposion dijo...

DDAA, no todos los psiquiatras son ignorantes farmacológicos.
Simplemente, la mayoría sólo sabe lo que les han enseñado al respecto en su formación.

Y tal vez para nosotros, que tenemos una más o menos dilatada experiencia con psicoactivos, nos resulte más sencillo ese planteamiento que tú comentas.
¿Pero tú crees que una mujer de 50 años, que sufra una neurosis fóbica relacionada con cualquier comportamiento, va a atreverse a hacer lo que tú comentas?
¿O crees que justo el que no debe hacerlo, tal vez un lábil mental con una psicosis larvada, va a saber que es mejor que no lo haga?

Yo apuesto porque los profesionales, bien sean psiquiatras o psicólogos, aporten el marco objetivo de la selección de candidatos idóneos y filtren a los que pueden salir perjudicados.
Eso sí, en mi mundo futuro y utópico de dentro de 200 años.

Y es cierto, que el proto-terapeuta se lució al mencionar al prozac, incluso como medicamento seguro a tenor de los últimos descubrimientos que se están haciendo sobre las consecuencias cerebrales de su consumo.

Pero es el credo de la ciencia impartida ex-cathedra, donde resulta imposible que un médico pruebe todos y cada unos de los fármacos que debe conocer, y por principio debe fiarse de que lo que ha aprendido, es correcto.
¿Por qué no iban a hacerlo? ¿Les mintieron al decirles donde se encontraba el cayado aórtico, o los riñones, o el nervio óptico?

Es justo el objetivo de esta página, que pueda ser leída ocasionalmente por futuros terapeutas y que tengan una razón para cuestionarlo, y abrir nuevos caminos.

Aunque aquel que es ya un "epoptai" tenga razón para estar mosqueado.

DDAA dijo...

Tienes razón, Symposion. La monografía de Luis Caballero sobre la cocaína sería una excepción a lo que considero una regla. Por lo demás, no negaré que muchos psiquiatras sabrán mucho sobre las drogas que recetan (en muchos casos, obligatoriamente) a sus pacientes, pero al hablar de las drogas cuyo uso tratan de evitar suelen caer en errores imperdonables. No les vendría mal acudir a sitios como Maps, Erowid o Bluelight, donde encontrarían el conocimiento que se les niega en sus facultades universitarias. Porque en la anatomía no hay razones para el adoctrinamiento de la clase médica, pero en lo que a drogas ilegales respecta, las hay a cascoporro.

Symposion dijo...

Aprovecho este comentario para varias cosas.
Lo primero rectificar el error de numero en la frase del comentario anterior:
"Aunque aquel que ya es epoptai tenga razón para estar mosqueado."
Epoptai es el plural, frente a epoptes que seria el sujeto singular.
Mi griego no es, ni de lejos, bueno.

Lo segundo agradecer a DDAA enormemente el enlace al trabajo sobre la cocaína, que yo desconocía, pero que me parece de una calidad desconcertante y de una veracidad que no admite, papel en mano, interpretaciones tendenciosas.
Me lo he leído hasta la mitad (es intensísimo y largo) y estoy sorprendidísimo de que del PNSD salga algo así.

También comentar una frase que me ha hecho gracia de dicho trabajo o estudio:
"No se ha encontrado un perfil de personalidad en riesgo especial de
adicción a cocaína. Los estudios recientes sugieren que los «busca-
dores de sensaciones o de novedades» tienen mayor probabilidad de
iniciarse en el consumo (Laviola y cols., 1999)."

Por una parte es una buena observación que la cocaína no esta vinculada ya a tipologías de categoría declarativa, sino que cualquiera puede ser consumidor si su economía lo permite.
Pero que no se pueda hacer una tipología del consumidor de cocaína, no justifica una perogrullada como decir que "los buscadores de sensaciones y novedades" tienen mayor probabilidad de iniciarse en el consumo.
¿Hay alguna droga para la que esto no sea aplicable?

El apetito del saber se muestra de muchas formas. Lo que es una pena, es que muchos se queden en las formas más reducidas del mismo.

Y por último, decirte DDAA, que me ha hecho reír la expresión que acabas usando: "a cascoporro".
O eres de Cuenca, que no lo eres, o tú también has visto mucho "La hora chanante".
Gaaaaaañán!! ;)

sergio dijo...

Symp tiene razon DDAA, no se puede meter a todos los siquiatras en el mismo saco.
Sym, sigue asi tio, este blog me ha emocionado. Muy muy bien.

Symposion dijo...

Buenas sergio, tiempo ha...

Oye, eres la segunda persona que me conoce un poco y que me dice que el blog le ha emocionado...

Voy a empezar a preocuparme, me estáis acojonando.

Ah, y tú no te quedes sin bajarte el link que ha puesto DDAA, es una pasada deliciosa!!

DDAA dijo...

Pues, Sergio, a excepción de Luis Caballero, cuyo trabajo sobre la cocaína me parece tan excepcional como a Symposion, me costaría muchísimo citar a un solo psiquiatra, nacional o extranjero, que me pudiera aportar algo de conocimiento sobre drogas ilegales. Dejo fuera a Szasz por razones obvias.

Los buscadores de sensaciones son la espina dorsal de occidente. Sin ellos, ni siquiera se habría descubierto América, así que el gobierno estadounidense debería replantearse su estúpida, fanática y asesina cruzada, aunque sólo fuera por esto. Agotadas las regiones geográficas por explorar, es natural que los buscadores de sensaciones se dediquen a la psiconáutica.

No soy de Cuenca, así que la buena explicación es la segunda.

Symposion dijo...

Voy a romper una lanza que tal vez me pique.

Yo si creo que existen algunos psiquiatras con conocimientos generosos sobre farmaconáutica.

Recuerdo una charla con un psiquiatra de gran gran renombre, que me hablaba de los "transpersonales" y sus reuniones (aquí, en esta España, y conocidos suyos) en las que comían peyote (textual) y tenían esas sensaciones místicas y de unión cósmica, para inmediatamente despreciarlos por lo ineficaz de su trabajo en áreas de la vida cotidiana.
Nunca me dio nombres, pero entendí también que esas personas no serían gustosamente objeto de conocimiento público en cuanto a esas actividades.

Por otra parte la actividad psiquiátrica, sometida a los cánones de la necesidad matemática, como 10 pacientes en una hora, apenas puede paliar síntomas.

Lo delictivo es que por norma y ley, psiquiatra y psicólogo no trabajen juntos, siempre, o casi siempre que eso pueda traer un beneficio al paciente.

Pero los psicólogos en sí son encima muchos menos en la sanidad pública que los psiquiatras..

Y personalmente, dentro de los psicólogos, conozco más o menos, a ojo de buen cubero, la misma cantidad de hijos de puta que en el bando médico de la salud mental.
Y ellos, obviamente, se agarran a su postura de no uso de fármacos, entre otras cosas porque no pueden usarlos.

Un psiquiatra es un médico que tiene ademas una formación, creo que de 6 años, en esa especialidad. Y eso es mas tiempo que lo que dura la carrera de un psicólogo. Así que tontos del todo no serán.

Y conozco médicos, incluso profesores de medicina universitarios, que se manejan en campos de investigación sobre la cocaína y la heroína, muy por delante de lo que muestra el trabajo de Luis Caballero (sin desmerecerlo).
Este hombre, ha hecho un trabajo delicioso, tomando cientos de pequeños y grandes ensayos y estudios de muchas áreas. Trabajo de tijera, con una buena base y de excelente resultado.

Pero seguramente el que se dedica a estudiar en concreto como el uso de cocaína modifica el posterior funcionamiento de determinado receptor opioide en cierta zona del cerebro, se tiene que hiperespecializar en cosas mínimas, y no puede dar más (ni menos) que pequeñas aportaciones que son la base de los grandes trabajos y estudios como el antes comentado.

En mi mundo ideal de dentro de 200 años, la salud mental sera llevada por un equipo de terapeuta (con formación psicológica y psicopatológica) con acceso a fármacos, que a la vez sea neurólogo y que cuente con la ayuda de un laboratorio de bioquímica y farmacología a nivel individual (genética).
También podría ser así ahora, si te llamas Donald Trump, o Bill Gates o Sultan de Brunei.

Así que yo, que conozco un poco de ambas áreas, me quedo en el medio.
Y creo que haberlos haylos, pero con el temor a que si son conocidos de repente por tomar alucinógenos, esas terribles drogas que te enganchan en el acto y te vuelven totalmente esquizoide, no puedan seguir ganándose el pan.

Y tal vez yo sí lo diría (si fuera psi-lo-que-sea).
Pero a lo mejor si tuviera 4 hijos que alimentar, cuidar o mantener, tendría la boca cerrada... no lo sé.

Anónimo dijo...

Me he quedado muy sorprendido por el efecto que esta sustancia le ha producido a Janice.

Pero esto es aun mas sorpredente por la razon que explicare luego a continuacion:

Janice llevaba en terapia unos 3 años, básicamente tratando este problema, y aparentemente lo único que necesitaba era ser consciente de que era correcto estar viva, que no era culpable de nada.

Es curioso que el MDMA haya conseguido "acabar con su sufrimiento" en una tarde,cosa que la terapia que duro 3 años no ha conseguido.

Desde luego el sentimiento de culpabilidad es muy fuerte,debo admitirlo pero sigo pensando en esto,me viene todo el rato en la cabeza:estimulante.Segun acaba la historia es lo que yo a mi entender comprendo,que es lo que necesitaba para superar su crisis algo que la estimulara,corijeme si me equivoco.

La pregunta que me viene ahora la cabeza es:¿Para superar cirscustancias que a veces se nos escapa de las manos,necesitamos un estimulante,terapia tal vez?

Otra mas que me viene es,porque hay tanta gente que consume drogas,porque necesita un estimulante?

Podria seguir haciendo preguntas y aburrirte a ti y a los lectores pero por el momento,voy a decir solo esto,y felicitarte por el gran trabajo que estas haciendo.

Tengo una duda,en que cirscustancias se vuelve peligrosa esta sustancia?

PD:Preferiria hablar de esto en privado,Symposion.

Firmado:Arakiss

Symposion dijo...

Hola Arakis.
Para contestarte por encima, te comento que sí, la MDMA es un estimulante, o mejor dicho, una parte de su efecto es un estimulante y que influye e implica en el efecto total.

Pero no esa esa parte la que lo hace útil, sino lo que provoca en cuanto a contacto con los sentimientos y con esas cosas que guardamos bajo las alfombras de nuestro día a día. Su efecto como entactógeno.

Aquí tienes un link que te lo explica:
http://drogoteca.blogspot.com/2007/10/empatgenos-y-entactgenos.html

En cuanto a qué necesitamos para resolver nuestras circunstancias que se nos van de las manos, pues posiblemente si se nos van de las manos lo primero que necesitamos es ayuda, y alguien que sea objetivo para aconsejarnos.

A algunas personas les puede venir bien la MDMA y a otras no, depende del problema y la persona.

En cuanto a por qué tanta gente consume drogas, la respuesta es muuuy compleja y muy simple.
Te doy la simple: la mayoría las consumen porque les gusta su efecto, así de simple.
La respuesta compleja necesita de una vida de estudio, y no hay una respuesta que sirva para todos los casos.

En cuanto a cuando se vuelve peligrosa esta sustancia, pues depende de muchas cosas, desde el abuso de la misma, el exceso de dosis, el no tomar precauciones para un uso de riesgos mínimos, cuando la persona tiene problemas cardíacos, etc. No es una sustancia sin ningún riesgo, pero piensa en la cantidad de gente que consume pastillas (basicamente MDMA) todos los fines de semana en cada país, y a pesar de eso, los casos que acaban mal son estadísticamente anecdóticos, y normalmente tiene que ver con muchas sustancias a la vez, y no con la MDMA solo.

Y en privado hablamos lo que quieras.
Pero no pienses que aburres o haces preguntas inútiles: al contrario.
Preguntas lo que mucha gente necesita saber.

Saludos.

carmelona dijo...

Hola, DDAA, NoName ;-) que gusto leerlos aquí chicos...

Estupenda entrada symposiom, gracias.

Symposion dijo...

Gracias Carmelona.
Ya veo que te encuentras entre amigos.

Ojalá eso ayude a que vengas y escribas a menudo.

Saludos.

Soma dijo...

Salud y saludos Symposion,

Lo primero enhorabuena y mis respetos por tu blog. Me parece riguroso, enorme caudal de conocimiento y muy bien escrito.

Escribo para sumarme a la rotura de lanza en favor del reconocimiento de esos psiquiatras o psicólogos que están aunque no lo parezca porque son expcepción y me imagino no se hacen muy visibles debido al riesgo que la ley les procura.

Uno en particular con un libro publicado por los 60 que quizás conozcas y que merece la pena por que justamente lo que describe es el uso de substancias (mdma, mda, harmalina e ibogaina) como coadyuvante en el proceso terapéutico. El autor es Claudio Naranjo más dedicado a partir de los 70 a la formación de psicoterapéutas y agentes de salud, buscadores... y en los últimos 15 años también a la formación de educadores por el potencial que la labor de estos entraña. Su nombre está más asociado a la Gestalt o al eneagrama pero tiene en sus haberes una experiencia muy relevante en la investigación y en el uso de substancias y su aplicación terapéutica.
Es un tipo muy interesante. El libro no está traducido al castellano y se titula 'The healing journey' (el viaje a la salud, o el viaje sanador.

Tiene algunos documentos y parte del libro descargable en su web en la sección en inglés:
http://www.claudionaranjo.net/content_phoenix_english/psychedelics_english.html

Saludos

Un saludo

Symposion dijo...

Gracias por tus comentarios Soma.

Conozco a Naranjo, pero no en profundidad.
El libro que comentas lo conozco de varias citas, pero me llama más la atención otro que está públicado en castellano y que para mi gusto tiene una miga más interesante: "Entre Meditación y Psicoterapia".

De todas formas el problema es y será continuo para muchos: demasiados lugares que ver, demasiadas personas que conocer, demasiados libros que leer, y sólo una vida... que no está creada para ser vivida de esa forma (si no eres un afortunado millonario con gusto por el conocimiento, y aún así, el tiempo es limitado).

Y sí, yo rompo la lanza a favor de aquellos que se atreven a dar un poco más, arriesgándose para usar las herramientas que mejor sirvan a la salud y felicidad de las personas.

Aunque es cierto que como colectivo, a día de hoy son los mayores enemigos de la salud.

gilraem dijo...

sin lugar a dudas un tema muy interesante y muy cuestionado sobre todo,he leido e investigado al respecto pero me gustaria tener un poco mas de info acerca de la prohibición de esta sustancia, pues como estudiante de psicoterapia me gustaria poder abordar sobre metodos innovadores y mas eficaces.

una de las motivaciones q me lleva al estudio de esta carrera es poder reestablecer el uso RESPONSABLE de esos "elixires" ante la angustia incesante q aun habita entre nosotros...

por ultimo cualquier info porfa contactenme..! les estare muy agradecida